Parece mentira, pero ya han transcurrido 15 años desde que la prodigiosa mente de James Cameron nos ofreció ese portento visual que fue Avatar. Fenómeno donde los haya que marcó un antes y un después en el terreno de los blockbusters, las aventuras de Jake Sully entre los Na`vi cautivó a legiones de seguidores y ofreció un terreno fértil que poder explotar.

Ese mismo período de tiempo es el que se ha necesitado para una secuela cinematográfica que no ha robado el corazón de los aficionados pese a tratarse de un contexto totalmente diferente tras la pandemia y aunque hay anunciadas nuevas entregas para Pandora en la gran pantalla. Ubisoft, sin embargo, nos ofrece una más que atractiva propuesta basada en este universo y del que procedemos a daros nuestras impresiones. 

Lienzo en blanco

Lo primero que hay que decir es que Avatar: Frontiers of Pandora se basa en una historia totalmente original que pone a los jugadores en la piel de un Na’vi que despierta en Pandora años después de ser secuestrado y criado por la RDA (Resources Development Administration), una gigantesca y poderosa corporación militar humana que llega a Pandora con el objetivo de obtener sus recursos y materiales a costa de los Na’vi y cualquier ser vivo del planeta o su ecosistema. Básicamente el mismo grupo que se pudo ver en la primera entrega de esta franquicia.

John Mercer, uno de los líderes de la RDA y villano de la función, secuestró a nuestro protagonista junto a otros niños Na’vi para enseñarles las costumbres humanas con la esperanza de que se volvieran en contra de su propio pueblo. Sin embargo, el plan de Mercer se ve interrumpido por la batalla de las Montañas Aleluya que disfrutamos en la Avatar original y los jóvenes son sometidos a una criogenización. Cuando el héroe despierta 15 años después, se siente como un extraño en su propia tierra y último representante de su tribu conocida como Sarentu, así que los jugadores lo acompañarán mientras aprende a conectar de nuevo con ella mientras se enfrenta a la RDA y la amenaza que supone para Pandora.

A medida que se conecta con su herencia Na’vi, el protagonista conocerá a diferentes clanes y explorará las regiones de Pandora, cada una con su propio bioma. Los jugadores no tardarán en darse cuenta de que las operaciones de la RDA amenazan Pandora, así que su objetivo será evitar que la organización destruya el planeta. A medida que avance la aventura, nuestro Na’vi mejorará sus destrezas y las mejoras de habilidades desarrollarán aspectos del personaje, como la agilidad al moverse o el manejo de armas y monturas. Las sensaciones que transmite son inmejorables.

Tal como os hemos descrito y más sabiendo la experiencia de Ubisoft con la franquicia Far Cry, más de uno podría pensar que Avatar: Frontiers of Pandora pudiera ser una entrega más de la otra saga con una ‘skin’ diferente. No, Avatar: Frontiers of Pandora se siente muy diferente a lo que supone Far Cry y es que el universo de Pandora le da un soplo refrescante a esa fórmula por no decir que la mejora.

Entre dos aguas

Como Na’vi entre dos mundos, el héroe dispone de distintos estilos de combate. Con el instinto se puede explorar todo el campo de batalla, marcar a los enemigos e identificar puntos débiles a la vez que recurrimos a un sigilo que no está todo lo conseguido por la complicada escala de nuestro protagonista.

Las armas Na’vi como el arco largo son versátiles y precisas, mientras que el entrenamiento humano permite dominar las armas de fuego. Como pudimos ver en la versión cinematográfica, los Na’vi también tienen mucha fuerza física y eso se nota en los combates cuerpo a cuerpo con los malvados humanos a los que es fácil despachar casi sin despeinarse aunque nos hubiera gustado ver algo más de variedad en los enemigos.

Por otro lado, tenemos la capacidad de recurrir al Ikran, una montura alada, para el combate aéreo aunque mención aparte merece el instante que domamos a la bestia tal como sucedía en la película, una verdadera maravilla. De esta manera, podremos combatir y explorar los diversos biomas que se diferencian claramente en la parte occidental de este fantástico mundo. Todos ellos destacan por su belleza arrebatadora y son un prodigio desde el punto de visual, aspecto que abordaremos algo más adelante.

La progresión de nuestras aventuras y el favor que ganamos con los distintos clanes bien nos puede llevar una veintena de horas y bastantes más si nos entretenemos en las misiones secundarias. También se nota en la destrucción de instalaciones de la RDA. Eso tendrá consecuencias tangibles en Pandora, que se recuperará a medida que se elimine la contaminación y podremos ‘desbloquear’ distintos elementos como plantas que recolectar o animales que cazar, fomentando la exploración.

Portento visual

Desde el primer momento que vimos el tráiler de Avatar: Frontiers of Pandora, la exuberancia y espectacularidad que caracterizaba el vídeo rivalizaba con lo que vimos en la entrega original de James Cameron y lo cierto es que Ubisoft de la mano de Massive Entertainment ha hecho un trabajo prodigioso en este terreno.