Al Real Madrid le tocó asumir el papel en el que se encuentra más cómodo (sobre todo su mediocampo): dominador del juego desde el balón (algo que no siempre es lo que más le beneficia). Enfrente, un Valencia al que Bordalás dibujó en un 4-4-2 con un doble lateral Piccini-Heider Costa para tapar la salida por dentro en diagonal de Vinicius, único arma diferencial de los anfitriones. Los visitantes salieron muy ambiciosos, controlaron el mediocampo y buscaron con rapidez a los dos puntas a la espalda de la defensa blanca. El pulso duró apenas 15 minutos. Poco a poco, el Valencia se fue mostrando más reactivo que propositivo. Pasó a ser un equipo que se refugiaba atrás y que solo buscaba robar para correr. Los de Ancelotti capearon bien esos primeros minutos que dejaron muy señalado a Casemiro por su lentitud y descolocación. El Madrid se basó en un gran Modric y en un Kroos muy serio, así como en la seguridad defensiva de sus dos centrales. La velocidad en la circulación hizo que se jugase en campo valenciano, aunque las jugadas de peligro brillaban por su ausencia. Cambió el escenario un penalti de los que solo convencen cuando son a favor. El Valencia se vio obligado a abrirse (poco), lo justo para que se creasen espacios atrás que aprovecharon Vinicius, Benzema y un Asensio que activó una banda derecha habitualmente inoperante.

ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Lucas Vázquez, Militao, Alaba, Mendy; Casemiro, Kroos, Modric; Vinicius, Benzema, Asensio.

EL PLAN: Como siempre, dominar el juego desde el balón, intentando activar a un Vinicius de dulce.

LO MEJOR: El partido de un Modric imperial, que supo en todo momento jugar a la altura y a la velocidad que necesitaba su equipo. Otro ejercicio de inteligencia táctica y técnica deslumbrante.

LO PEOR: El caos táctico con el que se desenvuelve Mendy.

LA CLAVE: Cuando Modric juega a este nivel es difícil señalar otra cuestión más allá de su jerarquía. Otra clave es el desequilibrio que ahora mismo ejerce Vinicius ante cualquier defensa.

Uno por uno:

Ancelotti: Planteó su partido tipo, aunque esta vez se notó una especial preocupación por tapar las carreras de Guedes a la espalda de la defensa. Bordalás ayudó colocando a Guedes muy abierto. El rendimiento de Asensio le dio esta vez la razón y el equipo ganó en profundidad por ambas bandas. Mostró mano izquierda con Ceballos y esto le permitió dar minutos de descanso a varios de los fijos en el once.

Courtois: El Valencia solo tiró tres veces entre los palos, pero en todas con peligro de gol. En las tres ocasiones el belga respondió con brillantez. Rápido en las salidas y muy acertado en ayudar a la defensa en la salida del balón.

Lucas Vázquez: Esta vez el gallego sí se pareció al jugador de la temporada pasada. Es más, estuvo hasta acertado en acciones de ataque que ya no le recordábamos. Se asoció muy bien y aceleró con calidad la circulación del balón con Modric. Estuvo acertado tanto para buscar diagonales como para doblar a Asensio. En defensa le tocó bailar con un Guedes muy activo, al que poco a poco le ganó la batalla.

Militao: Muy dominante en los duelos individuales, rápido y bien colocado. Supo corregir en más de una ocasión tanto a la espalda de Lucas Vázquez como a la de Alaba. Su confianza le permite algunos gestos con balón imposibles de imaginar hace un año. Brillante en sus diagonales sobre Vinicius. En ataque volvió a demostrar su poderío en el juego aéreo. Las comparaciones en ciertos gestos con Pepe cada día son más acertadas.

Alaba: En la primera mitad sufrió muchísimo en su emparejamiento con Maxi Gómez, que le buscaba para cuerpearle y aprovechar su mayor envergadura. Muy acertado con el balón y dinamizando el juego desde atrás. Se le volvió a ver más cómodo en todo lo relacionado con la circulación del balón y el juego de ataque que en acciones defensivas. De menos a más.

Mendy: Sinónimo de caos. Su posición centrada y por delante de Kroos cuando el Madrid tiene la posesión hace que tenga mucha presencia en el juego ofensivo, lo que normalmente embarulla y atropella las jugadas. Torpe y sin calidad en sus centros pese a su asistencia en el cuarto gol. En defensa su nivel ha bajado y tiene faltas de concentración imperdonables (véase el penalti) .  

Casemiro: Irreconocible. Su primera media hora fue un esperpento. Llegó tarde a cada acción defensiva porque está lento y descolocado. Además jugó con una crispación que le acercó a la expulsión (nada nuevo). Con el crecimiento y el magisterio de Modric y Kroos fue asentándose y en alguna acción nos recordó al Casemiro de antaño.

Kroos: En su línea de controlar la circulación del balón y girar al mediocampo y la defensa valenciana con sus cambios de sentido. En esta ocasión, además, se vio muy auxiliado por el notable partido de un Asensio muy activo y acertado. Centró algo más su posición apoyado desde atrás por un notable Alaba.

Modric: En los primeros minutos de dominio valencianista le costó encontrar su posición sobre el campo, variando durante la primera parte tanto en la altura en la que jugaba como en lo centrado o no que se posicionaba. Tuvo una gran ayuda en su carril con un Lucas Vázquez muy acertado. Con Asensio pudo asociarse y dar vida a la banda derecha. Por momentos su partido fue una lección magistral.

Asensio: Todo hacía indicar que su titularidad se debía más a su relación con el gol que al juego desplegado en partidos anteriores. Sin embargo, nos encontramos con la versión más futbolística del mallorquín. Desde el comienzo se le vio muy participativo y acertado en su banda, lo que hizo que por primera vez en mucho tiempo el Madrid jugase con dos alas que amenazaban con peligro real de llegar al gol. Sin hacer un gran partido, sí puede que sea el mejor que ha jugado este año.

Benzema: Se volvió a mover con naturalidad en las ayudas al mediocampo y apareció con peligro en posiciones de remate. Muy acertado en sus asociaciones con Vinicius, al que sabe activar con paredes cortas. Le falta esa chispa y velocidad que le hacen indescifrable para los defensas.

Vinicius: El descanso le vino de cine. Tardó en entrar en juego y el doble lateral que le puso Bordalás le supo tapar las diagonales hacia dentro durante gran parte del encuentro. No obstante, en su actual momento de forma, garantiza tres o cuatro desbordes. Además ha crecido en su lectura del juego. Dos goles y una sensación de peligro que condiciona al rival.

LOS CAMBIOS:

Ceballos: Entró en el 70’ por Modric. Una de las mejores noticias para el Madrid fueron los notables veinte minutos del andaluz. Lúcido con el balón y, como siempre, queriendo la pelota. Dejó una imagen de implicación y seriedad, además de tres pases de calidad top.

Camavinga: Entró en el 70’ por Casemiro. Esta vez le costó mantener su posición y cometió un par de errores que un medio centro no se debe permitir. Le sobran ganas y le falta control posicional. Ancelotti tiene que trabajar mucho con él tácticamente.

Nacho: Entró en el 87′ por Lucas. Sin apenas tiempo, acompañó un ataque y pudo hacer el quinto.

Valverde: Entró en el 87′ por Vinicius. Una buena acción defensiva y dos carreras con poderío.

Isco: Entró en el 89′ por Benzema y en el único balón que tocó casi marca. 

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