Tras su paso por el Bernabéu, Ancelotti no se fiaba del Sheriff y sacó su once de gala, un equipo que solo tiene como dudosa la posición de extremo derecho. El partido resultó muchísimo más sencillo de lo esperado. Los blancos se apoderaron del balón desde el comienzo y su eterno mediocampo —Casemiro-Kroos-Modric— marcó la diferencia con una circulación del balón a la que le faltó celeridad —si pensamos en otro rival—, pero que anduvo sobrada de calidad y seguridad. Las precauciones defensivas y la falta de agresividad de los moldavos hicieron que el choque casi no tuviera historia.

ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Carvajal, Militao, Alaba, Mendy; Casemiro, Kroos, Modric; Rodrygo, Benzema, Vinicius.

EL PLAN: Ancelotti buscaba llegar al área a base de control táctico y superioridad técnica, con bandas abiertas y creando superioridad en mediocampo con la aportación de Mendy. El lateral francés aprovechaba el 2×1 en defensa de los moldavos para tapar a Vinicius.

LO MEJOR: Casemiro, al que por fin se vio al nivel que se espera de su calidad.

LO PEOR: Los cambios de Ancelotti, tan tardíos como poco entendibles.

LA CLAVE: El control del mediocampo blanco, que desarmó por completo cualquier plan que tuviesen los jugadores locales.

Valoración individual

Ancelotti: Ya había avisado: este no era un partido de rotaciones. Salió con el equipo de gala, con un falso 4-3-3, en el que Kroos y Casemiro volvían a jugar casi como un doble pivote, con Modric moviéndose con mucha libertad por todo el campo en un escalón más alto. Mendy estaba incrustado en el mediocampo por la izquierda, aprovechando que Bruno, su extremo a marcar, hacía funciones de doble lateral junto a Constanza para tapar a Vinicius. Con un demoledor dominio posicional y con el eterno trío de centrocampistas dominando por completo el escenario, el resultado solo dependía del acierto en las muchas ocasiones que se iban a dar. Con 0-2 al descanso, Ancelotti tardó en dar descansos. Cuando lo hizo fue, sorprendentemente para renovar la defensa. Dejó sobre el campo a jugadores como Modric, Kroos o Vinicius, más adecuados para tomarse un respiro.

Courtois: Todo lo que le llegó fue en una oleada que duró tres minutos; en ese arreón se mostró seguro, con dos buenas paradas – el poste también le ayudó-. En su debe: se comió con una salida en falso en un saque de esquina que pudo ser el 1-3.

Carvajal: Agresivo en defensa. Supo entender que Castañeda le iba a atacar por dentro para dejar su banda a Cristiano, y tapó con inteligencia ambas situaciones. Esta vez estuvo muy fallón con el balón y apenas tuvo peso en ataque. Poco a poco va entrando en dinámica.

Militao: Muy dominante en el cuerpo a cuerpo ante Traoré. Exuberante en algunas acciones. Impuso su físico. No pasó apuros para controlar su zona. Se entendió bien con Alaba para controlar los movimientos del ariete malí. Jugó con suficiencia y simplicidad en la salida del balón.   

Alaba: Al igual que Militao, el perfil del partido le permitió jugar con bastante comodidad en defensa. Supo conectar con Casemiro y Kroos en la salida del juego, dando mucha claridad y limpieza a las jugadas. Se retiró lesionado.

Mendy: De nuevo el más flojo del once inicial. Una tarjeta a los tres minutos determinó mucho su actitud defensiva. Se mostró menos voraz y más permeable que en otras ocasiones. Que Bruno jugase casi de lateral le permitió subir mucho al ataque y apoyar al mediocampo. Ahí se le notan tanto sus problemas técnicos como su relación con el balón. 

Casemiro: El mejor partido del brasileño en lo que va de temporada y la primera vez que se volvió a ver al Casemiro dominante. Muchísimo más acertado con el balón que en encuentros anteriores. Esa ausencia de errores en el pase le hizo intervenir mucho y con acierto en la circulación y permitió que Kroos jugara en muchas ocasiones en un escalón más alto.  

Kroos: Volvió a dictar el ritmo del partido. Movió continuamente a la defensa del Sheriff de un lado a otro, buscando una y otra vez tanto apoyos por dentro con Karim y Modric, como por fuera con Rodrygo y Vinicius.

Modric: Si Kroos marcó el ritmo, Modric fue el dueño del balón. El croata volvió a jugar en una posición de casi media punta, y desde allí generó todas las asociaciones en ataque, entendiéndose a la perfección, sobre todo, con un chispeante Rodrygo. Con el 0-3, incluso antes, parecía lógico que Ancelotti le diera descanso. Para su sorpresa jugó los 90 minutos.  

Vinicius: El Sheriff planteó un sistema defensivo de 2×1 para taparle. En cierta forma lo logró, pero este Vinicius más maduro supo aprovechar esa inferioridad para dar salidas en apoyos y no perder la posesión. Sin hacer un gran partido, volvió a mostrar una toma de decisiones mucho más acertdada.

Benzema: Poco brillante y desacertado en muchas acciones. Le costó entrar en juego. Fue de menos a más pero sin tener esa chispa de otras ocasiones. Era otro de los que parecía marcado para ser sustituido, pero Ancelotti lo mantuvo los 90 minutos.

Rodrygo: El más brillante de la delantera blanca. Se le vio rápido y muy habilidoso, buscando continuamente desbordar desde el regate y la pared. Dejó varias de las mejores acciones individuales del partido, pero le faltó algo de agresividad y convencimiento para llegar al gol en alguna jugada.

Suplentes:

Marcelo: Entró por Mendy en el 59′. El partido ya era un paseo para el Madrid. Aun así dejó imagen de exfutbolista en alguna jugada en la que su trote resultó grotesco.

Lucas Vázquez: Entró por Carvajal en el 63′. Se colocó como lateral derecho. Sin peso en el juego.

Nacho: Entró por Alaba en el 63′. Pasó a formar pareja de central con Militao. Fuero minutos de partido roto en los que tuvo que defender el área de los balones colgados por los jugadores del Sheriff.

Asensio: Entró por Rodrygo en el 83′. Pese a jugar ocho minutos, tuvo dos ocasiones claras de gol. Se le volvió a ver ambicioso y buscando el remate. Poco tiempo pero buenas noticias.

Blanco: Entró por Casemiro en el 83′. Casi no entró en contacto con el balón.

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