Formar parte del mundo de la animación y la publicidad y dar el salto al sector de los videojuegos no parece el paso más lógico para adentrarse en un universo profundamente competitivo. Sin embargo, esos han sido los derroteros que ha tomado un diminuto estudio de desarrolladores compuesto apenas por una quincena de personas que nos ofrecen una experiencia sensacional y nos han dejado con la boca abierta.

Ember Labs ha sido capaz de realizar ese proceso de adaptación (¿o quizás sea de evolución?) para crear de la nada Kena: Bridge of Spirits, una aventura muy emocional que ya asombró por su aspecto en la presentación en sociedad de la PlayStation 5. Vamos a daros nuestras impresiones en las siguientes líneas.

Carisma a raudales

La protagonista de la aventura es una guía espiritual que responde al nombre de Kena (pronunciado ‘kei-na’). Tiene que hacer frente a una serie de catastróficas desdichas que han asolado a un poblado en donde la corrupción campa a sus anchas y amenaza con impedir el tránsito definitivo de las almas hasta el Más Allá. Ese es precisamente el objetivo de nuestra heroína en cuanto tiene conciencia de lo que está ocurriendo.

Kena no está sola. Además de las indicaciones impartidas por el Anciano y otros personajes, la heroína se irá encontrando con una serie de simpáticas criaturas llamadas Rot. Dan unas ganas horrorosas de achucharlas hasta el infinito y más allá. También serán el pretexto para buscar coleccionables en los que se podrán personalizar sus aspectos. Su principal atractivo es la ayuda, tanto pasiva como activa, que nos pueden ofrecer a la hora de derrotar el Mal de esta tierra. El poblado es el nexo de unión de todos los territorios en una aventura algo lineal que podremos completar en unas diez horas, más si queremos acaparar todo el abanico de posibilidades para nuestros Rot, un centenar de ellos diseminados por todo el juego.

Obviamente no vamos a contaros nada que pueda arruinar vuestra experiencia en una aventura muy vital en la que se tocan diversos temas de gran calado. Diremos que Kena: Bridge of Spirits es mucho más que un preciosista envoltorio. Llega a tocarnos la fibra sensible como pocos títulos lo han logrado en los últimos tiempos aunque nos hubiera gustado saber algo más sobre Kena, aspecto que ciertamente parece algo desaprovechado respecto a su importancia y lo que presenciamos en el propio juego.

Combate profundo y exigente

La propuesta de Ember Labs nos ha traído un título de acción/aventura en el que la protagonista comienza bastante limitada en su andadura por la presencia única de su bastón mágico. Lo usaremos para alternar ataques rápidos o fuertes como ocurre en el género, pero las cosas no van a tardar en cambiar, ya que Kena adquirirá la capacidad de sacarle el máximo jugo a sus posibilidades con el arco. Esto último nos ha dejado el mejor sabor de boca, y no es porque no nos convenzan el bastón o las bombas que desbloquearemos según avanzamos en la trama, sino porque su uso combinado con las otras armas es muy fluido y arroja un enorme abanico de posibilidades.

Con la capacidad de poder ralentizar el tiempo y apuntar a nuestro antojo ciertos elementos como puntos débiles de los enemigos, el arco nos ha encantado al igual que el uso de los Rots, los simpáticos personajes que son un acompañamiento que va más allá de la estética, y que serán cruciales en nuestras batallas despiadadas contra los jefes, que las hay muchas y realmente sensacionales.

Respecto a la presencia de los enemigos, aprender sus patrones de ataque será crucial mientras esquivamos, rodamos o usamos un escudo de energía. Ejecutándolo justo antes de sus ataques les dejará desconcertados durante un breve período de tiempo que aprovecharemos para descargar toda nuestra furia.

Digno del Séptimo Arte

La expresión “parece una película de Pixar” nunca ha sido más afortunada que en Kena: Bridge of Spirits, legado sin ningún género de dudas del pasado de Ember Labs en el mundo de la animación. El diseño artístico del juego es una verdadera maravilla sin olvidarnos de que se trata en esencia de un indie. No obstante, el trabajo desplegado es sensacional, garantizando que vamos a pasar mucho, mucho, mucho tiempo ejecutando el modo foto porque parece un juego casi pensado para ello.

No sólo los carismáticos personajes son un prodigio de diseño en sí; los entornos rayan a una gran altura y se gana en perspectiva cuando estamos en las fases de plataformas. Es durante las mismas cuando podemos apreciar la complexión del trabajo realizado, sin olvidarnos del diseño de los enemigos asolados por la corrupción y unos jefes finales que te dejan con la boca abierta.

Como viene siendo habitual, el juego viene con dos clásicos modos desde el punto de vista gráfico PS5, que es donde lo hemos probado aunque también ha salido para PC y PS4, con un tipo rendimiento que nos ha convencido más que el de fidelidad, que sacrifica la tasa de frames de 60 a 30 a favor de 4K nativos, prefiriendo por nuestra parte el 4K reescalado y los 60 fps que se agradecen mucho.

Por último, destacar que la banda sonora rinde a un altísimo nivel con esos sonidos tribales que acompañan a la perfección lo que se ve en pantalla. Es un complemento extraordinario, al igual que la buena labor hecha por los actores aunque aquí nos tengamos que conformar con la versión original con los correspondientes subtítulos.

Conclusiones

Desde su fulgurante presentación, Kena: Bridge of Spirits nos ha cautivado por el bellísimo despliegue gráfico que luce ante nosotros y una propuesta que parece de lo más atractiva. Hay que añadir una historia muy emotiva que nos ha encantado de principio a fin pese a que hubiéramos querido más, mucho más.

La preciosista aventura de la protagonista es una puesta de largo excepcional para Ember Labs, estudio que ha sido capaz de producir un título indie que se ha convertido en una de las revelaciones del año y a partir del cual esperamos con renovado interés lo que podrán hacer de aquí a un futuro no muy lejano.

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