Es más que probable que conozcan el sabor amargo de la derrota. Solo que hay veces que esta se ceba machacona con algunos. En Ilustres Perdedores hay un buen muestrario de ellos, por más que por las páginas de este libro aparezcan campeones del mundo como Brehme, balones de oro como Baggio o campeones de Europa como Prosinecki. Dice Martí Perarnau en el epílogo del libro que “toda derrota hiere, pero al mismo tiempo, define y calibra al deportista”. Y son precisamente los caracteres forjados en la adversidad de la derrota lo que define la esencia de este libro.

“En Ilustres perdedores encontrarán historias que exceden el terreno de juego y que se desbordan por vidas llenas de altibajos, con tintes novelescos, donde las expectativas siempre se escriben en mayúsculas y los fracasos resultan tan sonoros como un repique de cornetas”, comenta Emmanuel Ramiro. En todas esas historias se destila el aroma de lo que pudo haber sido y no fue. “Es inevitable no imaginar a un Robert Prosinecki guiando al Real Madrid a conquistar la ansiada séptima Copa de Europa o a Moacir Barbosa coronado como el primer portero negro que alzaba la Copa del Mundo. Por no hablar de Roberto Baggio guiando a la Azzurra hacia su cuarta estrella mundial”, explica el autor.

Y sin embargo, esos círculos nunca se cerraron. Como si fueran trayectorias inconclusas surcando los cielos. Como si los protagonistas nos gritaran a través de estas páginas que la perfección está sobrevalorada. Y aún perdiendo, ellos, de alguna forma, ya estuvieran ganando. Es lo que le ocurre al Bogart de Casablanca, como asegura Juanma Trueba en el prólogo: “El mito de Rick reside en la glorificación de la derrota”. Así ganaron unos y otros una inmortalidad que ha trascendido a su época para llegar a nuestros días. Brasil tiene muchos campeones del mundo, pero ningún no campeón atesoraba la clase y el carácter bohemio de Canhoteiro. También fueron muchos los, deportistas o no, que desertaron de la RDA, pero a ninguno le persiguió la Stasi como a Lutz Eigendorf.

Para contar sus historias, el autor, Emmanuel Ramiro, se acerca a la crónica periodística para ir adentrando al lector en la vida de los personajes. Con un estilo directo y cuidado no escatima en mostrarnos en primer plano a la persona que hay más allá del futbolista, sus sentimientos, sus miedos o sus obsesiones. Para realizar ese acercamiento se ha apoyado en entrevistas, documentales, informes y declaraciones de los protagonistas que nos ayudan a entender no solo sus motivaciones sino también el contexto político, social e histórico que les tocó vivir.

Bajo la premisa inicial de la pérdida, el autor organiza los once relatos. No todos se inician en el momento trascendental de la derrota o la decisión equivocada que marcó sus vidas, pero rápidamente se nos insinúa que el partido no acabará bien. Entre medias todo un rosario de vicisitudes con el balón alternando zancadillas con la vida… y la muerte. Para terminar comprendiendo que cualquier victoria está llena de ilustres perdedores.

Ilustres Perdedores se presenta mañana, 25 de noviembre, en Madrid. El autor estará acompañado por Juanma Trueba y Martí Perarnau.

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