El Madrid viajaba a Kiev con la necesidad de ganar para equilibrar el error ante el Sheriff y Ancelotti se dejó de probaturas y tiró de los clásicos. En mediocampo volvían los eternos Casemiro, Kroos y Modric como eje de todo. Atrás, Mendy debutaba tras cuatro meses sin jugar y le dio una seriedad a la defensa desde la banda izquierda desconocida este año. Arriba los dos brasileños acompañaban a un Karim en estado de gracia. El inicio de los blancos no fue bueno, los ucranianos jugaban a un ritmo muy brasileiro (lento), lógico si analizamos su alineación, con mucho balón al pie e intentando dominar desde la posesión. Esto se le atragantó a los blancos. Desde un bloque medio circulaban el balón con lentitud poco desborde. Un gol en propia meta de Kryvtsov, capitán del Shakhtar (minuto 36), justo cuando el Madrid se ahogaba en ataque, desmontó a los de Zerbi. La segunda parte fue un paseo militar. A un muy buen Kroos se le unió Modric y un mejorado Casemiro. Karim siguió a su ritmo y Vinicius se desmelenó, dejando el mejor gol desde su llegada. Un 0-5 inapelable cocinado desde las certezas.

ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Lucas V, Militao, Alaba, Mendy; Casemiro, Kroos, Modric; Rodrygo, Benzema, Vinicius.

EL PLAN: Ancelotti colocó un 4-3-3 con bloque medio para potenciar las ayudas a su mediocampo en defensa y asegurar el dominio desde el talento en la dirección del duo Kroos-Modric. Un plan inicial más reactivo que propositivo.

LO MEJOR: En el total de los noventa minutos, el partido de un Kroos dominante. Aunque el gol de Vinicius como acción individual es fantástico. 

LO PEOR: Defensivamente, la banda derecha, con la pareja Rodrygo- Lucas sufriendo mucho.

LA CLAVE: El gol de Kryvtsov en propia meta cuando el Madrid no encontraba la forma de atacar a la defensa del Shakhtar, salvo con disparos lejanos.

UNO POR UNO:

Ancelotti: Había dicho el día antes que su equipo tiene que jugar 4-3-3. Para no sufrir en defensa, eligió un bloque medio que no presionaba la salida del balón y se mostraba más reactivo que activo. Dejó en el banquillo a Camavinga y Valverde, sus pulmones en mediocampo, y volvió a apostar por la veteranía del clásico Casemiro, Kroos, Modric y de su capacidad para apoderarse del control del juego. El Shakhtar les ayudó y mucho planteando un partido de ritmo bajo. Con un clásico en el horizonte, Ancelotti tardó en mover el banquillo con el resultado muy a favor.

Courtois: Pese al 0-5, el belga dejó tres paradas de valor gol, demostrando que a día de hoy está en la cima de los porteros del mundo. Esta vez esas paradas solo modificaron la distancia en el marcador, que bien podría haber sido de un 2-5 de no ser por su actuación.

Lucas Vázquez: En la primera mitad le costó asentarse defensivamente (tampoco contó con muchas ayudas de Rodrygo) y Sólomon se las hizo pasar canutas. Con el mayor dominio del Madrid, el gallego empezó a aparecer más en ataque y a verse menos exigido en defensa. Mejoró, sin brillar, actuaciones pasadas.

Militao: Luces y sombras. Había dudas de su estado físico, básico en su forma de defender. Como en cada partido que juega, cometió errores tanto posicionales como con el balón. Torpón en la salida del balón, le costó sumar cuando el equipo salía jugando desde atrás.

Alaba: Sin un gran brillo defensivo, el austriaco le dio al equipo calidad con el balón, brillando más cuanto más lejos de su área juega. Agradeció la presencia rocosa de Mendy en banda izquierda. La pareja Militao-Alaba aun debe dar un salto en su rendimiento en el eje; en Kiev no pasaron del aprobado.

Mendy: Reapareció y su presencia a nivel defensivo se hizo notar. Sólido en los duelos y acertado en los cruces, dejó claro que independientemente de los estados de forma, él es hoy en día el único defensor fiable de la plantilla. En ataque apareció poco y lo hizo más por dentro, dejando a Vinicius toda la banda libre.

Modric: Tardó mucho en entrar en juego. Durante la primera mitad se le vio desubicado dentro de la maraña de toques en mediocampo que presentaba el Shakhtar. Tras el descanso mejoró su aportación, yendo de menos a más, hasta dominar junto a Kroos el partido y ser básico con sus pases en la goleada blanca.

Casemiro: Como el croata, su partido fue de menos a más. Comenzó torpón con el balón y sin encontrar una posición clara donde ser eficaz. Poco a poco fue ganando presencia, sobre todo defensiva, dejando algún buen robo en mediocampo. Le está costando mucho arrancar este año.

Kroos: Con diferencia el mejor jugador del partido. Durante la primera mitad fue el alemán quien manejó el juego con su facilidad para hacer girar a la defensa ucraniana con sus cambios de dirección. Su juego de toques y su forma de oxigenar y aclarar las jugadas fueron fundamentales, sobre todo en una primera mitad en la que el Madrid no encontraba la forma de romper el sistema defensivo del Shakhtar.

Rodrygo: Fue la apuesta de Ancelotti para la banda derecha. Tardó en asentarse y entender cómo debía hacer las ayudas defensivas a Lucas Vázquez. Sin mucho desborde (su gran déficit en banda), sí dejo claro que posee una gran limpieza en el golpeo de balón y en el entendimiento del juego entre líneas.

Benzema: Es evidente que está en estado de gracia. En la primera mitad, y junto a Kroos, dio una master class de cómo desahogar el juego y ser básico en cada jugada desde la inteligencia. Puede que el runrún del Balón de Oro le hiciera ser egoísta en alguna jugada. En la segunda mitad buscó el gol con una desconocida voracidad.

Vinicius: Si el mejor jugador del partido fue Kroos, el brasileño fue el gran animador del encuentro. En la primera mitad y parte de la segunda, el rapidísimo Dodo, un lateral a tener muy en cuenta, le supo tener controlado. Pero si por algo destaca Vinicius es por su fe inquebrantable y su descaro para ir y volver a ir. En veinte minutos de la segunda mitad, el brasileño fue eso que siempre se ha esperado de él, un desestabilizador imparable. Dos goles —uno solo posible si te llamas Messi, Salah o Neymar— y una asistencia llevaron su firma.

SUSTITUCIONES:

Marcelo: Entró en el 69’ por Mendy. El cambio estaba cantado tras los meses de lesión del francés. El partido ya estaba roto e inclinado hacia la portería del Shakhtar. Marcelo se colocó prácticamente de interior sin bajar a acciones defensivas, Apenas aportó.

Camavinga: Entró en el 78’ por Kroos. Dio oxigeno al medio campo y brilló en algún robo de balón.

Asensio: Entró en el 78’ por Rodrygo. Jugó en la derecha. Su centro en el gol de Benzema nos volvió a mostrar su zurda de seda.  

Valverde: Entró en el 78’ por Modric. Como Camavinga, sus minutos fueron de oxigeno para el equipo en mediocampo.

Vallejo: Entró en el 87’ por Militao. Debutó, que no es poco viendo su papel residual este año. Pocos minutos que le dieron para realizar una notable acción defensiva en un cruce, pese a que la relajación general era evidente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here