La franquicia Tales es una de las más carismáticas dentro del mundo de los JRPG (Japanesa Role Playing Games) y una de las propiedades intelectuales más interesantes para la desarrolladora Bandai Namco. Su legado se remonta a un cuarto de siglo en el que las distintas entregas con el arranque “Tales of…” han partido con una serie de características comunes que las han convertido en un acontecimiento cuando se publicaban.

Sin embargo, cinco años han transcurrido desde su última entrega y ese período de tiempo tan extenso hacía imperativo que la saga regresara con un título que pudiera colmar los deseos de la comunidad mientras que buscaba experimentar una actualización a las máquinas actuales pese a tratarse de un lanzamiento cruzado entre ambas generaciones, pero manteniendo una esencia que le convierte en único y cuyas sensaciones pasamos a comentaros a continuación.

Un mundo nuevo

Si algo ha caracterizado a Tales of Arise ha sido la capacidad de mantener una cierta continuidad en el espíritu de la saga pese a que el contexto y el grupo de personajes principales se ha ido modificando con el paso del tiempo, pero si ha habido una constante ha sido la apuesta por un motor gráfico que ha sido santo y seña durante la última década. Así, la apuesta en firme por el Unreal Engine 4 ha sido un espaldarazo en toda regla a la hora de captar ciertas cotas de calidad que le ha sentado fenomenal para esta aventura en la que destaca con soltura la dirección artística que potencia la estética del juego en unos escenarios de ensueño que destacan por su variedad. Podremos escoger entre la clásica modalidad de gráficos o rendimiento, prefiriendo en nuestro caso en una PlayStation 5 la segunda opción por unos rocosos 60 fps que le sientan de maravilla incluso en los momentos de mayor carga gráfica en pantalla.

Tales of Arise nos sitúa en un atractivo mundo de fantasía en el que las relaciones de dos planetas vecinos —Rena y Dahna—. El primero ha hecho un uso despiadado de su mayor poderío tecnológico a la hora de someter al segundo a una esclavitud de 300 años… hasta que un pequeño grupo de luchadores por la libertad deciden que ya es suficiente.

Liderados por un guerrero con una amnesia más que oportuna que ya hemos visto en más de una ocasión llamado Alphen, conoceremos a un atractivo grupo de personajes, como la temperamental princesa renana Shionne, que quiere acabar con esta opresión y tiene que luchar contra sus propios demonios internos al igual que Alphen. Se crea así una dinámica entre ambos protagonistas que resulta de lo más interesante a lo largo de las cerca de 40 horas que perfectamente puede durar nuestra experiencia. No obstante, esa cifra puede ser bastante superior dependiendo de nuestro interés por las misiones secundarias que siguen sin evolucionar tanto en el género como en el propio juego pese a la incorporación del viaje rápido que ‘invita’ a completarlas más que en el pasado o las actividades más lúdicas como la pesca, que vuelve a hacer acto de presencia.

En esta lucha no se encontrarán solos, puesto que la maga Rinwell, el también guerrero Law, la soldado Kisara y un señor renano como Dohalim juntarán sus habilidades a la hora de derrotar a los cinco jefes renanos que someten a otras tantas áreas de Dahna, complementando y mejorando sus habilidades en la liberación del planeta siguiendo los clásicos parámetros de los JRPG.

Sin embargo, Tales of Arise no es sólo el clásico camino del héroe que hemos visto en tantas ocasiones sino que también toca distintos temas francamente adultos como la esclavitud, las enfermedades mentales, la ambigüedad moral de ese universo y otros muchos que no son muy habituales en una saga que también se caracteriza por sus giros de guión. La progresión en las relaciones entre los protagonistas es gratificante y se ha visto renovada en los típicos skits que harán acto de presencia de forma constante, pero sustituyendo las viñetas por el uso del motor gráfico del propio juego. Un cambio de lo más apreciable y positivo.

Adrenalina en vena

El título ha sido capaz de renovar su sistema de combate a la hora de ofrecer un dinamismo y frenesí que le sienta de maravilla y añade un grado de complejidad que no parece visible a primera vista, pero que resulta crucial si queremos progresar en nuestra aventura. Eso sí, es verdad que el grado de dificultad no es elevado con lo que habrá que subirlo si queremos un verdadero desafío.

En este sentido, podremos manejar hasta a cuatro personajes de los seis que hay en total, pero sólo uno en cada momento con lo que tendremos que ir ‘saltando’ de uno a otro para poder sacar el máximo partido en un entorno cerrado en 3D buscando sus puntos débiles mientras encadenamos combos que lleguen a causar un daño descomunal a los enemigos una vez se llenan las correspondientes barras. Un espectáculo visual de primer orden.

Tales of Arise ha añadido tanto la mecánica de la cura, con su correspondiente barra que podremos reponer con consumibles o descansando en posadas o campamentos, como la propia esquiva, que puede costar un poco a la hora de dominarla en un principio, pero que abre un abanico muy interesante en los combates tanto por la opción del contraataque inmediato como en su ejecución en contraste con los enemigos más habituales, que no destacan por su variedad más allá de la lógica mejora de sus características según avanza la trama.

En el aspecto sonoro hay que decir que Tales of Arise ha hecho un gran trabajo a la hora de dotar de voces con personalidad a los distintos personajes, pero exclusivamente en japonés y en inglés, así que ya dependerá de cada uno lo inmersivo que quiera cada uno en su experiencia particular. En nuestro caso, el juego viene con subtítulos al español aunque hemos presenciado algún que otro error tanto en la traducción como en los propios rótulos, aspectos que no lo deslucen pese a que un juego de este calibre debe conseguir un acabado mejor.

Donde no hay duda alguna es en la banda sonora del juego que lleva a cabo un veterano de la saga como es Motoi Sakuraba, que ha sido el compositor habitual, pero también de la serie Star Ocean, Valkyrie Profile e incluso de Dark Souls. La música le da pausa cuando lo requiere y brío en las luchas con los jefes con unos coros omnipresentes.

Conclusiones

Tales of Arise regresa con fuerza después de cinco años de ausencia y lo hace con una serie de novedades que convierten a esta historia en más madura de lo habitual en la saga. Como queda dicho, se tocan temas sensibles como la esclavitud y las enfermedades mentales, en una de las entregas más prometedoras de una franquicia que sigue siendo fiel a sus principios.

Junto a un combate renovado y mucho más dinámico y espectacular que se beneficia del evidente salto generacional desde el punto visual, Tales of Arise se postula como uno de los mejores exponentes recientes de los JRPGs y una sorpresa de lo más agradable que va a funcionar de maravilla en el boca-oreja. Así lo refleja el gran éxito inicial de ventas, que es un espaldarazo en toda regla a un sensacional trabajo realizado.

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