Luis Enrique, el que sabe, nos vengó el miércoles de una mezquina Italia. Lo hizo en un torneo que es parecido a un Carranza a plazos. No importa, tampoco le vamos a pedir ahora que esto hubiese pasado en un escaparate como el Mundial, para eso primero es probable que haya que ganar antes una repesca. Los genios son así.

España, un paraíso de jugadores repartidos por el mundo, las está pasando canutas en un grupo donde competimos con titanes de la magnitud de Suecia, Kosovo, Georgia y Grecia. Potencias mundiales del fútbol. Tanto es así que hay jugadores de estos países que, en lugar de recibir royalties, igual tienen que pagar por salir en el FIFA. Ojalá la humildad se comprase en farmacias.

Pero se ha ganado a Italia, después de que Bonucci decidiera que lo mismo hasta con diez se juega mejor que con once. Y se ha hecho con Gavi, Yeremi, Eric García y hasta con Sergi Roberto, al que puede que llamase de urgencia por los méritos deportivos que acumula en las últimas temporadas blaugranas. ¿Saben por qué?. Pues porque usted que está leyendo esto, no tiene ni puta idea.

Las eliminatorias anteriores eran un calentamiento para llegar al partido de ayer. Ganar a Italia en San Siro, en este torneo de la galleta que se ha sacado de la manga la UEFA para seguir recaudando, bien vale un poco de emoción para llegar a Catar. Lo bueno fue lo del miércoles.

Hoy mucha gente afirma que el seleccionador tenía razón. Esto funciona así, ganas un partido y te cargas de kilos de “ ya te lo decía yo» y “de que lo que pasa es qué usted no sabe de esto». Imagino que quien gana una Champions adquiere el derecho a poner un castigo a todo aquel que hubiese osado criticar a ese entrenador. “Me va usted a escribir mil veces, soy un pollino”.

Ganar tres seguidas da derecho, directamente, a revocar todos los títulos que expidió la Universidad Complutense, en Ciencias de la Información, entre el periodo comprendido desde 1974 a 1994, ambos incluidos. Para el resto de Universidades y años, dependiendo de cómo se porten.

No importa que el seleccionador lleve ya más de 60 nombres en su convocatoria, tampoco que adivinar la próxima cueste más que obtener un pleno al quince, Luis Enrique tiene razón. Y si no hay ningún jugador del Madrid en ella, mucha más. Conste que no lo hace por antimadridismo, sino porque el que sabe es él…y usted, caballero, no.

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