A estas alturas, nadie puede dudar de la capacidad de inventiva que posee Hideo Kojima. Death Stranding, en 2019, obtuvo unanimidad de crítica y de público sobre lo tremendamente imaginativo que puede ser el mítico desarrollador a la hora de dar una vuelta de tuerca al mundo de los videojuegos. Sus ideas, sin dejar de ser innovadoras, no dejan indiferente a nadie.

Pese a que a Kojima no le satisface especialmente el término Director’s Cut o versión del director, lo cierto es que Death Stranding regresa a la actualidad con una edición distinta y al mismo tiempo complementaria del título que se estrenó hace apenas un par de años. Incorpora una serie de mecánicas y contenidos que enriquecen su propuesta original y a continuación os detallamos nuestras impresiones.

Reconectar como objetivo

La original propuesta de Kojima sigue siendo uno de los juegos más intrigantes de todo el catálogo de PlayStation 4 y la idea sigue siendo exactamente lo misma, con lo que os invitamos a echar un vistazo a lo que fue nuestra toma de contacto hace algo menos de dos años por si queréis refrescar la memoria sobre lo que supuso.

A grandes rasgos, Death Stranding nos sitúa en la persona de Sam Porter Bridges, un ‘repartidor’ que tendrá como objetivo reconectar una serie de puntos en el mapa por medio de la Red Quiral tras los sucesos que dan nombre al propio juego y a partir de los cuales la línea que separa el mundo de los vivos y el de los muertos es más confusa que nunca.

Con nuestro mundo a las puertas de la extinción total, Sam tendrá que reconectar esos centros urbanos en una temática que no deja de tener ciertos paralelismos a la que estamos viviendo hoy en día con esa necesidad de recuperar ciertos parámetros de normalidad y restablecer lazos afectivos tras la pandemia. Entretanto, se interactúa con inolvidables y misteriosos personajes que únicamente Hideo Kojima puede idear. El propósito es que puedan tener futuro las Ciudades Unidades de América que quedan.

Aquellos que inicien por primera vez su experiencia en Death Stranding se verán recompensados con unos contenidos que han sido ideados después del lanzamiento del título en 2019 y que incluyen una serie de herramientas que no van a hacer que nuestra labor entre los distintos puntos del prodigioso mapeado sea mucho más sencilla, pero se añaden un extra de profundidad en esa labor. Esto se consigue ya sea por medio de los puentes quirales para conectar puntos distantes, de un estabilizador evolucionado que cuenta con propulsores para amortiguar el impacto contra el suelo o de una catapulta de carga con un dispositivo tipo cañón que puede lanzar cargas a grandes distancias… aunque que habrá que calcular muy bien cuando abramos el paracaídas para evitar desastres mayúsculos como hemos podido comprobar en nuestras carnes…

Asimismo, el juego también ha incorporado nuevas instalaciones, como un campo de tiro donde podremos practicar con las distintas armas y aumentar nuestra soltura mientras buscamos la mejor puntuación posible. También podemos recrear en la sala privada los combates contra los jefes, poner nuevas canciones en el reproductor de música… y hacer carreras.

Lucha contra el tiempo

Hideo Kojima no para de inventar y ha decidido que no hay nada mejor que relajarse después de una larga jornada de repartos que meterse en la pista de conducción. Esta es desbloqueada en la región central y una vez construida nos permitirá competir contra otros usuarios en modo competitivo o contra nosotros mismos en la búsqueda de las mejores marcas del circuito. Mientras, dominamos vehículos antiguos y nuevos pese a que la conducción nunca fue el punto fuerte del juego, suponiendo un extra de todas formas.

Por último y no menos importante, Death Stranding en su versión Director´s Cut incorpora una serie de misiones en la Fábrica Abandonada cuyo contenido ya fue avanzado en tráilers anteriores. Nos encontramos con una innegable referencia a Metal Gear Solid y la caja de cartón que servía de escape a Snake para ocultarse de los enemigos, incluyendo unas mecánicas de sigilo que quizás no sean tan aprovechables como en MGS, pero que no dejan de ser algo distinto a lo que vemos en la historia de Sam Porter Bridges. Y eso le sienta bien.

Prodigio técnico

Este Director´s Cut no sólo se limita a las distintas posibilidades en materia de jugabilidad sino que incorpora una serie de mejoras desde el punto de vista gráfico, en lo que es una de las mayores proezas recientes: cómo se mueve Death Stranding con soltura en un hardware de 2013. Sin embargo, nosotros hemos aprovechado al máximo la oportunidad y en una PS5 ya son palabras mayores, pese a que quizás la distancia de dibujado se pueda quedar algo corta respecto a las expectativas, sólo por ponerle un pero aunque sea pequeño.

El título viene con dos opciones clásicas. El modo fidelidad con 4K nativos y limitados a 30 fps y el modo rendimiento, que llega hasta el 4K gracias a la magia que Kojima es capaz de lograr con el motor gráfico Decima más la promesa de los 60 fps, que quizás en un juego de este estilo no lo convierta en algo tan fundamental.

Para acabar: no hay que olvidarse de la implementación del dual sense a la experiencia, ofreciendo resistencia cuando vayamos muy cargados con el equipo a cuestas. Habrá que compensar con los gatillos para que no nos desequilibremos, con un mejor uso y referencia a cuando estamos excediendo los límites de nuestro personaje. En la funcionalidad 3D el gran trabajo de doblaje rinde a la perfección y simula la sensación de estar rodeado por todos los sitios, incluidos los más perturbadores. La función háptica cumple a las mil maravillas cuando se trata de recrear todo lo que nos rodea, incluidas las inclemencias climatológicas a las que nos enfrentamos.

Conclusiones

La pregunta clave para contemplar este Death Stranding Director´s Cut no es si el juego en sí merece la pena o no —ya hemos dejado claro que se trata de una propuesta diferente y atractiva al mismo tiempo como ya comentamos hace un par de años— sino si esta puesta al día justifica su compra. Y debemos responder afirmativamente.

Por el ajustado precio de la actualización, que no sólo incorpora ese material extra por una módica cantidad para los ya veteranos del título en forma de misiones, sino también por las mecánicas que complementan (y no rompen) la dinámica del juego y de las mejoras gráficas si eres poseedor de una PS5 o incluso si eres un recién llegado abonando el precio total. La verdad es que Death Stranding es una apuesta única y cuya mejor versión debe ser disfrutada por medio de esta versión del director, cuyo terminología quizás no convenza a Hideo Kojima aunque a nosotros sí nos satisface por esta propuesta única y mejorada.

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