Al final se va Saúl. En el último minuto del último día cuando parecía que se iba a quedar. Marca de la casa, copyright Heitinga. Entre que él parecía que quería irse y que la directiva estaba deseando venderle, el final estaba cantado a nada que apareciese una oferta, aunque fuese en forma de cesión tirada de precio. Necesitaban hacer hueco salarial para traer a Griezmann y lo han conseguido. El tiempo dirá si ha sido una buena decisión a todos los niveles, no solo deportivos. Aunque el cortoplacismo y el resultadismo se imponen cada día más, hay otras aristas en este cambio que es bueno analizar.

Deportivamente parece que la plantilla sube de nivel, al menos por nombres (es lo que se analiza en septiembre). Por una vez en la era Simeone se ha invertido significativamente más de lo ingresado. Yendo a lo esencial, salen Torreira, Vitolo, Dembélé y Saúl y a cambio llegan De Paul, Cunha y Griezmann. Difícil pensar que la plantilla no es mejor cuando los que se van, salvo Saúl, apenas jugaron. Pasa que el fútbol no es precisamente una ciencia exacta. Se trata de armar un equipo y en ese sentido Simeone tiene trabajo para ensamblarlo, especialmente la parte ofensiva. Por otro lado, las carencias en los laterales, recurrentes desde que se fueron Juanfran, Lucas y Filipe Luis, siguen ahí. El Cholo ha tenido que usar como laterales a Saúl (parte de sus males), Llorente, … incluso a Lemar. Es un Atleti un poco barcelonizado, no por los jugadores DAOs por la generosa directiva del Barça (broma recurrente en Twitter), sino por el gran número de jugadores ofensivos y los potenciales problemas defensivos, como pasó el año pasado con la sanción de Trippier. Veremos cómo sale el experimento.

Decía Klopp el otro día que hay equipos que solo piensan en el ahora y no en el futuro del equipo y del club. En ese sentido, este movimiento parece diseñado para ganar ya, sin pensar en otras derivadas que este cambio tiene. Aprovechar el momento. El Barça ha bajado su nivel, imposible no hacerlo cuando se te va el mejor jugador del mundo y lo sustituyes por de Jong, el segundo o tercer delantero del Sevilla, y el Madrid, aún siendo competitivo, es accesible como se demostró el año pasado. Pensando más a largo plazo, se recupera a Griezmann, un jugadorazo, pero que puede acabar teniendo un rol similar al de João Félix, Correa o Lemar, perjudicando su desarrollo. Todos ellos son apuestas muy importantes del Atleti y veremos si la competencia con Griezmann les ayuda a ser mejores jugadores. Este sí es el gran mantra de Simeone, la competencia interna. Mejorar a base de competir en cada entrenamiento. Está por ver que esa sea la medicina que necesita João, si Lemar, ahora que se ha encontrado, mantiene este nivel, y si Correa no acaba relegado cuando está precisamente a un nivel estelar jugando en su verdadero puesto. Devolverle a la banda sería un error. No hay sitio para todos, así que irremediablemente alguno acabará por jugar menos de lo que le gustaría con todo lo que puede suponer.

A nivel emocional o institucional, los casos de Griezmann y de Saúl son para estudiarlos con detalle. Cuesta imaginar una manera peor que la de Griezmann para irse del Atleti. Por eso buena parte de la afición no ve bien su vuelta y le va a recibir en el Metropolitano con más pitos que aplausos (tiene suerte de que el Atleti-Rayo se juegue en enero y la comparación con la vuelta de Falcao no se pueda hacer el mismo día). Le va a tocar agachar la cabeza, pedir perdón si le sale y currar como hizo en su primera etapa. Y meter goles. Como futbolista no hay dudas de su potencial, pero ya no es el mismo jugador que se fue. Psicológicamente no lo ha debido pasar bien y la mente es clave en el deporte de élite. Si la cabeza le funciona, lo normal es que rinda, pero si no… Antes se divertía jugando, ¿ahora?

Véase precisamente el caso de Saúl. Parte de sus problemas seguramente empezaron en su cabeza. No jugar en el sitio en el que él cree que puede ser mejor jugador parece que el ha ido minando y le han hecho pasar de ser un jugador con un caché impresionante a tener que malvenderlo. Yo también creo que Saúl debería jugar en otro sitio, pero Simeone, que es el que sabe y le ve entrenar, no. Me recuerda mucho al caso Raúl García: nivel bajo jugando como pivote, cesión a Osasuna y vuelta con rendimiento espectacular cuando se le acercó al área. De hecho, la venta de Raúl García (baratísima, fue casi un regalo al Athletic) solo la entendí como una forma de darle sitio a Saúl, al que veía como una versión mejorada de Raúl García. Por lo que sea, el Cholo lo ha ido retrasando, pivote, a veces lateral, … Simeone ve, tal vez con razón, que la mayor virtud de Saúl es su polivalencia. A Saúl le toca demostrarle que se equivoca. No lo va a tener nada fácil. Va al campeón de Europa (lo que habla también del nivel de Saúl), un equipo que juega a un ritmo vertiginoso, con un centro del campo espectacular… Hacerse un hueco ahí le va a costar, pero ojalá que lo consiga.

A nivel de club el mensaje del cambio de Griezmann por Saúl es terrible. Se va un jugador que siente y entiende el Atleti (da gusto ver esa parte de su entrevista con Ibai y oírle cómo entiende lo que es el Atleti, lo que significó la pérdida del Calderón o su opinión sobre varios cambios que se han hecho recientemente) y viene un jugador que en cinco años que estuvo aquí parece que no entendió absolutamente nada de todo eso. Para mucha gente, el Atleti es algo más que ganar la próxima Liga. Muchos aficionados tienen un cariño especial por Saúl y prefieren perder con Saúl que ganar con Griezmann. ¿Alguien puede explicarlo teniendo en cuenta que Griezmann está a dos temporadas decentes de ser el máximo goleador de la historia del Atleti?

Hace tiempo que escribí aquí mismo que Saúl debería haber sido, como esperemos que lo sea Koke (ya estoy cruzando los dedos), jugador del Atleti hasta el final de su carrera. Lamentablemente es probable que Saúl se haya ido para siempre. Eso es un fracaso de todos. De él obviamente, del club, desde la directiva hasta el entrenador, y también de esa parte de la afición capaz de insultar a jugadores de su propio equipo porque, aunque lo den todo, como Saúl siempre hizo, las cosas no les salgan bien. Si este tipo de casos se repiten, el Atleti corre el riesgo de quedarse sin referentes de verdad en ese vestuario. Queda Koke, el único canterano en el primer equipo y no se otea ninguno en el horizonte, y una lista muy corta de jugadores que de verdad parecen que han mamado lo que es el Atleti (Giménez, Correíta, la conexión balcánica Oblak-Savic y pare usted de contar). De ellos depende ahora mantener la esencia porque cada año que pasa son menos.

PD: Adiós Saúl, suerte en el Chelsea, ojalá te vaya bien, te encuentres como jugador y vuelvas pronto. Y bienvenida Erika, suerte con el mobiliario, el de casa y el de la cabeza de tu marido, de ti depende en parte que nos vaya bien.

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