Hace dos meses que Sergio Ramos no compite. Sus problemas musculares le han impedido debutar con el PSG. El músculo que le está dando tanta guerra es el sóleo (en latín, solea significa sandalia). Este músculo está articulado con los gemelos y por su parte inferior forma el tendón de Aquiles. Las alarmas se encienden cuando el sóleo empieza a ser el responsable de procesos de inactividad cada vez más prolongados sobre todo en jugadores veteranos, fundamentalmente por la implicación del tendón de Aquiles.

Este músculo de contracción lenta acumula mucha fatiga y no se regenera con la necesaria prontitud en jugadores que ya pasan ampliamente de la treintena y que llevan en sus piernas cientos de partidos y entrenamientos. Hay estudios con evidencia científica que demuestran que las exigencias cardio-vasculares, metabólicas y energéticas necesitan tres días para una recuperación óptima. Sin embargo, cuando es el músculo esquelético el que está comprometido la recuperacion se alarga de cinco a siete días.

La Fisiología del Ejercicio nos demuestra que el músculo adquiere una influencia y un protagonismo fundamental en cualquier deporte individual o colectivo. De ahí que su desarrollo y recuperación sean objetivos innegociables en el rendimiento físico óptimo y en la recuperación al cien por cien después de cualquier percance muscular. Hace poco, en la prensa deportiva, Marc Márquez, el campeón del mundo de motociclismo, afirmaba con cierta nostalgia: “No sé si volveré a ser el que fui”. Por las sensaciones que experimenta después del accidente que sufrió nota que su nivel muscular está muy lejos del ideal. Otro caso singular es el de Ansu Fati. El joven jugador del Barcelona que parecía que iba a debutar el 20 de septiembre después de sus problemas en una de sus rodillas tiene que alargar su reaparición porque la musculatura que sujeta la rodilla operada todavía no ha alcanzado el 80% de potencia de la rodilla sana y el riesgo de recaída aumenta exponencialmente.

El músculo es el órgano endocrino más importante. Y esta reflexión nos lleva a que, tanto en el deporte élite como en el deporte salud, el cuidado y el desarrollo minucioso de la musculatura esquelética deben adquirir absoluto protagonismo en los planes de entrenamiento.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here