Ancelotti había preparado una pequeña revolución juvenil para el partido ante el Mallorca. Seguramente sabía de que los de Luis García llegaban plagados de bajas y solo iban a repetir cuatro de los once jugadores titulares, algo insostenible para un recién ascendido. El italiano, que jugó la carta de la juventud, tuvo en los mallorquines unos aliados perfectos, que plantearon un cara a cara sin tensión defensiva y con semblante de partido amistoso de verano. Tres puntos, seis goles, Asensio sonriendo y 90 minutos de divertimento poco disputado para subir ánimos. Poco más se sacará en claro de este partido que nunca existió en clave competición.

ALINEACIÓN: (4-3-3-) Courtois; Nacho, Militao, Alaba, Miguel Gutierrez; Camavinga, Asensio, Valverde; Valverde, Rodrygo, Benzema, Vinicius.

EL PLAN: Rapidez, frescura, velocidad en la circulación del balón y mucha movilidad. Esa fue la receta de un Madrid con tintes de fútbol juvenil y desenfadado. 

LO MEJOR: Pese al máster de Benzema, hay que destacar el enésimo renacimiento de Asensio. En lo colectivo, el descaro juvenil con el que jugó el equipo.

LO PEOR: Que este partido, con fútbol de amistoso, cree falsas realidades.

LA CLAVE: La ausencia de tensión defensiva de los mallorquines que permitió al Madrid jugar con absoluta comodidad.

Uno por uno:

Ancelotti: Su planteamiento fue valiente, da igual el rival. Juntar en el mismo once titular a jugadores como Camavinga (18), Miguel Gutiérrez (20) y Rodrygo (20) y Vinicius (21), escoltados por  Valverde (23) y Militao (23), es un guiño al futuro. Su 4-3-3 con Asensio de interior derecho es una apuesta clara por una idea de equipo que tendremos que esperar un tiempo para que cuaje, pero que es un esbozo de lo que está por venir. Lento en los cambios, Ancelotti tardó en dar minutos de descanso a jugadores como Benzema o Vinicius. Sorprendió que un entrenador con su mano izquierda dejara a Vallejo sin jugar ni un minuto para hacer debutar a Santos. Creo que no debió “desvestir a un santo para vestir a otro”.

Courtois: Tuvo más trabajo del que se puede suponer por el resultado. Nada pudo hacer ante el golazo de Kang-In Lee, pero volvió a dejar tres buenas paradas que evitaron que el partido terminase con un resultado de futbol sala.  

Nacho: Esta vez le tocó jugar de lateral derecho. El Mallorca apenas apareció por su lado. Vivió un partido cómodo, aunque en alguna jugada, posiblemente por la relajación defensiva general, se vio obligado a alguna acción algo destemplada.

Militao: Comenzó muy aturullado con la pelota y con despistes posicionales muy propios de su juego, que pudieron costar algún gol (Ancelotti aquí tiene trabajo). Poco a poco fue entrando y asentándose en el partido, a lo que ayudó un Mallorca con balas de fogueo. Luces y sombras para un partido tan sencillo. Nunca se vio agobiado por una presión que le importunase a la hora de salir jugando.

Alaba: Como Militao, comenzó el partido con muchos despistes posicionales que bien pudieron costar algún gol. Ante un rival que nunca presionó la salida del balón y le permitió jugar con mucha comodidad, el austriaco mostró su mejor cara, que no es la defensiva, sino su capacidad para agilizar el juego desde atrás con buenas decisiones. Brilló en algún desplazamiento en largo buscando la espalda de la defensa mallorquina.

Miguel Gutiérrez: El jugador más flojito del once. El lateral sufrió en la primera parte ante la habilidad e inteligencia de Kubo, y dejó algún error de los que ante un equipo superior se penalizan con gol. En ataque no supo leer la posición abierta de Vinicius y le costó participar por dentro. Minutos para ir cogiendo experiencia.

Camavinga: Sorprendió que Ancelotti le colocara de mediocentro posicional tras comentar en rueda de prensa que el francés debía mejorar en defensa. Destacó por su inteligencia para perfilarse y jugar a uno o dos toques, abrió bien el juego y dejó ver su buena visión para acelerar las jugadas. Como todo el Madrid, se vio beneficiado por la falta de rigor defensivo y la nula presión de los de Luis García.

Asensio: Ante el Mallorca asistimos al enésimo renacimiento del mallorquín, esta vez jugando como interior derecho, lo cual demuestra que talento le sobra para jugar. Firmó un hat-trick y pudo hacer un par más. Es el jugador que salió más fortalecido a nivel moral. Veremos si esta es la vencida o habrá que seguir esperando.

Valverde: Jugó como interior izquierdo y volvió a firmar un partido insulso, sin peso en lo que ocurre y dejando escapar otra oportunidad de tomar protagonismo. Ni conectó con Gutiérrez por detrás ni con Vinicius por delante. Empiezan a ser demasiados los partidos en los que su influencia en el juego es tan solo física, algo que le termina pasando factura. El Madrid necesita que aporte muchísimo más con balón. Llama la atención su poca presencia en un partido tan poco táctico y con los espacios que dejó el Mallorca.

Rodrygo: Partió como extremo derecho y, aunque de inicio le costó ganar duelos, poco a poco fue creciendo en el partido mostrándose muy rápido y afilado. Lució en alguna jugada su buen pie para el centro y un regate que empieza a ser desbordante. Con pasos pequeños, pero siempre al alza. Su maduración como jugador parece que va por el camino correcto.

Benzema: Un escándalo. Karim dio un recital de cómo debe moverse un delantero centro moderno. Sin perder la perspectiva de cómo fue el partido a nivel defensivo del Mallorca, lo de Benzema es simplemente para disfrutar viéndole jugar, apreciando sus movimientos y observando cómo hace en cada momento lo que se debe hacer. Un detalle: se le nota que está divirtiéndose jugando al fútbol.

Vinicius: Le pudo durante muchos minutos el ansia por marcar gol en un partido que le daba opciones claras. Esa ansiedad se le volvió en contra y durante muchos minutos nos recordó al Vinicius de las temporadas pasadas, un cañón cargado de confeti. Poco a poco fue serenando su juego para ser determinante en lo que hoy es su gran cualidad, el desborde.

CAMBIOS

Antonio Blanco: (Salió en el 59´por Camavinga). Entró para dar tranquilidad y equilibrio en un partido roto y abierto, es decir, el peor decorado para un mediocentro. Mostró temple y un gran sentido táctico, pero le costó dar sentido al juego con tanta gente buscando su jugada.

Lucas Vázquez: (Salió en el 71´por Rodrygo). El partido era una locura táctica. El Mallorca defendía con la mirada y en el Madrid todos querían hacer su gol. Lucas Vázquez abrió el campo y dio ayudas en un par de acciones defensivas.

Isco: (Salió en el 71´por Asensio). En los 20 minutos que jugó dejó señales de aquel jugador al que denominaban “Magia”. Tocó con claridad y llegó con acierto al área. Suyo fue el último gol, tras jugadón de Vinicius. En partidos así es lo mínimo que se puede esperar de un jugador como él, que deje claro que quiere jugar y que es una opción para hacerlo.

Jovic: (Salió en el 79´por Benzema). Sin apenas tiempo, se supo mover dentro del área para tener un par de opciones de remate en las que rozó el gol. No participó en el juego pero sí apuntó gestos de 9.

Santos: (Salió en el 79´por Nacho). Ancelotti le regaló debutar, lo cual fue un detalle para el chaval, pero dejó sin participar a Vallejo, que es miembro de la primera plantilla. Santos apenas entró en juego, salió algo acelerado y se equivocó en un salto de cabeza al que nunca debió ir, originando una ocasión de peligro clara.  

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