La cultura, y principalmente el séptimo arte, puede adoptar a través de sus planos, secuencias y tramas una denuncia social que visibilice historias que, pese a estar catalogadas como género de ficción, contienen gran parte de realidad. Esta premisa es la que pretende cumplir el nuevo cortometraje dirigido por Yolanda Centeno, Imposible decirte adiós, producido por Harry Kane S.L. Un cortometraje con una propuesta narrativa que, tras triunfar en el circuito internacional en festivales como Shanghai International Film Festival o en Los Angeles Short International Film Festival, huele a Goya.

En él se narra la historia de Paula, una mujer que, tras cuatro años de relación con el padre de Daniel, decide rehacer su vida pero, antes de hacerlo, quiere asegurarse de conseguir la legitimidad para poder ver a su hijastro.  En este punto reside el conflicto central de la trama. El querer, pero no poder. La decisión de un hombre que, tras la ruptura amorosa, imposibilita la visita a una mujer que lo único que pretende es pasar tiempo con el hijo de su expareja. El tiempo crea los vínculos emocionales y, como ella misma expone, llega a considerar a Daniel como su propio hijo.

Con esta temática actual e innovadora Yolanda Centeno busca visibilizar una situación que, desgraciadamente, sufren muchos niños en el ámbito familiar, ya que ellos son los primeros perjudicados tras una separación. Usados, en ocasiones, como escudo de defensa en una batalla campal. El principal problema que afronta Paula no es la negativa de su ex, sino una cuestión biológica: ella no es la madre de Dani, ni existe entre ambos ningún parentesco familiar. Paula recurre a la vía judicial y la argumentación de la jueza es la siguiente: “No ha quedado suficientemente legitimada la relación de la demandante con Daniel Martín”.

Se trata de un tema de gran relevancia social que pone el enfoque en la importancia de los vínculos emocionales frente a la condición genética y, sobre todo, en la desprotección del bienestar del pequeño Daniel.

Un niño de siete años es la víctima de todo este entramado. Un niño que lo único que quiere es seguir viendo a su madrastra. Un inocente perjudicado por la elección egoísta de su padre y que llega a plasmar sus emociones en uno de los dibujos de la escuela. Se sobreentiende que sobre el papel pinta un niño, pero a este le falta una parte esencial del cuerpo: la boca. Es decir, no tiene voz, ni capacidad de decisión ante lo ocurrido. Así es como Daniel representa la vulnerabilidad y el reflejo de una realidad que viven los menores en la actualidad.

Esta es una crítica social cuyo mensaje ha calado hondo en los espectadores gracias a la increíble interpretación de sus protagonistas. Entre el elenco actoral encontramos a Alexandra Jiménez, Ruth Gabriel y Fele Martínez, los dos últimos con Goyas en su haber. Sin olvidarnos de la sublime actuación de Darío Ibarra que con apenas ocho años ha conseguido traspasar sus emociones al espectador a través de la pantalla. Un espectador que será cómplice y, a su vez, testigo de la situación que sufre Daniel.

Yolanda Centeno llevará este cortometraje a la gran pantalla bajo el nombre de “Tras el verano”, el primer largometraje de la directora y guionista andaluza. Un largometraje que seguirá la línea de acción y estructura dramática que presenta Imposible decirte adiós, escogido en la primera edición del programa CIMA IMPULSA. Un cortometraje que, sin dudarlo, se convierte en un firme aspirante para alzarse con el Premio Goya al mejor Cortometraje de ficción 2022.

Ficha Técnica

Dirección: Yolanda Centeno

Producción: Tay Sánchez

Productora: Harry Kane S.L.

Intérpretes: Alexandra Jiménez, Fele Martínez, Ruth Gabriel, Darío Ibarra. 

Guion: Yolanda Centeno, Jesús Luque

Fotografía: Paco Femenía

Montaje/Edición: Yolanda Centeno

Música: Julie Reier

Sonido: Pedro Soto

Dirección de arte: Silvia Ballesteros

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