Resulta paradójico que a estas alturas haya gente que dudara de las capacidades de Arkane Studios para desarrollar videojuegos. Si conoces y has disfrutado de las entregas de Dishonored, o de un Prey que pasó muchísimo más desapercibido de lo que debiera, la propuesta que ponía Deathloop ante nosotros no podía ponerse en entredicho, aunque quizás no convenciera al gran público.

Valorar videojuegos antes de su lanzamiento es un pecado muy habitual y no sólo en este mundo, sino que se puede extender a casi cualquier ámbito. Pero esto no es de lo que vamos a tratar aquí. El objetivo es desgranar (en la medida de lo posible) qué es Deathloop sin arruinar la sorpresa, porque vaya si lo ha sido y de las grandes.

Bucle infinito

La trama nos sitúa en la isla de Blackreef, que se ve afectada de lleno en un bucle temporal sin fin en el que todos los habitantes ven cómo se reinicia su particular ‘día de la marmota’.

Aquí, en lugar del gruñón y mejorable chico del tiempo encargado de informar de si la primavera llegará antes o después de que Punxsutawney Phil vea su sombra o no, tenemos a Colt Vahn, que amanece en una playa sin saber cómo y que parece condenado a revivir ese día maldito. Pronto la historia nos descubre que estamos atrapados en la isla de Blackreef y que nuestra vía de escape es abatir, haciendo buen uso de nuestras habilidades para el combate, a los ocho Visionarios que hacen las veces de jefes durante ese mismo período de tiempo de 24 horas. Debemos cuidarnos de que los disparatados enemigos que se cruzarán en nuestro camino no nos abatan, o de Julianna, una antagonista con un carisma desbordante y que sabe mucho de lo que ocurre a Colt. Todos ellos querrán mandarnos de vuelta a la playa de la que partimos inicialmente.

Sin embargo, por medio de la experiencia acumulada y la exploración, aspecto que recomendamos encarecidamente aunque en ocasiones no parece que tenga que ver con la misión principal, podremos encontrar distintos medios para lograr nuestro objetivo en ese ciclo de 24 horas. Habrá Visionarios que sólo estarán disponibles en un momento determinado del día en una de las cuatro zonas de la isla. Así que por medio de la citada exploración y la observación, tendremos que desentrañar la pauta a seguir para lograr ese pleno perfecto sin haber caído, además de la metodología a seguir, apostando por el sigilo o bien por métodos mucho más expeditivos.

Sin límites

Esas áreas a las que tenemos libertad de ir y venir en todo momento —el Complejo, Updaam, Bahía de Karl y Fristad Rock—, mantienen el excelso nivel acostumbrado de Arkane en su diseño y originalidad, con un toque retro-futurista que bebe muchísimo de ese periodo entre los 60 y 70. Están interconectadas por una serie de túneles en los que podrás mejorar tanto las capacidades de Colt como sus armas, con una flexibilidad en este último aspecto realmente sensacional y que es muestra de la tremenda imaginación de Arkane a la hora de cambiar significativamente un arma haciéndola mucho más letal y llena de sorpresas. Todo esto sólo será posible ‘canjeando’ los residuos que conseguimos al eliminar a los Visionarios o bien fijándonos en los objetos corruptos que se encuentran en el mapa.

Será un momento clave que nos permitirá ‘afianzar’ nuestras capacidades. Se podría entender como un punto de guardado: los límites de Colt estarán en que tiene tres vidas y de perderlas en un mismo nivel supondrá que se reinicie nuevamente el bucle y todo lo que eso conlleva, a pesar de que tanto Colt como Julianna siempre recordarán lo que ha sucedido. Eso también se aplica a la resolución de puzles y códigos que son exclusivos para cada jugador, con lo que no será posible compartirlos con los amigos.

Mención aparte merece el dinamismo de las habilidades que iremos adquiriendo en nuestra aventura y que hace que el ‘gunplay’ sea uno de los aspectos más destacados de Deathloop. Cuenta con una apreciable utilización de las virtudes del dual sense, algo que también era de esperar viniendo de Arkane Studios aunque la IA de los adversarios es decepcionante en no pocas ocasiones. Ser capaz de teletransportarnos, hacernos invisibles, lanzar enemigos al vacío o fusionar las mentes de los antagonistas —con lo que acabar con uno supondrá terminar con todos— son sólo algunos ejemplos que Colt tendrá a su disposición, además de sus correspondientes mejoras siempre que volvamos a abatir al Visionario propietario de ese poder.

Prodigio de narrativa

Más allá de las experiencias que podamos ir adquiriendo en los distintos ciclos manejando a Colt, lo cierto es que Arkane ha hecho un trabajo extraordinario a la hora de darnos pildoritas de información. Lo hace a través de notas, grabaciones o diálogos que conforman una historia de lo más apasionante en la que todo irá encajando con una fluidez pasmosa, lo que es herencia del buen hacer de esta desarrolladora. Si disfrutáis tanto como nosotros explorando los recovecos de Blackreef, os va a atrapar durante unas 20 horas.

Otro de los aspectos interesantes de Deathloop es la dinámica existente que hay entre Colt y Julianna, cuyos intercambios demuestran el gran mimo que se ha prestado a esa relación que parece ir un poco más allá de lo evidente, incluido un flirteo de lo más obvio: Colt busca acabar con el bucle en el que está inmerso mientras que Julianna quiere que no se rompa bajo ningún concepto.

Nuestra experiencia será razonablemente distinta si decidimos que sea offline, con una Julianna manejada por la IA del juego y que siempre buscará pillarnos con la guardia baja, o bien online, momento en el que podremos ser ‘invadidos’ por otro usuario que asumirá el protagonismo con Julianna o ser nosotros mismos los invasores, lo que supone una vuelta de tuerca a la propuesta de Deathloop en el terreno multijugador. Esta opción resulta de lo más intrigante y premiará lo familiarizados que estemos con todos los entresijos de Blackreef, ya que nos ofrece un punto de vista totalmente distinto y complementario al mismo tiempo.

Por último, mencionar que Deathloop no es un prodigio desde el punto de vista técnico aunque el ejercicio de creatividad en el diseño de los niveles y a la hora de recrear este escenario retro-futurista es de sobresaliente y el estilo escogido para los personajes le sienta como un guante. El juego nos ofrece varias opciones, que vienen siendo las estándar en esta clase de títulos, como el modo gráficos (resolución 4K a 30 fps), rendimiento (4K dinámicos a 60 fps) y una modalidad que incluye ray-tracing a 30 fps, que no supera a las anteriores ni supone una enorme diferencia a la hora de la verdad. A pesar de todo, la mayor parte de nuestra aventura la pasamos en la modalidad rendimiento y es que los 60 fps son una verdadera gozada para este shooter en primera persona.

Conclusiones

A pesar de toda su experiencia desarrollando juegos con unos mundos la mar de interesantes y con un desarrollo formidable, no sería extraño afirmar que Deathloop puede convertirse en el producto más redondo que Arkane ha publicado hasta la fecha y eso que el listón es altísimo con la saga Dishonored y el criminalmente infravalorado Prey.

Con un planteamiento de lo más original de la mano de unos personajes mucho más profundos de lo que aparentan a primera vista, especialmente con el toma y daca continuo que Colt y Julianna despliegan en este shooter retro-futurista con los bucles temporales como gran aliciente, Deathloop se ha conenvertido en una sorpresa de lo más agradable y serio aspirante a ser uno de los títulos más formidables de todo el 2021, lo cual dice muchísimo de sus innegables virtudes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here