Algo no funcionaba bien. La Selección conseguía neutralizar a Doncic (siempre dentro de lo que cabe), pero no lograba sacar ventaja a Eslovenia. Va a ser cierto que los eslovenos son más que su rutilante estrella. O quizá esta España no sea tanto. Lo sabremos pronto. La derrota (87-95) obliga a jugar en cuartos contra Estados Unidos, así lo quiso el sorteo. Quién sabe. Tal vez no había mejor despedida para la generación de oro del baloncesto español. Suponiendo que toque despedirnos…

La derrota duele más porque el triunfo estuvo en la mano. Cuando España hizo por jugar, casi siempre con Ricky a los mandos, el equipo demostró que es superior en recursos. El problema llega cuando los talentos individuales hacen la guerra por su cuenta. No tenía sentido empeñarse en el triple cuando el partido parecía controlado. Tampoco nos ayudó la obsesión por provocar la expulsión por faltas de Doncic. Una vez le pitaron la tercera en el primer cuarto los árbitros lo tuvieron claro: ni una más.

El neoyorquino Mike Tobey nos masacró en la pintura; nos concentramos en Doncic, pero nos olvidamos del jugador que da equilibrio a Eslovenia. Abalde tuvo un triple para poner a España por delante en los últimos segundos; Ricky tuvo otro para empatar. Fallamos. Y aunque ahora es fácil decirlo, se echó en falta la presencia de Llull en los instantes decisivos.

España, que ha ganado medallas en los tres últimos Juegos (dos platas y un bronce), se enfrenta al más difícil todavía. Antes de viajar a Tokio se midió a Estados Unidos en Las Vegas y cedió por 83-76. Los estadounidenses venían de perder dos de sus partidos de preparación (Nigeria y Australia) y confirmaron sus dudas en su primer duelo en los Juegos: cayeron contra Francia por 83-76, su primera derrota olímpica desde 2004. Horas antes de España tropezara contra Eslovenia, los estadounidenses curaron sus heridas contra la República Checa: 119-84.

Historia de un rivalidad

Las selecciones masculinas de baloncesto de España y Estados Unidos se han enfrentado en once ocasiones en los Juegos, incluidas las finales de 1984, 2008 y 2012; siempre con victorias estadounidenses: desde México 1968 (46-81 en la fase de grupos) hasta Río 2016 (76-82 en semifinales).

El primer duelo olímpico entre españoles y estadounidenses debía haber sido en Berlín 1936. Sin embargo, el partido no se disputó por el estallido de la Guerra Civil. Estados Unidos ganó por incomparecencia (2-0).

El primer duelo fue en 1960 y, aunque amistoso (los norteamericanos por 59-91), sirvió para que la Selección española costeara su participación en Roma 1960. Aquella selección de Estados Unidos contaba con jugadores del nivel de Oscar Robertson, Jerry West o Jerry Lucas. El próximo duelo lo jugarán el martes a las 06:40 de la mañana. Si España consigue la hazaña, se enfrentará al vencedor del partido entre Argentina y Australia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here