El Real Madrid iniciará la Liga con varias dudas en su juego y con una certeza indudable: si Florentino no lo remedia en lo que queda de mercado, el equipo las va a pasar moradas para ganar a cualquier enemigo por pequeño que sea. Su carencia de gol, de remate y de creación de jugadas de peligro es muy evidente.

Ancelotti: A falta de lo que puedan sumar Carvajal, Kroos, Hazard y Benzema, que se supone será bastante, el italiano presentó un 4-3-3 de manual. Sin apenas novedades tácticas y con el ritmo justo (tal vez algo corto si pensamos que la Liga comienza en seis días). Habrá que esperar para ver cómo soluciona los muchos problemas que se aprecian en un equipo sin reforzar en posiciones básicas. Llegue o no Mbappé, Ancelotti deberá recuperar a Hazard, devolver a la vida futbolística a Asensio y a Bale, lograr que Jovic o Mariano —al menos uno— parezcan jugadores de élite y que las dos promesas brasileñas, Vinicius y Rodrygo, den un paso al frente. Zidane no lo logró.

Courtois: En su primer partido disputó solo 45 minutos. Vivo en un par de acciones puntuales, la realidad es que el Milán casi no llegó con peligro a su portería.

Lucas Vázquez: Comenzó terminó el año pasado, de lateral. Muy superado por Leao en el primer cuiarto de hora, no logró entrar en juego hasta que el Madrid controló el mediocampo y con ello se apagó el portugués. Notable en la circulación del balón cuando ocupó altura de volante y ágil en algunos ataques.

Nacho: Muy asentado como titular. Jugó como lo hace siempre, sea quien sea el rival y sea cual sea el partido. Es decir, serio y concentrado. Muy protagonista en la salida del balón, pareció entenderse bien con Alaba.

David Alaba y Sandro Tonali durante el partido de preparación entre el Real Madrid y el Milan. CORDON PRESS

Alaba: En solo 45 minutos dejó muestras de veteranía y calidad. El pésimo partido de los delanteros italianos le colocó en un escenario cómodo y poco exigido.

Marcelo: Un aturullado Saelemaekers le creó problemas en defensa. Lento y sin peso en el juego ofensivo. No parece que hoy le pueda disputar la titularidad a nadie.

Casemiro: Pesado y sin ritmo, casi no tuvo presencia en el juego. Bajó mucho para meterse entre los centrales dejando el eje a Modric y a Isco. Se le notó muy fuera de forma.

Modric: Cada vez que tocó el balón mejoró la jugada, pero no participó lo suficiente como para poder liderar el juego. Dejó un par de acciones de gran calidad y un disparo al larguero. Otro al que el comienzo de la Liga le llega pronto.

Isco: Fue el centrocampista que más minutos jugó, 84. Serio, trabajador, disciplinado y con un fútbol académico, lo que hizo que por momentos fuese el jugador que sujetaba al equipo. ¿El problema? Que a este Isco germánico le falta precisamente lo que le llevó a fichar por el Madrid y a ser diferencial, la magia y la imaginación en tres cuartos.

Sandro Tonali, Gareth Bale Y Davide Calabria disputan un balón. CORDON PRESS

Bale: La historia interminable de cada pretemporada. Durante 45 minutos fue con diferencia el mejor atacante blanco y el único con algo diferente, porque Bale enchufado es muy bueno… Lo dicho: El día de la marmota.

Jovic: Se necesita un microscopio y ser muy positivo para sacar algo positivo de su juego. Viniendo de donde viene, verle hacer una pared es un motivo de optimismo. Dejó un buen pase en profundidad a Bale que la velocidad y la potencia del galés convirtieron en penalti a favor.

Rodrygo: Jugó por la izquierda y dejó detalles de frescura física. Se le vio más decidido con su juego. De nuevo su físico le penalizó en alguna acción de cuerpeo con los defensas.

Lunin: (Entró por Courtois en el 45′). Muy sobrio y seguro cuando jugó el balón con el pie. Se marcó un paradón a disparo de Brahim que llevaba marchamo de gol. Tras su partidazo ante el Rangers, Lunin parece afianzar su candidatura a la portería del Madrid en un futuro, además de su utilidad en el presente

Militao: (Entró por Alaba en el 45′). Solvente en las acciones defensivas, pero se le vio embarullado y sin claridad con el balón a la hora de salir jugando.

Miguel Gutiérrez: (Entró por Marcelo en el 45′). Cada partido que juega le acerca más a la titularidad, mientras Mendy siga lesionado y Marcelo como está. Cometió un par de errores en defensa propios de la edad. Muy apañado con el balón y en ataque, se solapó en varias jugadas con Vinicius, estorbándose el uno al otro. Con la salida de Chust, y con Nacho en el lateral izquierdo, Ancelotti le ubicó de interior en los minutos finales y protagonizó un par de acciones interesantes.

Blanco: (Entró por Casemiro en el 45′). Salió muy serio y, lo que es más importante, no le afectó su mal partido ante el Rangers. Bien colocado siempre y muy efectivo en coberturas defensivas. No brilló con el balón como puede y debe hacerlo, y se limitó a jugarlo con limpieza y simplicidad.

Vinicius: (Entró por Bale en el 45′). Agitó el partido en la banda izquierda. Sin la calidad con el balón de Rodrygo, llevó más peligro que su compañero. El carrusel de cambios en la segunda parte frenó el ritmo del partido y desapareció su agitación.

Mariano: (Entró por Jovic en el 45′). Sale al campo como los toros a las plazas, cegado  e impetuoso, así que lo que logra con su actitud lo estropea con un juego atropellado y excesivo. No levanta la cabeza cuando tiene el balón.

Odegaard: (Entró por Modric en el 60′). Con su actitud da la sensación de ser un jugador desmoralizado o desilusionado. Lo peor no es que pasase desapercibido, es que Arribas, que jugó a su derecha, se lo comió con sus ganas.

Marvin: (Entró por Lucas Vázquez en el 69′). Jugó como lateral. Estuvo serio en defensa, pero apenas participó en ataque, que es donde él brilla por su zancada. .

Arribas: (Entró por Rodrygo en el 69′). Todo lo que no se le vio a Odegaard, ni por ganas ni por calidad, lo aportó él. Lo tiene muy complicado por la cantidad de nombres, y subrayo “nombres”, que hay en su posición por delante de él, pero de momento ya le ha sacado los colores a Odegaard. Viendo el papel de Asensio en la olímpica, el mallorquín puede ser su próxima víctima.

Víctor Chust: (Entró por Isco en el 84′): No le dio ni para sudar.

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