El equipo (7): El recorrido de la Roja fue claramente de menos a más. Sus rivales de grupo, Polonia, Suecia y Eslovaquia aventuraban una clasificación cómoda, pero no fue así ni por fútbol ni por resultados. Más tarde, ni en octavos ante Croacia ni en cuartos ante Suiza, se brilló a gran altura. Sí es verdad que el equipo fue creciendo poco a poco hasta caer en semifinales en su mejor partido. España no solo miró a los ojos a la Italia de Mancini, sino que la superó en muchos momentos. El vaso está más lleno que vacío. Es un año de transición y hay un ramillete de jóvenes ilusionante. No obstante, a la Selección le fallaron aspectos importantes tanto individuales como estructurales. Para eso ha servido el torneo: para tener muy claro lo bueno y lo malo, para saber dónde hay que mejorar.

Luis Enrique (7): Llegó a la Eurocopa con un equipo sin hacer. Ya en la convocatoria quedó claro que el entrenador tenía dudas en muchas posiciones. Se ha visto en sus onces a lo largo de la competición. Ni él estaba seguro de tener las respuestas adecuadas a problemas evidentes. El ataque y el eje de la defensa —el dominio de las dos áreas— han sido su caballo de batalla. Mucho se ha criticado su inmovilismo táctico, pero la cuestión es muy debatible. No olvidemos que Dani Olmo jugó de falso nueve contra Italia. Luis Enrique mantiene que “es mejor dominar un sistema bien, que tener tres sistemas y no dominar ninguno”. Muchas más dudas han creado sus decisiones a la hora de leer los partidos y resolver problemas con los cambios. Parece claro que hoy su convocatoria sería diferente.

Unai Simón (6): Se llegó a la competición sin un dueño claro en la portería. A Unai le costó dar sensación de seguridad y más tras su error ante Croacia. Especialista, al menos en esta Euro, en los penaltis, su juego con los pies y sus dudas en algunas salidas, han dejado la percepción de que es un portero que convive con el fallo. No está claro que vaya a ser el titular del futuro.

David de Gea (-): No llegó a participar. Con 30 años, no es descartable su vuelta a la titularidad.

Robert Sánchez (-): Sin minutos. Uno de los grandes desconocidos. Con 23 años y un físico impresionante, para muchos es quien está llamado a ser el portero titular para el Mundial de Qatar.

Azpilicueta (6): Luis Enrique tuvo que rectificar sobre la marcha tras el pobre rendimiento de Llorente en el lateral. Muy sobrio y seguro en todo lo relacionado con la fase defensiva. En ataque, y pese a su gol, apenas ha tenido peso en los partidos. Muy disciplinado. Ha sido la solución válida a un error estructural desde la convocatoria.

Marcos Llorente (5): Comenzó jugando de lateral derecho, posición en la que no le dio al equipo lo que se esperaba. Luis Enrique no ha sabido cómo incluirlo en el once para que tenga el mismo protagonismo que en el Atlético. Es una de las asignaturas pendientes para el futuro. Queda la sensación de que se ha desaprovechado un arma importante. Llorente podía haber cubierto algunas de las carencias del equipo.

Laporte (6): El mejor de los centrales, quizá el único que ha hecho un torneo aceptable. Bueno en la creación del juego y discreto en la faceta defensiva, aspecto en el que hubiera necesitado un central corrector a su lado (¿Albiol? ¿Nacho?). Le faltó agresividad y contundencia en algunas acciones defensivas. Con 27 años, todo apunta a que será el central líder durante tiempo.

Pau Torres (3): Comenzó de titular en los dos primeros partidos, desplazando a Laporte a la derecha del eje de la zaga. Su torneo ha sido muy decepcionante y sus actuaciones han estado muy lejos del jugador que había brillado este año en el Villarreal. Se le vio nervioso, atenazado, muy rígido en el juego con balón, que es su fuerte. Flojito en defensa y en los duelos individuales. La lógica pedía a Albiol a su lado, ya que son una pareja que se entiende, que ha rendido y que estaba automatizada.

Eric García (2): Fue una apuesta arriesgada del entrenador y su rendimiento no le ha dado la razón. Luis Enrique lo prefirió antes que otros centrales que habían hecho un buen año (Albiol, Nacho), aunque Eric ha jugado muy poco en el City. Es un central de buen pie para el inicio de juego, pero blando: tiene poca agresividad, poco físico y nula contundencia defensiva. Veremos cómo evoluciona si juega una temporada completa y con ritmo de partidos.

Diego Lorente (-): No llegó a debutar. Al parecer ha estado lesionado o con molestias durante el torneo. Otra apuesta personal de Luis Enrique.

Jordi Alba (6): Su veteranía se impuso a Gayá en el once, y antes a Reguilón, Cucurella y Mario Hermoso como opciones para la banda. Su juego ha brillado más en las acciones defensivas y en las ayudas a los centrales que en el juego de ataque, donde suele estar su fuerte. Le faltó desborde en algunas acciones, pero supo asentar por su zona la circulación del balón.

Gayá (4): Solo jugó ante Croacia y salió del campo lesionado sin poder terminar el partido. En esos 78 minutos pareció que podía disputarle la titularidad a Alba.

Busquets (8): El dueño del balón y de los partidos. No jugó en los dos primeros ante Suecia y Polonia, y el juego fue el que fue. El crecimiento de la Roja se basó en su peso como futbolista. Cada vez es más un jugador contextual: si el equipo logra instalarse en campo contrario y él no tiene que correr hacia atrás se apodera del juego. Fuera de ese decorado sufre y su físico ya no le da. El alma del estilo.

Rodri (5): Muy lejos del jugador imprescindible en el City.  Para ser el relevo de Busquets tendrá que aumentar su rendimiento. Lento y jugando demasiado a asegurar, le faltó personalidad para arriesgar en algún momento con pases que se saltasen líneas. Rodri es la otra cara de la moneda de Thiago Alcántara. En la Roja no termina de hacerse con los mandos.

Koke (8): Por fin fue en la Selección el jugador total que es en el Atleti. Muchas veces con un trabajo sordo y secundario, pero fundamental. Tácticamente muy inteligente y siempre ofreciendo soluciones. Su continuo bregar ha sido básico en muchos partidos, mezclando calidad técnica, inteligencia táctica y un esfuerzo y un trabajo físico impagable. La Euro se le ha ido haciendo larga y su físico ha sufrido. Una de las pocas pero grandes certezas de este equipo.

Pedri (8): Lo primero y evidente: tiene 18 años y es juvenil. A partir de ahí todo lo que se diga tiene que ser por obligación bueno. Puede que le hayan sobrado algunos minutos y puede que en algunos momentos fuera el cambio a realizar, pero esta apuesta valiente por el culé nos deja en deuda con Luis Enrique. Podemos hablar de sus cualidades: su trabajo, inteligencia con y sin balón, primeros toques para dar continuidad al juego, dominio de la pausa, capacidad de sacrificio (ha sido el jugador de la Roja que más kilómetros ha recorrido)… También defectos que se solucionaran: unos con horas de gimnasio y otros, como su ceguera ante la portería, con más partidos. Pero no lo olvidemos, tiene 18 años. Maradona no debutó con Argentina hasta los 19, edad a la que Messi jugó su primer Mundial.

Thiago Alcántara (2): Un desastre. Tal vez por su mala temporada en Liverpool, por no sentirse titular o por ver cómo Pedri le adelantaba. El caso es que nunca conectó con el juego del equipo. Sorprendentemente fallón con el balón y psicológicamente cansado. Sus minutos sobre el campo sorprendían por lo desacertado que estaba, como si fuera un debutante. Una de las decepciones de la convocatoria. Recordemos que Canales y Merino se quedaron fuera.

Fabián (2): Un poco en la línea de Thiago pero con diferente cara. El Fabián de esta Euro nada tiene que ver con el futbolista box to box que ha jugado este año en el Nápoles (aunque no ha sido su mejor temporada) o que jugó en la Selección sub-21. En los pocos minutos que ha disputado se le ha visto muy perdido, extrañamente torpe y reñido con el balón. Y muy inofensivo en acciones de ataque.

Dani Olmo (8): Luis Enrique tiene un problema (otro más) que tendrá que solucionar dentro de su librillo. No es normal que Olmo no sea indiscutible y hasta líder de la ofensiva de este equipo. Capaz de rendir en todas las posiciones del ataque gracias al laboratorio de Nagelsman. Olmo puede cambiar continuamente de posición durante un partido en ataque, pero sin desatender sus obligaciones defensivas. Ha sido el único que ha rendido tanto de inicio como desde el banquillo. Siempre mejoraba al equipo. Es incomprensible que Olmo juegue en el Leipzig mientras el Madrid se gasta millonadas en Vinicius, Rodrygo y Reinier, o mientras en el Barça está Braithwaite.

Ferrán Torres (6): Deja luces y sombras, pero sus 21 años nos permiten ser optimistas. Su gran baza es la verticalidad y el desborde, su capacidad para poder jugar por dentro y por fuera. Pero no se ha prodigado mucho. Le ha faltado regularidad y decisión.

Sarabia (7): Una de las apuestas personales de Luis Enrique que sí ha salido bien. Sarabia ha demostrado que es un futbolista que sabe y entiende el juego, lo que le permite jugar en ambas bandas tanto por fuera como por dentro. No parece que el seleccionador le tuviera para un rol titular, pero él con su juego se lo ganó. También hay que reconocer que los delanteros de la Roja han sido bastante decepcionantes. Un futbolista de complemento que ha rendido por encima de las expectativas.

Adama Traoré (-): Es el jugador contracultural, la otra cara al estilo de la Selección. Luis Enrique no lo ha sabido utilizar ni como revulsivo ni como opción. Adama no puede ser discurso pero sí podría haber sido recurso. En la prórroga ante Italia quizá hubiera sido una solución.

Morata (4): Le ha faltado lo que le lleva faltando toda su carrera: calidad en la definición. Eso es lo que le ha impedido ser el 9 titular en Madrid, Atleti, Chelsea o Juve. Poco que reprochar a su esfuerzo defensivo y a sus ganas. Alguien debería analizar quién es Morata y cómo a lo largo de sus años como futbolista le han superado las expectativas. Está muy lejos de ser un delantero top mundial y esa responsabilidad le hace ser peor jugador. No debió tirar ninguno de los penaltis que falló, muy superado y sobreexcitado; en este caso las culpas las debe repartir con Luis Enrique. Aquel “Morata y diez más” le hizo más daño que favor.

Gerard Moreno (3): Tanto a Gerard como a Pau les ha venido grande esta Eurocopa. Puede que parte de la culpa de su bajo rendimiento haya sido de Luis Enrique, que nunca pareció creer en él. Obligado a jugar fuera de su posición ideal, le faltó acierto de cara al gol, con algunas ocasiones claras falladas de forma incomprensible.

Oyarzabal (2): Como todos los delanteros de la Roja, el vasco sale muy señalado por las ocasiones falladas. Por momentos jugó muy acelerado y le faltó esa finura en su juego que suele mostrar en la Real. Con 24 años parece un jugador con futuro en la selección, pero en esta Eurocopa su rendimiento ha sido muy decepcionante.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here