Las selecciones africanas de baloncesto han vivido una historia de eliminaciones tempranas y participaciones discretas en Mundiales y Juegos Olímpicos. Las victorias de la Selección de Nigeria en los amistosos de preparación ante Estados Unidos y Argentina han dibujado un escenario inédito. Por primera vez, un equipo africano tiene esperanzas de medalla. Que las piezas encajen ha podido sorprender, pero la calidad de los jugadores convocados y de los que no han pasado el corte es innegable. Nigeria es el tercer país con más presencia en la NBA, solo superado por EEUU y Canadá. Su lista para los Juegos Olímpicos cuenta con ocho NBA. En el último draft, ocho de los sesenta elegidos tienen la nacionalidad o descienden de nigerianos. Isaac Okoro (Cavaliers, Nº5) y Onyeka Okongwu (Hawks, Nº6) se colaron en el Top 10. Un dato que plantea un futuro aún mejor para la selección dirigida por Mike Brown.

JUGADORPOSICIÓNEDADEQUIPO
Gabe VincentBase25 añosMiami Heat
Chima MonekeBase27 añosElan Chalon (Francia)
Ike IroegbuBase27 añosRaste Vechta (Alemania)
Michael GbninijeBase-Escolta29 añosBC Nevezis (Lituania)
Josh OkogieEscolta22 añosMinnesota Timberwolves
Miye OniEscolta23 añosUtah Jazz
Obi EmeganoEscolta28 añosUrbas Fuenlabrada
Caleb AgadaEscolta26 añosHapoel Be’er Sheva (Israel)
Jordan NworaAlero22 añosMilwaukee Bucks
Stanley OkoyeAlero30 añosCasademont Zaragoza
Kezie OkpalaAlero22 añosMiami Heat
Precious AchiuwaAla Pívot21 añosMiami Heat
Chimezie MetuAla Pívot – Pívot24 añosSacramento Kings
Ekpe UdohPívot34 añosVirtus Bologna
Jahlil OkaforPívot25 añosDetroit Pistons
Los 15 elegidos de Mike Brown

No sorprenderá a nadie que todos estos jugadores hayan sido formados baloncestísticamente en Estados Unidos. Lo que es nuevo es el interés de la camada nigeriana en jugar con su selección, aunque siempre atentos a una posible llamada del Team USA por parte de los que cuentan con doble nacionalidad. Ahí podemos destacar los casos de Victor Oladipo y Bam Adebayo, que manifestaron su interés en jugar con Nigeria hasta que tuvieron la oportunidad de estar en el equipo americano. Spencer Dinwiddie representa la situación inversa. El de los Nets obtuvo la nacionalidad nigeriana y se postuló como seleccionable tras no ser incluido en la lista de 44 que Popovich anunció en febrero de 2020 para los Juegos Olímpicos. El aplazamiento de la cita olímpica y una grave lesión de la que aún se recupera han aplazado el debut de Dinwiddie con Nigeria.

Cultivar talento sin recoger los frutos

La voluntad de varios de estos jóvenes para invertir sus veranos en la selección contrasta con el escaso o nulo recorrido que los grandes jugadores africanos de la historia de la NBA han tenido en los combinados nacionales de sus países de origen. La misma Nigeria suma dos números 1 del Draft que nunca debutaron con la selección, como Olajuwon (oro con Estados Unidos en 1996) y Olowokandi. Los recordados pívots Manute Bol y Dikembe Mutombo nunca jugaron para Sudán y la República Democrática del Congo.

Los paisanos que les sucedieron en la liga eligieron otras selecciones. Ibaka, nacido en el Congo, prefirió España y Luol Deng eligió Gran Bretaña antes que su Sudán natal. Un buen papel de Nigeria en los Juegos Olímpicos quizá pueda animar finalmente a los senegaleses Joel Embiid y Pascal Siakam a jugar con su selección, así como al congoleño Jonathan Kuminga, que está previsto que sea Top 10 del draft de este verano.

La focalización de gran parte del talento africano en Nigeria puede llevar al país a contar con una presencia importante en el baloncesto continental. Sus mayores éxitos son recientes, como el oro en el Afrobasket de 2015 y la plata en el de 2017. Sin embargo, en toda su historia solo se ha podido clasificar a dos Mundiales (2006 y 2019) y este verano disputará sus terceros Juegos Olímpicos después de los del 2012 y 2016. Nigeria puede tomar el relevo del dominio de la gran potencia africana: Angola. Una autoridad que solo Túnez ha podido discutir.

Los angoleños ganaron diez de los once Afrobasket que se disputaron entre 1989 y 2009, con Jean-Jacques Conceiçao (campeón en 7 ocasiones y protagonista del Angolazo de Barcelona 92) como estandarte. Ahora, es Bruno Fernando, ala-pívot de los Atlanta Hawks y primer jugador angoleño en la NBA, el que tiene la responsabilidad de devolver a la élite a toda una potencia del basket africano. Todas las esperanzas de un país que respira baloncesto por los cuatro costados están puestas en este joven de 22 años. Un primer paso sería devolver a su selección a los Juegos Olímpicos después de perderse las últimas tres ediciones. El noveno puesto de Angola en el Mundial de 2006 ha sido la cima del baloncesto africano, y Nigeria tiene las armas necesarias para superarlo este verano o en un futuro reciente.

El prototipo de jugador africano siempre ha sido un interior de gran altura y potencia física. Sin perder este perfil, los nigerianos han añadido acierto exterior y mejores jugadores de perímetro como los bases Josh Okogie (Cavaliers) o Gabe Vincent (Heat). En su victoria ante el Team USA, Nigeria batió su récord de triples anotados con un espectacular 20 de 41. Dos buenos ejemplos de esta integración de lo más clásico del baloncesto africano con el contexto actual son los interiores Precious Achiuwa (Heat) y Chimezie Metu (Kings). Dos portentos físicos con capacidad para amenazar desde fuera y defender a jugadores exteriores.

Si algo caracteriza a la selección nigeriana es la juventud de muchas de sus piezas, así como de los ausentes. Las bajas más sorprendentes han sido las de OG Anunoby y Monte Morris, que fueron llamados a la pre-selección y no han entrado en la lista definitiva. Estas ausencias disminuyen el techo de Nigeria, pero ponen en valor el talento que tiene a su disposición Mike Brown. Sin sus dos mejores jugadores y otros como Desmond Bane (Grizzlies), Wes Iwundu (Pelicans), Isaac Okoro (Cavs), Aaron Nesmith (Celtics) sin convocar, el plantel nigeriano sigue siendo el mejor que ha presentado una selección africana a un torneo de selecciones.

Si este grupo repleto de ausencias firma un buen papel este verano, convencer a todo el talento nacido en Nigeria o con raíces en el país será más sencillo. La creación de la Basketball Africa League (BAL) por parte de la NBA y la FIBA puede suponer un impulso para el baloncesto en el continente. Acompañar este proyecto de futuro con éxitos en el presente ayudaría a que grandes jugadores con raíces africanas inviertan sus veranos en poner al baloncesto africano en el lugar que, por talento, le corresponde.

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