En un partido en el que la defensa se impuso al ataque y las pérdidas (44 entre ambos equipos), dos hombres lideraron claramente a sus selecciones. Nicolás Laprovittola anotó 27 puntos y repartió 4 asistencias, y solo encontró un poco de ayuda en Luis Scola (13 puntos). La inspiración del reciente fichaje del FC Barcelona le llevó a anotar canastas de una alta complejidad y a mantener a su equipo en el partido. Sin embargo, el base argentino no fue capaz de conectar a sus compañeros. Ni Campazzo (eliminado a falta de cinco minutos), ni Deck ni Vildoza acompañaron a Laprovittola en sus intentos de asaltar el marcador. Ricky Rubio se erigió como el máximo anotador y líder de la Selección española. El de los Timberwolves anotó 26 puntos y sumó 4 asistencias, pero cada una de estas canastas llegó en el momento preciso. El espeso arranque de los de Scariolo fue compensado por 11 puntos de Ricky que dieron a la Selección una ventaja que apenas soltó hasta el 81-71 final.

Sus compañeros también respondieron, ayudados por el liderazgo de Ricky y por la diferencia de calidad que los separa de la rotación argentina. Con un Marc Gasol muy descafeinado (2 puntos y 7 pérdidas), Willy Hernángomez y Pau Gasol dieron un paso adelante para frenar a Scola. Después de una primera parte parte marcada por el dominio de los argentinos en el rebote, los pívots de banquillo dieron una demostración de poderío. En ataque estuvo a cargo de Pau, mientras que en defensa corrió a cuenta del mayor de los Hernángomez. Un partido que nos dejó escasas pinceladas del que, casi con total seguridad, será el último enfrentamiento entre dos leyendas del baloncesto FIBA como Pu Gasol y Luis Scola.

En un partido plagado de jugadores que han vestido y visten los colores del Real Madrid (9 de los 23 en pista), dos de los que aún se mantienen de blanco aportaron en este encuentro lo que dejaron a deber ante Japón. Sergio Llull y Rudy Fernández tuvieron un partido dulce, con el primero acertado en un rol más enfocado en la finalización y el segundo aportando su experiencia en defensa. Este paso adelante de estos exteriores, sumado al buen hacer de Abrines junto a los titulares está desplazando en la rotación a un Alberto Abalde que sigue mostrándose muy nervioso.

Las cuentas y preocupaciones de ambos equipos de cara a la última jornada son muy diferentes. Los de Scariolo necesitan, salvo sorpresa, ganar a Eslovenia para estar en el bombo de los cabezas de serie. El puesto de mejor segundo parece reservado, salvo descalabro ante la República Checa, para Estados Unidos. Este partido por el primer puesto del grupo entre eslovenos y españoles lo ganará el que sea capaz de imponer su ritmo. La selección eslovena no tiene respuesta ante el dominio interior de España. Por su parte, la Selección se tendrá que conformar con el segundo puesto si el tanteo esloveno (como en los dos primeros encuentros) supera los cien puntos. La importancia de la victoria reside en evitar lo ocurrido ante Estados Unidos en Atenas 2004.

En el lado argentino, el -28 que marca su basketaverage complica su clasificación como uno de los dos mejores terceros. Una abultada derrota de los checos ante el Team Usa puede darles una nueva vida. Lo que sí es imprescindible para avanzar es vencer a Japón en el último partido del grupo, algo que no parece tan fácil visto el nivel que están ofreciendo en el torneo. Que la última experiencia de Scola en los Juegos Olímpicos sea una derrota ante los nipones apena hasta al aficionado neutral.

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