Luis Enrique: La Roja llegaba con buen juego en mediocampo, pero con muchos problemas en las áreas, y el partido se desarrolló así: con un gran dominio de nuestros centrocampistas y una buena presión tras pérdida, pero con serios problemas para defender nuestra área y, sobre todo, sin gol. Las dificultades para marcar fueron mayores porque el delantero más en forma —Gerard Moreno— entró en el minuto 77.  

El equipo comenzó bien, con fluidez y una altísima posesión, algo a lo que los suecos ayudaron con su propuesta. Aunque Suecia no generó muchas ocasiones, sí hizo las suficientes como para llegar al descanso por delante. Luis Enrique dejó sombras en su lectura del partido en la segunda mitad. Aunque sus cambios, casi todos muy tardíos, dieron resultado, quedó la impresión de que improvisaba al acumular puntas, sin plan B ante un equipo cerrado en su campo.

Unai Simón: No tuvo mucho trabajo, aunque las dos veces que los suecos llegaron a sus dominios pudieron marcar.

Marcos Llorente: Que no es lateral es más que evidente. Su movimiento por dentro buscando el carril del 8 para dejar libre a Koke en salida del balón nos dio réditos en la primera parte. No obstante, al jugar tan lejos del área contraria su potencial se vio desperdiciado. Su despliegue físico fue notable, pero apenas pudimos ver al volante ofensivo que la ha roto en el Atleti.

Laporte: Su trabajo en el City a la hora de salir jugando desde atrás se nota y mucho. Bien en todo lo relacionado con el balón y la salida del juego, con toques de calidad. Mucho más cuestionable cuando tuvo que meter agresividad en balones divididos. En este sentido dejó muchas dudas, especialmente si pensamos en Lukaku o Lewandowski.

Pau Torres: Entendió muy bien cómo debía conectar con Alba, buscando ese escalón interior que era Pedri. En defensa, al igual que Laporte, volvió a mostrase muy poco expeditivo en varias jugadas en las que le faltó agresividad y contundencia. Dos centrales jugones, pero con problemas defensivos.

Jordi Alba: En este sistema asimétrico que montó Luis Enrique, él era el encargado de dar amplitud en la banda izquierda. Fue de menos a más y terminó teniendo mucho protagonismo en el ataque de La Roja. En los minutos finales, con el crecimiento de Pedri, llevó el peso de las últimas jugadas ofensivas con varios centros de mucha calidad.

Rodri: Los suecos le regalaron mucho espacio y muy poca presión. Le costó dar velocidad al juego y encontrar cuándo y cómo conectar con Pedri, con quien se solapó en más de una ocasión. Luis Enrique le sustituyó buscando más velocidad en el juego. Dio la sensación de que le falta algo para poder ser el mediocentro en solitario de este equipo, como Busquets. Necesita de un acompañante para dominar el mediocampo.

Koke: Su primera parte fue de una jerarquía impresionante, jugando a un nivel altísimo y siendo no solo el verdadero conductor del juego, sino el que mejor entendió cómo atacar los espacios. El movimiento de pizarra en el que él aprovechaba la espalda de Llorente, le dio a la Roja una ventaja posicional que ayudó y mucho en la continua salida limpia del juego. En la segunda parte fue perdiendo protagonismo hasta ser sustituido.

Pedri: Una de las sorpresas en el once titular. Tardó mucho en entrar en juego y le costó tener protagonismo en ese escalón que conectase con los puntas. En el comienzo de la segunda parte tuvo un gran bajón de juego que invitaba a cambiarle, pero en los últimos diez minutos se echó al equipo a la espalda, dejando una imagen de jugador de carácter y calidad. Sumó un par de pases de gol.

Ferrán: En ese dibujo asimétrico, si Alba, lateral zurdo, era el encargado de dar amplitud por la izquierda, en la derecha era él quien debía hacer ese papel. Ni supo entender cuándo y cómo moverse, ni pareció entenderse con Llorente, con quien apenas logró mezclar con algo de intención. Tras la salida de Morata jugó unos minutos de 9, sin entrar en juego. Posiblemente fue el jugador más decepcionante del once inicial.

Morata: Corrió lo indecible, estuvo solidario, presionó e incomodó a los centrales; es decir, brilló en todo lo relacionado con la faceta defensiva de un delantero. Tuvo dos ocasiones claras. La primera (37′), solo ante el portero la falló de forma lamentable. En la segunda su remate salió tan desviado que ni pareció ocasión de gol. Sorprendentemente, cuando fue sustituido, Luis Enrique prefirió poner a Ferrán de 9 y sacar a Sarabia.

Dani Olmo: Al contrario que Ferrán, Olmo sí entendió cómo moverse para dar espacios tanto a Alba por fuera como a Pedri por dentro. Su partido no tiene un solo pero: se movió con inteligencia y pujanza, estuvo dinámico y salvo su poco acierto en un par de remates, no hay nada que objetar a su juego. De lo mejor de La Roja hasta ser sustituido.

Sustituciones

Thiago: Entró en el 65´para dar velocidad a la circulación del balón sustituyendo a Rodri como medio centro. Pese a alguna perdida peligrosa en zona de minas y a que exageró la altura a la que jugó, si le dio ese dinamismo que Luis Enrique buscaba, encontrando bien las bandas.

Sarabia: Entró en el 65′ por Morata. Ferrán pasó a jugar de 9 y él se colocó en la derecha, donde se entendió mejor con Llorente. Futbolista muy inteligente, supo encontrar su espacio para tener influencia en el juego. Dejó un par de centros de calidad y una clara ocasión de gol que no acertó a rematar.

Gerard Moreno: Entró en el 73′ por Ferrán. Es incomprensible que Luis Enrique no le diese más de 17 minutos. El rato que estuvo sobre el campo demostró que tiene más sangre en el ojo que Morata. A punto estuvo de marcar dos goles. Claramente es una apuesta para la titularidad en el próximo partido.

Oyarzabal: Entró en el 86′ por Dani Olmo. Se colocó en la izquierda del ataque y dejó un par de buenas jugadas.

Fabián: Entró por Koke en el 86′. Salió frio perdiendo los dos primeros balones que tocó. Apenas entró en juego.

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