Luis Enrique: De entrada, el seleccionador solo hizo un cambio, se supone que porque estaba contento con lo que vio ante Suecia. Buscando más filo en el ataque sumó a Gerard Moreno y el delantero del Villarreal dejó claro que a día de hoy es imprescindible, pero no determinante. Le faltó lo que más falta hacía, acierto. La Selección clonó el partido ante Suecia. En la primera parte manejó bien el balón, con seguridad y sin excesivo riesgo, lo que volvió a ralentizar y horizontalizar muchísimo el juego. En la segunda mitad el equipo se le volvió a caer y ninguno de los cambios mejoró lo que había.

Unai Simón: Como ante Suecia no tuvo trabajo, pero se repitió el escenario: llegaron tres veces y le hicieron un gol y le remataron un tiro al palo.

Marcos Llorente: Dejó movimientos de más voluntad e intención que calidad. Su posición en el campo es difícilmente entendible viendo lo que le falta al equipo arriba. Buscó desbordar y le puso ganas, pero de nuevo jugó muy lejos de donde él hace daño.

Laporte: Hizo un partido muy mediocre y bastó una jugada para que Lewandowsky lo dejase en evidencia. El franco-español volvió a demostrar que es un central de buen manejo, válido para iniciar el juego, pero muy blando en duelos defensivos y que no domina el área. Su pareja con Pau dejó mucho que desear.

Pau Torres: En la línea que mostró ante Suecia. Muy poco consistente en los duelos físicos y con muchas dudas en los balones divididos con los delanteros polacos. Necesita de un central corrector a su lado y hasta el momento ese no parece ser Laporte. Sumó cierto criterio con el balón, pero se está viendo superado por sus problemas defensivos.

Jordi Alba: En la primera parte, castigó mucho la espalda de Jozwiak, carrilero polaco al que se le notó mucho que no es defensor. Brilló por su velocidad en algún duelo defensivo. En la segunda mitad bajó mucho su ritmo, como todo el equipo, y terminó muy apagado.

Rodri: En una Selección que juega con los laterales tan adelantados, el del City tiene una gran responsabilidad defensiva, sobre todo a la hora de no perder el balón. Y a veces le supera. Dio tranquilidad en la circulación pero exageró mucho sus toques de seguridad en horizontal, lo que ralentizó mucho el juego en mediocampo.

Koke: Aunque comenzó con algunos errores en las entregas, demostró una madurez de jugador veterano. Supo leer cuál era su posición para dejar espacios tanto por dentro a Gerard como por fuera a Llorente. Le costó llegar al área contraria y se le vio muy desfondado en la segunda mitad.

Pedri: Volvió a repetir en el once titular. Klich le marcó muy pronto el territorio con un par de entradas muy fuertes. En la primera mitad supo encontrar la espalda de los mediocampistas polacos con pases filtrados a Olmo, pero su partido fue de más a menos y en la segunda mitad podría haber sido perfectamente uno de los cambios.

Gerard Moreno: Fue la novedad en el once. Dejó claro que es imprescindible, pero no diferencial. Hizo bastantes cosas que mejoraron la actuación de Ferrán en el partido anterior, aunque sin puntería.

Morata: Si fuese por trabajo y determinación, Morata sería el 9 titular del Real Madrid, del Atleti, del Chelsea o de la Juve. Pero no lo es. Y no lo es porque Morata está reñido con el gol y, aunque esta vez hizo uno, falló dos ocasiones claras y además convirtió en nada otras posibles jugadas de gol. Y eso que Polonia defendió bastante mal su área.

Dani Olmo: Menos brillante que ante Suecia, en la primera parte se supo mover entre líneas y conectar con Pedri para girar al mediocampo polaco, pero esta vez no estuvo acertado ni en el último pase ni en el remate.

Sustituciones

Ferrán: Entró por Olmo. Parecía que Luis Enrique buscaba con él abrir el campo por la banda izquierda, pero muy pronto abandonó esa posición para jugar por dentro buscando el remate. No estuvo acertado ni en una cosa ni en otra. Falló un par de ocasiones muy claras, aunque en una de ellas estaba en fuera de juego.

Fabián: Entró por Koke. Da la sensación de que no es un jugador capaz de cambiar el ritmo de un partido desde el banquillo. Le costó entrar en juego y en las dos oportunidades en las que podría haber utilizado su potente disparo prefirió buscar pases interiores.

Sarabia: Entró por Gerard. Jugó muy abierto a la derecha, pero apenas tuvo presencia en el juego. Dejó un par de intentos de desborde, pero en ese momento los polacos ya habían subido un par de puntos su agresividad defensiva y solo logró que le hicieran un par de faltas.

Oyarzabal: Entró por Morata y se ubicó en el eje del ataque. Pareció una decisión en plan “por si suena la flauta”. No pareció que su entrada fuera producto de un plan más o menos ensayado.

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