En 2014 se estrenó una película con una trama muy original llamada Al filo del mañana. Tom Cruise se veía obligado a repetir una y otra vez un día después de morir incontables veces para acabar con la invasión de los alienígenas llamados mímicos. Debía “vivir, morir y repetir” hasta aprender los patrones necesarios para la supervivencia del protagonista y su avance en la historia.

Con esta idea en mente, el género roguelike te obliga a adaptarte a la curva de dificultad del propio juego en cuestión. Aunque no se trata de un título accesible para todos los públicos, sí que es verdad que la clave es la paciencia y asimilar las mecánicas propias de tu entorno y de los enemigos que se cruzarán en nuestro camino. Returnal es una apuesta muy personal para la plataforma de Sony y de la que procedemos a daros nuestras impresiones.

Vuelta al principio

El estudio sueco Housemarque es conocido por haber desarrollado numerosos juegos de estilo arcade como Super Stardust, Resogun, Alienation y Nex Machina en los que se ha labrado un prestigio más que notable en ese género. No obstante, llegó un punto en el que decidió centrarse en otro proyecto más ambicioso y que combina diversos aspectos que le convierte en un producto la mar de atractivo.

En Returnal llevamos a la protagonista Selene Vassos, una exploradora espacial que llega al misterioso planeta Átropos siguiendo la señal de transmisión de La sombra blanca. Las cosas se complican y su nave se estrella contra la superficie. La aventura no hace sino comenzar en una intrigante trama en la que se ve asediada por criaturas alienígenas en un escenario lleno de secretos. Selene tendrá que averiguar por qué se encuentra inmersa en un bucle infinito que le devuelve una y otra vez junto a los restos de la nave cada vez que cae ante los enemigos.

Con esos elementos roguelike que mencionábamos con anterioridad, Returnal sigue a pies juntillas esta filosofía: aprenderte los fundamentos de un título está en los propios orígenes de los videojuegos, siendo capital a la hora de enfrentarte a un jefe final o ser capaz de progresar hasta ese punto. Así se pone a prueba nuestra capacidad de asimilación, inteligencia y perseverancia para no penalizarnos, tal como ocurre en la mayoría de las opciones del mercado, y dejarnos en un muy oportuno punto de control en lugar de devolvernos al principio del escenario con la experiencia acumulada y una serie de objetos que poco a poco irán abriéndose hueco en nuestro inventario al igual que el progreso en nuestra maestría con las armas.

Deshaciendo nuestros pasos

Sin embargo, Returnal comparte con el celebrado Hades, uno de los mejores juegos de 2020, el descubrimiento de nuevas habilidades cada vez que resucitamos, a la vez que aprendemos los patrones de ataque y comportamientos de la numerosísima relación de enemigos, sin olvidarnos de uno de los aspectos más importantes: con cada ‘reinicio’ en las Ruinas, el escenario, el número y la disposición de los enemigos varía con lo que ya no nos valdrá con aprendernos dónde se sitúan sino que tendremos que asimilar cómo enfrentarnos de forma más eficiente contra ellos evitando ser alcanzados en la medida de lo posible, y eso resulta mucho más desafiante.

Esto es así porque nuestras internadas en Átropos exigen un tiempo bastante más superior que el del citado Hades para asentar nuestra posición. Returnal no es un juego para poder echar una partida rápida sino que hay que reservar un tiempo de en torno a las dos horas para alcanzar ese punto de guardado… si es que no hemos muerto previamente. Este último aspecto puede echar un poco atrás a los menos acostumbrados a estas características, pero no desmerece en absoluto su conjunto.

No obstante, el título no sólo aporta esos frenéticos tiroteos llenos de espectacularidad con mecánicas de ‘bullet hell’, tan propios de la desarrolladora, sino que sus influencias son claras como las inspiraciones en Alien o Dead Space en una historia atractiva, sin olvidarnos del componente propio de la franquicia Metroidvania que ya hemos visto en no pocos juegos con notable implementación. Una vez que hemos descubierto ciertos objetos, por ejemplo un látigo, seremos capaces de acceder a ciertas zonas que no estaban a nuestro alcance con lo que la exploración se convierte en otro aspecto a cuidar si queremos ser capaces de seguir avanzando en la aventura, descubriendo objetos en forma de cofres, enigmáticas figuras como los Reconstructores, que nos permitirán aumentar nuestra vida si depositamos algunos de los recursos que recolectaremos como el Éter (o los muy valiosos oblitos) y otros numerosos secretos como los Parásitos, que se pegarán a nosotros ofreciendo ventajas… y desventajas.

Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención es el inteligente uso que se le ha dado a nuestra habilidad con las diez distintas armas que Selene tendrá a su disposición aunque sólo podrá manejar una en todo momento. Returnal ha sido capaz de implementar que nuestra maestría con ellas nos permitirá ir desbloqueando determinadas características propias de cada una según vayamos abatiendo enemigos con lo que el árbol de opciones no para de crecer mientras intentamos lograr un dominio con la Carabina Taquiomática, el Artificiero Escupidor, el Conductor Electrófilo o el Lanzador Termogénico lo suficientemente solvente para progresar a lo largo de nuestra campaña, que en su conjunto puede alcanzar las 20 horas sin excesivas dificultades.

Sensaciones de otro mundo

Housemarque ha realizado un gran trabajo a la hora de recrear estos mundos tan opresivos y llenos de imaginación, tanto en su ejecución como en su diseño, gracias a una dirección artística de muchísima enjundia y con un nivel de detalle extraordinario en su variedad a unos rocosos 60 fps en 4K dinámicos que le sientan de maravilla incluso en los momentos más estresantes para la consola. Además, la aplicación del DualSense ha sido maravillosa de cara a simular todas las sensaciones que se puedan experimentar, desde el momento en el que la lluvia cae sobre nuestro personaje, el instante en el que somos alcanzados durante los trepidantes tiroteos, los orbes que ya hemos almacenado o cómo notamos que a nuestra arma se le está agotando el cargador. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, es difícil explicar con palabras lo que se nos transmite y podemos afirmar con rotundidad que es la mejor implementación hasta la fecha del mando de PlayStation 5.

Mención aparte merece la función de los gatillos adaptativos. El izquierdo tiene dos alternativas: si lo mantienes durante todo su recorrido potencial activarás el ataque secundario con un lógico período de recarga que está asociado al nivel de adrenalina que tengamos acumulado al enfrentarnos a enemigos sin sufrir daño mientras no paramos de movernos a la vez que se esquiva y dispara a los enemigos.

Conclusiones

Desde su anuncio en junio de 2020, Returnal había despertado un notable interés tanto por el pedigrí del estudio Housemarque en el mundo de los arcades como por la sugerente propuesta de ciencia-ficción, un bucle infinito que tantas buenas historias ha dado el género.

Con una fusión de géneros que van desde el ‘roguelike’, el ‘bullet hell’, componentes ‘metroidvanianos’ y con una fuerte carga narrativa, la aventura de nuestra heroína nos ofrece una trepidante trama en un opresivo planeta con vibrantes y frenéticos tiroteos que premiarán nuestros avances en una marcada curva de dificultad que quizás no va a enganchar a todo el mundo, pero que absolutamente todos deberían de probar si no quieren perderse uno de los mejores juegos de los que llevamos de generación.

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