Desde hace demasiado tiempo, los partidos del Real Madrid son un auténtico rompecabezas. Resulta imposible imaginar las alineaciones y los sistemas elegidos por Zidane. Nunca está claro cuánto hay de táctico, de obligatorio o de pura supervivencia. Contra Osasuna salió con un grupo súper ofensivo sin que eso resolviera la duda principal: ¿recurso o discurso? Así dominó a un Osasuna aseado pero sin sangre en el ojo, si bien el dominio se diluía en la zona de tres cuartos. Allí, Vinicius, Asensio y Hazard fracasaban de forma evidente con un juego ramplón y carente del filo necesario. El encuentro caminaba hacia el empate hasta que Militao, en su enésimo intento, cabeceó a la red. El triunfo mantiene a los blancos en la pelea, aunque su fútbol está muy por debajo del que se le supone a un candidato al título.

ALINEACIÓN: (4-2-3-1): Courtois; Odriozola, Militao, Varane, Marcelo; Blanco,Casemiro; Asensio, Hazard, Vinicius; Benzema, Vinicius.

EL PLAN: Dos laterales ofensivos, tres mediaspuntas y un delantero: un sistema para meter a Osasuna en su área. La realidad es que con ese dibujo se vieron más las carencias que las virtudes del Madrid, un equipo con más dudas que certezas.

LO MEJOR: La solidez en defensa y la seguridad táctica que dio el doble pivote (Casemiro y Antonio Blanco). Individualmente, el buen partido de Militao y el rendimiento del ya mencionado Antonio Blanco.

LO PEOR: Los problemas en ataque estático, la falta de movimientos trabajados y mecanizados para crear superioridades y situaciones de gol. A nivel individual, lo peor fue el partido de Marcelo, muy superado física y futbolísticamente.

LA CLAVE: Cuando el Madrid se ahogaba en sus propias incapacidades, la cabeza de Militao resolvió lo que el fútbol no le daba.

Uno por uno

Zidane: Se decantó por un once inicial muy ofensivo y durante los primeros minutos pareció que el equipo se asentaba en el campo con ese perfil. Sin embargo, la realidad es tozuda. Pasados quince minutos quedaron de manifiesto las carencias conocidas.  Gracias a una sólida defensa y al trabajo de Casemiro y Blanco, el equipo llegaba bien a la zona de tres cuartos, pero allí se le apagaba la luz. Se repetían centros al área sin posibilidad de remate y se echaban de menos regates, cambios de ritmo y ataques a los espacios que deberían recurrentes con jugadores como Vinicius, Asensio y Hazard.

El entrenador movió el banquillo y dio entrada a Rodrygo, Isco y Miguel Gutiérrez, que refrescaron la dinámica. No obstante, fue Militao quien abrió la lata con un cabezazo y quien rescató al equipo de un túnel en el que no encontraban salida.

Courtois: Sólo se vio comprometido por una cesión de Militao y un centro de Manu Sánchez que tomó un efecto venenoso. Muy serio y concentrado, esta vez le tocó jugar más con los pies, y lo hizo con seguridad y sin lujos.

Odriozola: Tardó un poco en centrarse en la posición que le pedía el partido y dejó su espalda al descubierto en más de una ocasión. Apareció mucho en posiciones de ataque y puso algunos buenos centros al área, pero le faltó peso en un partido que ofrecía espacio para brillar.

Militao: De jugador residual para Zidane y cuarto central de la plantilla, a líder de la defensa. Fue el atacante más peligroso, asumiendo el papel de Ramos en el juego aéreo. Muy rápido y agresivo en defensa, con un gran sentido de la anticipación, no así con el balón y en el inicio de la jugada. Se notó que su relación con la pelota y su lectura posicional son sus puntos débiles. Fue el hombre del partido.

Varane: Su primera mitad fue aseada. Sin apuros defensivos, rápido en alguna acción ante el Chimy Avila. Mostró mucho acierto en el pase y en la salida desde atrás del juego. Tuvo que ser sustituido por molestias musculares en el descanso.

Marcelo: Todo apuntaba a que iba a ser un partido cómodo para él, pero Osasuna eligió su banda como centro de sus ataques. Le ganaron la espalda con demasiada facilidad en varias ocasiones. Lento en la transición defensiva, blando en los duelos y poco acertado con el balón. No se entendió con Vinicius y se solapó con Hazard. Marcelo volvió a ser el peor jugador del Madrid mientras estuvo en el campo.

Casemiro: Su doble pivote con Antonio Blanco fue lo más positivo del partido. El canterano le permitió soltarse más en ataque y no tener que trabajar tanto en defensa para recuperar la posición. Sin Modric y Kroos, le costó agilizar el juego, aunque sí llevó con calidad el balón hasta la zona de tres cuartos. Buscó mucho el gol y pisó con intención zonas de remate.

Blanco: La mejor noticia para el madridismo. Lo siguiente es una pregunta para Zidane: ¿por qué este chico ha tardado tanto tiempo en aparecer en la primera plantilla? El canterano volvió a dejar claro que es un jugador inteligente, de grandes conceptos tácticos, con una técnica individual muy solvente y, además de ser agresivo en defensa, sabe qué hacer con el balón. Su presencia liberó a Casemiro sin que el equipo se resistiese en defensa. Bien dotado en la distribución rápida a un toque, supo tapar tanto a Moncayola como a Torró en sus subidas al ataque.

Hazard: El Madrid necesita una buena versión del belga, pero Hazard está a años luz del jugador por el que se pagaron más de 100 millones de euros. Zidane le puso en el once inicial y el belga respondió con ganas, aunque sin acierto. Dejó un par de detalles que nos recordaron al jugador que fue en el Chelsea y que nunca ha sido en el Madrid. Intentó participar mucho, pero lo hizo con pases de seguridad y sin intentar nunca el desborde. El Hazard driblador de Londres no apareció. Solo vimos detalles de calidad, toques sin filo y sin desborde. 

Vinicius: Es lo que es, y quien imagine otra cosa se confunde. Trabajó y corrió como siempre, pero le faltó lo que le lleva faltando desde que llegó al Madrid. Ante Osasuna volvimos a ver al jugador torpe, aturullado y que siempre toma malas decisiones. No se supo entender con Marcelo. Las caídas a banda de Hazard le llevaron a jugar minutos por dentro, donde no sabe jugar. Cuanto más dominó el Madrid, menos presencia tuvo en el juego.

Asensio: Llamado a ser un referente, se ha quedado en un jugador de momentos, de highlights. Antes lo era por sus golazos y ahora por sus controles. Una vez más, estaba obligado a ser básico en el juego de ataque, pero volvió a quedarse muy corto. Insistió en jugar mucho por dentro, lo que se supone le acerca al remate, pero sus tres intentos se quedaron en fogonazos sin peligro.

Benzema: Karim está tieso, sin más, no le demos más vueltas. El ariete francés está exprimido y se le nota. Todo lo que hace lleva calidad e inteligencia futbolística, pero no frescura física. Sin ella, tanto Ariadne como David García le superaron con facilidad en sus duelos. Dejó una gran jugada en el churrigueresco gol de Casemiro.

SUSTITUCIONES.

Nacho: Sustituyó a Varane en el descanso.  Cumplió en la posición de central zurdo, posición que apunta será la suya en Londres. Rápido al cruce, saltó al campo con mucha intención ofensiva y Osasuna estuvo a punto de aprovechar esa situación en un par de contras mal finalizadas.

Rodrygo: Sustituyó a Vinicius en el 63′. Zidane buscaba rapidez, descaro y desborde. Jugó posiblemente uno de sus mejores 30 minutos desde que viste de blanco. Ágil y afilado con el balón, su presencia en ataque activó a los blancos.

Miguel Gutiérrez: Sustituyó a Marcelo en el 63′. Su media hora deja sin argumentos a un Zidane tozudo con la presencia de Marcelo en el once. El canterano jugó muy ofensivo y mostró varias de sus cualidades, el buen manejo de balón y un gran golpeo para el centro de gran calidad.

Isco: Sustituyó a Hazard en el 71′ y en apenas 20′ nos dejó un puñado de jugadas que nos recordaron al Isco de hace años. Hábil con la pelota y muy vertical en el juego, una pena que solo sean gotas de lo que fue.

Arribas: Sustituyó a Asensio en el 81′. Otro canterano que apareció, aunque, por posición en el campo, no pudo brillar en los minutos en los que Isco se apoderó del partido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here