Las bajas provocaron que Zidane improvisara un once con dos laterales —Marvin y Miguel Gutiérrez— subidos del Castilla de Raúl y con la obligación de dar descanso a algún titular (Kroos). Cambiaba el equipo, pero no el objetivo: meter presión al Atleti. El Granada también tenía bajas y, tras conocer el resultado del Villarreal, sabía que se había quedado sin opciones de jugar en Europa el año próximo. Eso rebajó y mucho su ánimo. Al partido le faltó la agresividad imprescindible en un duelo de élite. Gracias a eso, el Madrid controló con comodidad con cuatro chicos sub-21 en las bandas: Rodrygo (20), Vinicius (20), Marvin (20) y Miguel Gutierrez (19). Los chicos no sufrieron, tal y como se podía esperar. Tampoco Modric: reinó con una suficiencia casi insultante. El 0-2 al descanso ya pareció definitivo, pero unos minutos de relajación propiciaron el 1-2 de Molina. La emoción duró poco por los errores individuales del Granada. Lo que debía ser una batalla pasó casi sin historia.

ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Marvin, Militao, Nacho, Miguel Gutierrez; Casemiro, Valverde, Modric; Vinicius, Benzema, Rodrygo.

EL PLAN: Zidane sacó un once muy valiente y ofensivo, con bandas ágiles y verticales para atacar desde fuera. El equipo tuvo esa verticalidad al espacio que se echa de menos, pero quien dominó el juego desde el toque y el control fue Modric.

LO MEJOR: El partido de Modric fue una exhibición absoluta. Mandó, templó y manejó los ritmos del juego. Clase magistral de implicación con y sin balón.

LO PEOR: En lo colectivo, la relajación general tras el 0-2, que permitió al Granada entrar en el partido. En lo individual, el partido de Vinicius, muy señalado en la comparativa con Rodrygo.

LA CLAVE: La evidente falta de tensión competitiva del Granada. Como dijo Valdano en la retrasmisión, “fue un partido con más tarjetas que faltas”.

Uno por uno:

Zidane: Obligado por las circunstancias, tuvo otra vez que inventarse una defensa nueva. Su propuesta resultó muy valiente y juvenil, con seis sub-23 en el once (Militao, Marvin, Gutiérrez, Rodrygo, Vinicius y Valverde). Ante las bajas, apostó por dos chicos del Castilla como laterales, lo que  resultó agradable de ver y confirmó lo que muchos creemos: en la cantera hay soluciones y no mirar abajo es un error. El Madrid mandó en un partido muchísimo más cómodo de lo esperado. Lo hizo asentado en un 4-3-3, con mucha movilidad en sus dos volantes (Modric y Valverde), con varios futbolistas atacando el espacio (Valverde, Marvin y Vinicius) y con una defensa muy agresiva en el eje, aspecto en el que Militao volvió a brillar. Zidane movió el banquillo y oxigenó su once con minutos para Isco, Hazard y Asensio… Salvo Odriozola, que salió por Marvin (también lesionado), ninguno de los suplentes se reivindicó para una posible titularidad en San Mamés.

Courtois: En modo porterazo. En la primera parte apenas tuvo que intervenir y se limitó a dar ayudas a la salida del balón con el pie. En la segunda mitad tuvo cuatro intervenciones en remates claros. Quizá pasaron inadvertidas, pero fueron paradas de valor gol y que podrían haber cambiado el escenario.

Marvin: Se supone que jugó por el mal estado físico de Odriozola, aunque la segunda parte del donostiarra no lo dejase muy claro. El canterano hizo un correcto papel como lateral. Mostró zancada y ganas de correr al espacio sin balón, algo novedoso y que se extraña mucho en el Madrid. Cuando estuvo en contacto con la pelota, le faltó calidad tanto en el regate como en los centros. Incómodo en defensa, se le notó muy implicado a la hora de mantener la posición. Le faltó soltura con el balón y oficio.

Militao: Ágil, fuerte, agresivo y con un gran sentido de la anticipación. Destacó en todo lo relacionado con la fase defensiva. Ayudó mucho a Marvin en ese costado derecho y no dudó en saltar en ocasiones al mediocampo. Le ayudó muchísimo que el Granada no presionase la salida del Madrid. No obstante, volvió a quedar claro que su técnica individual y su manejo de la pelota son los aspectos que más tiene que mejorar, además de algún despiste posicional.

Nacho: Repitió un partido que ha hecho mil veces y es por lo que sigue en plantilla. Serio, concentrado, jugó sin complicarse y dio ese punto de agresividad necesario para ganar balones divididos. Cuando la pelota pasó por él, se limitó a una circulación sencilla, sin jerarquía, pero también sin errores. Un partido de jugador veterano.

Miguel Gutiérrez: Debutó como titular ante la extraña ausencia de Marcelo en la convocatoria. Muy concentrado para no cometer errores defensivos, fase del juego en la que tiene más problemas. Cuando la pelota pasó por sus pies dejó bien a las claras que nos encontramos ante un lateral “jugón”. Brilló en la asociación, en el golpeo de balón, que es su mayor cualidad. Es un lateral que suma, y no solo en ataque, sino en todo lo relacionado con el juego cuando su equipo tiene el balón. Su asistencia a Modric en el 0-1 es la demostración.

Modric: Volvió a impartir una clase magistral de cómo se juega como centrocampista en todas las fases del juego. Serio y ordenado en la base de la jugada, ágil y dinámico entre líneas, y afilado y resolutivo en área contraria. Él y Valverde manejaron con inteligencia las diferentes alturas, mientras Casemiro jugaba más posicional. Su estado físico esta vez no le penalizó, tal vez porque el Granada nunca subió el ritmo de juego, lo que le permitió “dosificarse” con balón. Nos encontramos ante uno de los grandes centrocampistas de la década.

Casemiro: Estar a falta de una tarjeta para la suspensión le hizo jugar con el freno de mano echado. Mantuvo la posición sin tomarse ligerezas ofensivas, que esta vez no hicieron falta. En defensa se notó que en algunas jugadas y en varios balones divididos fue con muchísima precaución. No brilló ni en defensa ni en ataque, pero su presencia siempre da poso al equipo.

Valverde: Le da al equipo algo que no tiene y necesita: verticalidad, oxigeno, físico, ritmo y agresividad. Poderoso en el arrastre batiendo líneas, supo entender perfectamente el juego de alturas que proponían las diferentes posiciones de Modric. Muy atento a las coberturas defensivas, estuvo mucho tiempo renqueante tras un golpe, lo que posiblemente provocó su cambio. Es el futbolista que más apunta al once titular de los no habituales.

Vinicius: Nada nuevo bajo el sol. Tan poderoso y veloz en algunas acciones, como torpe y aturullado en las definiciones, ya sean pases o remates. Víctima de sus propios defectos, él solo es quien estropea lo que inicia. Ante el Granada fue de nuevo más de lo mismo: malas lecturas, malas decisiones, malas finalizaciones. Un jugador del Madrid debería dar otras respuestas.

Benzema: Todo lo contrario a Vinicius. Físicamente agotado, supo participar en el juego desde la lectura de las jugadas y la inteligencia táctica. Dejó un ramillete de acciones de máxima calidad cuando entró en contacto con el balón. Volvió a lucir en su capacidad para oxigenar las jugadas y dar apoyos al mediocampo.

Rodrygo: La otra cara de la moneda en relación a Vinicius. Su físico le penaliza e impide que pueda entrar en juego con cierta continuidad. También le hace perder duelos físicos, lo que le lleva a jugar muchos balones de forma insípida, y eso le señala. Dicho esto, Rodrygo sí tiene la calidad que se le pide a un jugador que viste de blanco. En la única jugada que pudo disputar con cierta ventaja marcó el gol que Vinicius lleva dos temporadas sin hacer.

CAMBIOS:

Odriozola: Entró por Marvin en el 46’. En la línea de sus últimas actuaciones. Serio en defensa y muy aplicado en ataque, tuvo el premio a la determinación con un gol que sacaba al Madrid de la opción de un final angustioso. En sus últimos partidos ha pasado de ser un jugador que restaba con su presencia a sumar, lo que no es poco.

Isco: Entró por Valverde en el 62’. Zidane le regaló media hora, pero Isco no tuvo el más mínimo peso en el partido. Poco participativo, le faltó nervio para intentar apoderarse del juego, eso que él hacía con facilidad hace tiempo. Esa falta de tensión le hizo perder un par de balones en zonas de mucho riesgo.

Asensio: Entró por Rodrygo en el 62’. Ha perdido la titularidad y cada día que pasa se hace más evidente quien es dentro de la plantilla, un jugador de highlights, pero sin la más mínima continuidad. Jugó treinta minutos y no tuvo el más mínimo peso en el partido.

Hazard: Entró por Vinicius en el 62’. No aportó nada al juego ofensivo. Como Isco, su falta de tensión le llevó a protagonizar un par de pérdidas cerca de su área, acciones impropias de un jugador de su talento.

Mariano: Entró en el 78’ por Benzema. Con los dedos de una mano se cuentan las veces que tocó el balón

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here