El Algarve vivió la primera carrera táctica de la temporada. Tal y como se planteó, había actuar en el momento adecuado. Y fue Hamilton quien volvió a demostrar su ferocidad. No le importó la pole ni que Verstappen muerda. Esta vez no tuvo la suerte de Ímola. Sacó el ritmo y fue valiente a la hora de adelantar y gestionar los neumáticos para llevarse su carrera número 97 como profesional en el Gran Circo.

En la salida hubo respeto entre los tres primeros y todo siguió igual con Bottas por delante de Hamilton y Verstappen. Sainz adelantó a Pérez, que se durmió, y el madrileño dio un chispazo de calidad en un fin de semana para olvidar.

El Safety Car propiciado por el accidente entre Raikkonen y Giovinazzi paralizó la carrera. A la vuelta, Mad Max sacó la artillería. En la resalida quien se durmió fue Carlos, que no supo seguir a Verstappen y tanto Pérez como Norris le ganaron la partida. Hamilton adelantó al holandés Verstappen, que cometió un pequeño error persiguiendo a Bottas.

Acto seguido, Hamilton comenzó el asedio a su compañero y se puso líder antes de cumplirse el primer tercio de la carrera. Sólo lo cedió virtualmente tras las paradas en boxes por la diferencia de estrategia con Pérez. A mitad de la carrera, Ferrari paró a Sainz en búsqueda (llevaba la goma blanda) del undercut sobre Lando, pero se encontró a Russell por el camino y el McLaren pudo defenderse.

Carlos gastó ruedas en búsqueda del joven británico, que está haciendo un inicio de temporada brillante. Le montaron las medias, mientras que tras él la zona media se decantó por las duras; en el intento de pasar a Norris destrozó los neumáticos que fueron muriendo vuelta a vuelta. Sainz fue perdiendo posiciones sin ritmo, sin neumáticos, hasta acabar en un decepcionante undécimo. Alguien tendrá que echar las cuentas de mejor manera porque Ferrari sabía del graining (degradación en los neumáticos) que sufrió el SF21 durante todo el fin de semana.

Mientras, por la parte de arriba, Verstappen consiguió sobrepasar a Bottas en la vuelta 37 tras parar una vuelta antes y al aprovechar el neumático frío de Bottas. Mala suerte para el finlandés; luego tuvo problemas de potencia que pudieron echarle fuera de la carrera. Al menos se alzó con la vuelta rápida. Verstappen no pudo con Hamilton, que ya había cogido todo un latifundio de por medio.

En la zona media Norris ganó esa batalla particular con los Ferrari por delante de Leclerc, sexto, y de los dos Alpine, que han dado un enorme salto de prestaciones este fin de semana en el Algarve. Sin olvidar la pelea ganada a su máximo rival del fin de semana, Carlos Sainz. El séptimo de Ocon era esperable porque partió sexto, pero el octavo de Alonso vale mucho después de dos grandes premios de sensaciones muy malas. El bicampeón remontó cinco puestos y dejó adelantamientos finales sin miramientos propios de Magic sobre Gasly, Ricciardo o el propio Sainz. El madrileño perdió los puntos en la penúltima vuelta contra el Alpha Tauri. Tampoco tenía herramientas para defenderse con unos neumáticos en las lonas.

Hamilton fue más fuerte que Verstappen y Bottas en el cuerpo a cuerpo. McLaren superó a Ferrari, más por demérito de la escudería italiana, que arruinó la tarde Sainz, sin ritmo y sin opciones por una estrategia fallida. Alonso arregló en carrera lo que no encontró en clasificación y está más cerca del nivel esperado.

En definitiva, la vida sigue igual, la táctica es para Hamilton, que continúa siendo el más listo de la clase. Siete días y la Fórmula 1 volverá con el GP de España en el Circuit de Barcelona-Cataluña.

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