El 12 de abril de 2021 se cumplieron 60 años desde que el soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en el espacio después de orbitar alrededor de la tierra a bordo del Vostok 1. A diferencia de lo que sucedió con la perra Laika en 1957 (muerta en la nave por falta de oxígeno o asada viva, no está claro), el vuelo terminó con éxito. La nota histórica se podría completar con multitud de detalles, más técnicos si ustedes están interesados en la aeronáutica y en la carrera espacial durante la Guerra Fría, o más mundanos, si les gustan los tesoros que aparecen debajo de las alfombras.

Aquí, como ya se pueden suponer, nos centraremos en lo mundano. Gagarin era aficionado al rugby y lo practicó de joven. Este apunte, que podría parecer la más nimia de las anécdotas sobre su vida, nos conecta con un personaje fundamental en una fabulosa teoría sobre la conspiración. Me refiero a Vladimir Sergueyevich Ilyushin (o Iliushin, según otras transcripciones). También soviético, también piloto y también aficionado al rugby.

Hay quien sostiene que antes de que Gagarin entrara en la historia, los soviéticos mandaron al espacio a Ilyushin, siete años más veterano (Gagarin tenía sólo 27 y una experiencia mínima), hijo de un prestigioso diseñador aeronáutico y piloto de pruebas en los vuelos inaugurales de los primeros cazas soviéticos. El supuesto viaje espacial habría tenido efecto el 7 de abril de 1961, cinco días antes del despegue del Vostok 1. Pero algo falló mientras la nave estaba en órbita. La misión debió ser abortada y el astronauta se vio forzado a aterrizar de emergencia en la República Popular China, donde tuvo que ser hospitalizado con múltiples heridas.

Vladimir Ilyushin en 1962. CORDON PRESS

El asunto era de extrema gravedad desde el punto de vista político y propagandístico: las relaciones con China pasaban por su peor momento. Mao acusaba a los soviéticos (concretamente a Kruschev) de haberse echado en manos del capitalismo y de haber traicionado a Stalin.

El episodio Ilyushin se silenció. O se alteró convenientemente. Según la versión oficial, Ilyushin tuvo un accidente de coche en la frontera y fue hospitalizado en una clínica china, una explicación un tanto estrambótica si pensamos que el accidentado era un militar soviético y que la tensión con China era manifiesta. Pero nadie protestó, entre otras razones, porque nadie protestaba.

Sin pruebas

Años después, cuando se destapó la teoría conspirativa, los jerarcas de la época insistieron en que Iluyshin era solo un piloto de pruebas que no participó en el programa espacial soviético, tal y como confirman los registros desclasificados. La supuesta foto de Ilyushin con traje de cosmonauta desapareció misteriosamente o nunca existió. Su nombre no estaba entre los 3.500 voluntarios que en 1960 se presentaron para la selección de astronautas, aunque todos los candidatos eran pilotos de caza…

Sin embargo, los partidarios de la conspiración añadieron nuevos datos. La nave de Ilyushin se llamaba Rossiya y el piloto permaneció varios días en coma en el hospital chino. Esta hipótesis refuerza otro argumento mucho más atrevido. Que Gagarin no fue otra cosa que un suplantador oficial que nunca viajó por el espacio.

Sea como fuere, Gagarin cumplió con su papel de héroe de la Unión Soviética al tiempo que su vida personal iba a la deriva. Bebía demasiado y una de sus muchas infidelidades acabó con un salto desde un segundo piso que le provocó una fractura del cráneo. Según parece, huía de su esposa, que lo había sorprendido seduciendo a una enfermera. Tal vez sus únicos momentos de satisfacción los encontró en la Academia de las Fuerzas Aéreas, renombrada como Academia Gagarin, donde implantó la práctica del rugby. Murió a los 34 años en un accidente con un caza que nunca ha sido del todo aclarado.

Jugadores de la Academia Gagarin durante un partido en Moscú. CORDON PRESS

Entretanto, Vladimir Ilyushin tuvo una vida feliz y apacible, tanto en el ejército como vinculado a su otra pasión, el rugby. A finales de los años 50 fue clave en la derogación de ley staliniana que prohibía “el deporte del melón de cuero”, como lo llamaban algunos rusos. Aunque había sido introducido en el país en torno a 1880, Stalin lo sentenció a muerte “por ser un juego no relevante para los principios del pueblo soviético”, además de “cosmopolita y burgués”.

Cuando cumplió 40 años, en 1967, Ilyushin fundó la Federación Soviética de Rugby, de la que fue primer presidente. También ejerció como seleccionador nacional y promotor de la Liga soviética. Murió a los 82 años, dos días después de que Rusia se clasificara por primera vez para la Copa del Mundo de rugby, que se disputó en 2011 en Nueva Zelanda.

En febrero de 2013 fue incluido en el Salón de la Fama del World Rugby. El reconocimiento deportivo a título póstumo se sumó a sus incontables galardones militares: Héroe de la Unión Soviética, Orden de Lenin, Orden del Mérito de la Patria, medallas por “impecable servicio”…

Dos años después de que Gagarin (o quien fuera) diera el primer paseo espacial, John Fitzgerald Kennedy fue asesinado en Dallas. La versión oficial es que fue disparado por Lee Harvey Oswald, pero las teorías de la conspiración son, de nuevo, mucho más interesantes…

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