Si hay algo de la Superliga que realmente me suena rematadamente mal es la sensación de derecho adquirido que los clubes fundadores querían otorgarse, eso que a grandes rasgos hemos llamado liga cerrada. Grupos de aficionados en Inglaterra fueron los mas ruidosos en sus protestas y, sin embargo, es en las Islas donde tenemos algo parecido a una liga cerrada.

Confirmado el descenso al Championship de los recién ascendidos Fulham y West Brom, acompañados por el Sheffield United, veterano de segundo año, sus posiciones en la Premier League las ocuparán Norwich y Watford, que descendieron la pasada temporada. Es decir 4 de los 6 clubes envueltos en los ascensos y descensos han regresado a la posición que ocupaban 12 meses después. Aun podrían ser cinco si el Bournemouth gana el ascenso en el play-off. También ha retornado al Championship, desde la tercera categoría, el Hull City, que acababa de descender. Las diferencias económicas entre las categorías y los pagos en compensación por el descenso ayudan a los equipos que pierden la categoría a mantener gran parte de una plantilla.

Afortunadamente, en el fútbol no todo es así de simple. La última jornada del Championship ofrecía drama por el descenso, pues con 90 minutos por jugar ningún club había confirmado su caída a League One, ni siquiera el Wycombe Wanderers, con el presupuesto más bajo, la peor diferencia de goles y favorito en todas las quinielas para descender. Sus opciones pasaban por ganar su partido y recuperar al menos 12 goles de diferencia, pues es Inglaterra los desempates se deshacen por diferencia de goles y no por enfrentamientos directos. El Wycombe Wanderers cumplió, en parte, su misión: Gano 0-3 al Middlesbrough, pero sus rivales no perdieron por 9 goles.

Esos rivales eran el Rotherham, que visitaba al Cardiff, el Derby County de Wayne Rooney y el Sheffield Wednesday, que visitaba precisamente al Derby County y que ha jugado toda la temporada penalizado por una sanción administrativa de seis puntos. El Rotherham venia de una buena racha de resultados, aunque teniendo que jugar partidos con muy pocos días de separación. Llegó a tener hasta cuatro partidos jugados menos que sus rivales por Covid. Algunas acusaciones en voz baja se pudieron oír: el Rotherham estaba declarando Covid porque tenía otras bajas y podía gestionar su plantilla mejor. Hubo quien dijo que debían jugar con lo que tuvieran.

Pronto se adelantaron en Cardiff y durante mucho tiempo estuvieron salvados. La primera parte en Derby fue para olvidar. El Sheffield Wednesday se adelantó en una jugada que parecía fuera de juego porque el plano televisivo perdió a un defensor. Sin VAR en la categoría, no hubo posibilidad de denunciar manipulación de imágenes. No estaban aún a salvo, la ventaja era para el Rotherham.

En Cardiff no pasaba demasiado excepto que el Rotherham no conseguía marcar más goles. En Derby el equipo local se puso por delante con dos goles rápidos tras el descanso, lo que salvaba a los de Wayne Rooney. Con todo a favor, el Derby no supo gestionar el partido. Quizá la inexperiencia de Rooney pesó a la hora de decidir si seguir atacando o dar un paso atrás. Eso lo aprovechó el Wednesday para empatar y rápidamente adelantarse. Poco después, un gol del Cardiff City condenaba al Rotherham, ya que el 1-1 no le serviría, y salvaba, por minuto y medio al Wednesday, el tiempo necesario para cometer un penalti que seria el 3-3. Quedaban 10 minutos de drama: el Derby County estaba salvado y más lo hubiera estado de no desperdiciar un mano a mano con el portero con cabreo incluido de Rooney, que seguro hubiera preferido estar en el lugar de su jugador. Por algo era una estrella mundial. El portero del Wednesday subió a rematar faltas y córners, pero ya nada pasó. El Derby County salvaba el pellejo y celebraba la salvación pese a contar con una victoria en las últimas 15 jornadas. El Rotherham lamentaba su falta de puntería, el Wednesday sus seis puntos negativos y el Wycombe su mal inicio, falta de experiencia.

Con los créditos finales pasando por la pantalla, un posible giro al guion ha tomado forma: El Derby County ha presentado las cuentas anuales con criterios contables que no han sido aceptados por la Liga (EFL). Se ha filtrado que la EFL no va a sancionar al Derby County en la presente temporada y que cualquier sanción, sea en puntos, multas o embargo de traspasos, entrará en vigor la temporada que viene. Se espera que el Wycombe Wanderers, que acabó tercero por la cola finalmente, haga una reclamación oficial. No les falta razón: cualquier infracción cometida por el Derby County ha tenido su incidencia en la temporada actual.

FIFA y UEFA no tienen quién les haga responder por sus decisiones y la Premier League y la EFL se encuentran en la misma situación. Es posible que al Wycombe solo le quede el recurso de la pataleta y la simpatía del público neutral. Los próximos días dirán…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here