Dentro del extenso mundo de los videojuegos, uno de los géneros que ha ganado en representatividad es de los looter shooter, títulos de disparos que ponen un enorme énfasis en el componente competitivo y/o cooperativo y cuya relación de contenido amenaza con alcanzar el infinito e incluso más allá, ya sea en forma de DLC o expansiones que amplían el contenido original del propio juego.

En un terreno tan competitivo como el de la búsqueda del botín definitivo para mejorar a nuestro personaje, aquí entra el estudio People Can Fly, que ha estado involucrado con Gears of War: Judgement o Bulletstorm. Aquí han puesto las bases a una IP que tiene que competir con títulos tan asentados con múltiples entregas como The Division, Destiny o Borderlands en una apuesta de ciencia ficción apocalíptica de la que procedemos a daros nuestras impresiones.

La historia como pretexto

Probablemente nadie podrá confundir al estudio polaco con uno cuyo punto fuerte sea la historia que se nos cuenta, pero no sólo del argumento vive el gamer.

En este sentido, la sinopsis de Outriders nos plantea un futuro en el que la Tierra ha dejado de ser habitable y los restos de la humanidad deben buscar su futuro en las estrellas, encontrando una opción muy prometedora en el idílico planeta Enoch, que a priori ofrece todo lo que necesitamos para un nuevo comienzo.

Sin embargo, todo se tuerce tal y como suele ocurrir. Y es que la Anomalía, una perturbación de origen desconocido, provoca un desastre casi total y nuestro personaje despierta de un crío-sueño de más de 30 años con un mundo totalmente nuevo… y con una serie de habilidades desconocidas hasta la fecha.

Los cambios se producen a nivel genético y vamos a ser capaces de desarrollar una serie de poderes que van a permitirnos personalizar nuestro personaje entre una de las cuatro clases por las que nos podemos decantar y que proporcionan un variado grupo que permite apostar por el estilo que se ajuste más al gusto de cada uno.

Está la opción de ser un Devastador, el clásico tanque al que estamos tan acostumbrados y cuyas impresionantes capacidades fomentan el cuerpo a cuerpo para aterrorizar las hordas de enemigos. También nos encontramos con el Tecnomante, cuya especialidad se basa en el combate a distancia como si se tratase de un francotirador, mientras presta apoyo al resto del grupo en forma de torretas o manipulando la tecnología que se encuentre a nuestro alrededor.

Por otro lado, está el Ilusionante, que, como su nombre indica, modificará la estructura del espacio-tiempo mientras se mueve a enormes velocidades provocando el caos entre los rivales y resultando muy dinámico. El Piromante es el más equilibrado, centrándose en la media distancia y recurriendo al fuego como su más fiel aliado.

Diversidad y entretenimiento

Las distintas propuestas resaltan el mejor aspecto de Outriders: tanto el dinamismo que ofrecen las diversas combinaciones de profesiones como el grado de personalización que queramos darle a nuestro héroe, así como la sabia combinación de armas y poderes nos da un gunplay soberbio, lleno de posibilidades. Las continuas recargas son su mayor virtud, al igual que la clara apuesta por el ataque. Aunque es un juego en el que puedes utilizar los elementos de los escenarios a tu favor en forma de cobertura, los devastadores efectos de los poderes fomentan que nos obliguemos a pasar a la ofensiva, puesto que esa será la manera de seguir vivos a la hora de ir eliminando enemigos y recuperar salud.

De cara a dar más recorrido a Outriders, el estudio ha apostado por una fórmula para el endgame, esto es, el contenido disponible una vez que has completado el modo campaña. Es ahí donde entra la figura de las Expediciones, desafíos que oscilan entre los 20 y 30 minutos de duración en los que tendrás que batallar contra hordas de enemigos de cara a buscar el botín definitivo para completar tu personaje, puesto que se afirma que hay más de 120 mods que van a cambiar las prestaciones de nuestras armas y armaduras, con todas las posibilidades que surgirán a continuación.

Gracias a la variedad de escenarios con una constante rotación entre la docena que hay disponibles y los incentivos para completarlos en un tiempo determinado, con la obvia contrapartida de mejores recompensas, se ofrece un catálogo más que notable para seguir enganchado a Outriders, siempre que no queramos empezar de cero al probar una clase distinta de personaje y las posibilidades de personalización correspondientes.

Uno de los aspectos que más nos ha agradado son las recientes declaraciones de Bartek Kmita, el director creativo de People Can Fly, en relación a la potencial incorporación de expansiones que amplíen la historia que nos llevará en torno a unas 30 horas, que dependerá de nuestro interés por las misiones secundarias que tendremos a nuestra disposición. Las distintas tramas independientes puedan complementar lo vivido con el juego de base, avanzando en el camino de crear un universo mucho más rico de este nuevo mundo que se ha podido ver en Outriders. Aunque sin duda habrá que esperar un tiempo prudencial para presenciarlo, nuestro interés no puede sino incrementarse respecto a este juego ante esta perspectiva tan ilusionante.

Fruto de su tiempo

Si hay algo que se le puede achacar a este título es su condición de juego intergeneracional y lo que ello conlleva, puesto que la sensación que queda es que las máquinas de nueva generación no consiguen aprovechar en su justa medida las prestaciones que tienen mientras que el hardware de la anterior supone un cierto lastre desde cierto punto de vista pese a que alcance resoluciones 4K y 60 fps en sus mejores versiones, como ha sido en la PlayStation 5 en nuestro caso.

Probablemente donde más se nota lo apuntado es en ciertos modelados de los personajes que no están a la altura del exuberante despliegue en el apartado visual. El despliegue de efectos y partículas mientras disparamos y ejecutamos los poderes es una auténtica maravilla y Outriders se muestra bastante rocoso pese a todo lo que se ve en pantalla, aspecto que no es desdeñable durante los primeros compases de su andadura.

Conclusiones

Sería un error no confesar que Outriders había pasado un tanto desapercibido bajo el radar incluso con la escasez de títulos que se vaticinaban para este inicio de 2021 todavía muy marcado para la pandemia, pero a falta de fustigarnos con el látigo de siete colas la verdad es que nuestra experiencia con el juego resulta tremendamente positiva y recomendable.

Ofreciendo un título que se desmarca del juego de servicio para el género del looter-shooter, lo cierto es que el trabajo de People Can Fly ha resultado de lo más satisfactorio pese a ciertos problemas en los servidores en los primeros compases del lanzamiento y más si cabe cuando precisa de una conexión a internet constante dentro del crossplay entre plataformas. Este divertidísimo y adictivo juego de rol y disparos apunta maneras y a potencial franquicia para Square Enix.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here