El Madrid llegaba en cuadro a Getafe. Zidane se vio obligado a inventarse una alineación tan improvisada como inconsistente, repleta de suplentes y/o jugadores que hasta hace apenas quince días eran residuales y que solo contaban para rellenar convocatorias. Durante este año, Odriozola, Militao, Marcelo, Isco y Mariano no han contado para el entrenador y en Getafe, junto a un grupo de canteranos, se enfrentaron para seguir vivos en la Liga a un equipo que estaba a tres puntos del descenso. Courtois y sus paradas evitaron la derrota, puede que con un resultado amplio. Es imposible analizar los 90 sin contextualizar el partido y valorar la situación de la enfermería blanca. Hablar de sistemas, tácticas o cualquier cosa relacionada con una pizarra es absurdo. En el Alfonso Pérez el Madrid salió a sobrevivir y futbolísticamente sólo se puede rescatar el resultado. Sólo el tiempo nos dirá si ha perdido dos puntos o ganado uno.

ALINEACIÓN: Comenzó con un (4-4-2): Courtois; Odriozola, Militao, Chust, Marcelo; Rodrygo, Modric, Isco; Asensio, Mariano, Vinicius.

EL PLAN: La idea era mantener la puerta a cero y que en alguna jugada de calidad individual alguno de los puntas blancos resolviera el partido. Pura supervivencia futbolística.

LO MEJOR: Si hablamos de sistema, poco se puede rescatar de un equipo sujeto con alfileres. Como actuación individual, sin duda el partido de Courtois.

LO PEOR: Destacaron negativamente Odriozola y Asensio.

LA CLAVE: En el resultado, los continuos aciertos bajo palos de Courtois.

Uno por uno

Zidane: El tsunami de bajas que asola al Madrid le obligó a inventarse una alineación, que simplemente recitada ya ofrecía muchísimas dudas. Colocó a Modric en la base de la jugada para dar una salida limpia al juego, pero a su alrededor solo Isco dio señales de vida. Rodrygo como volante derecho fue un desastre. El equipo, poco a poco, se colgó de las paradas de un Courtois que rescató un punto con sus intervenciones. Militao mantuvo su buen nivel defensivo, Chust dio la cara y lo demás fue un quiero y no puedo, con algunos jugadores importantes como Vinicius y Asensio jugando un partido muy mediocre. Zizou mejoró el dibujo cuando colocó a Blanco de mediocentro y a Modric e Isco de volantes, pero el partido ya iba cuesta abajo. Poco se le puede ni criticar o alabar al técnico francés. Su equipo salió vivo, que no es poco.

Courtois: Fue el mejor del Madrid con diferencia y su actuación explica el empate. Cuatro paradas de gran mérito para dejar su puerta a cero. Su acierto y también la falta de puntería de los puntas de Bordalás fueron las razones de que no se moviera el marcador. Volvió a ser un portero ganapuntos.

Odriozola: Su rendimiento ahora mismo es anticompetitivo y su presencia en el once penaliza tanto en defensa como en ataque. Su banda fue un coladero y Cucurella le superó en cada jugada en ataque de los azulones. Muy dubitativo con el balón, un par de pérdidas muy groseras pudieron acabar en gol. Pese a que intentó en alguna ocasión desdoblarse en ataque, sus últimos toques carecieron de calidad. Junto a Asensio, el peor jugador blanco.

Militao: El jefe de la defensa. Se mostró rápido, agresivo (en algún caso de más), muy concentrado y sobre todo dominante en el juego físico. Le faltó algo de claridad con el balón, arriesgando mucho en algunos arrastres muy exagerados. Dominó el área con acierto, aunque las paradas de Courtois y la mala puntería de los de Bordalás le ayudaron mucho. Viendo su rendimiento, cuesta entender su situación en la plantilla hasta hace quince días.

Chust: Se disfrazó de Nacho, es decir, estuvo serio, concentrado y sin gestos para la galería. Muy atento a los movimientos tanto de Mata como de Unai, sufrió más con la movilidad de Ángel. No arriesgó en ningún momento con el balón y se limitó a no hacer nada que le acercase al error.

Marcelo: Desde hace mucho tiempo, cuando tiene que disputar duelos físicos, su aspecto y su respuesta no es competitiva ni está ya a la altura de la élite del fútbol. Cuando tiene la pelota y espacio, su calidad técnica aun le permite dejar algunos buenos centros, pero ya no da. Mal en defensa y sin peso en ataque. Por rol y veteranía estaba obligado a ser protagonista, pero aunque no se escondió, no lo fue.

Rodrygo: Zidane le colocó a la derecha de Modric como volante derecho y su partido dejó muchísimo que desear. Trabajó en esa posición pero le faltó conocimiento posicional, físico y tablas. Muy superado en los duelos físicos en cada jugada en la que tuvo que chocar. Es evidente que la posición de volante derecho no es la suya, ni posiblemente esté dotado para poder jugar ahí, así que tampoco sería justo señalarle.

Modric: No se puede jugar mejor al fútbol. No es que hiciese un gran partido, pero Zidane le pidió que actuase como mediocentro posicional y el croata lo hizo de maravilla. Dio un curso de cómo se mueve un organizador del juego desde la posición de mediocentro, pero ninguno de los que le rodeaban, salvo en algunos momentos Isco, estuvieron a su altura.

Isco: La botella medio llena y medio vacía. Tuvo momentos en los que no solo se movió bien, sino que fue el único apoyo de Modric sobre el campo. Pero muy lejos de su mejor versión, fue incapaz de dominar junto al croata el medio campo. Sin presencia en ataque, su partido fue más un quiero y no puedo que un acto de reivindicación. Él y Modric mejoraron con la salida de Antonio Blanco en la posición de mediocentro.

Asensio: En Getafe volvió el jugador insulso e inoperante. Él era uno de los encargados de marcar las diferencias en ataque, pero el mallorquín nos dejó otro de esos partidos (ya innumerables) en los que pasa sin pena ni gloria. Nunca intentó desbordar, no buscó el 1×1 y se limitó a ese juego sin sentido de pases horizontales. A él no le queda como a Rodrygo la excusa de jugar en una posición alejada de sus características.

Mariano: Salió exuberante y muy dinámico, pero, como siempre, mezcló velocidad con precipitación. Hizo un gol que le anularon por fuera de juego y le sacaron un balón bajo palos. Con los minutos fue desapareciendo hasta que fue sustituido. Era un buen día para demostrar que puede ser una opción, pero da la sensación de que él y el equipo juegan a cosas diferentes.

Vinicius: Al igual que Asensio, tenía que ser diferencial en ataque, más ante un equipo que llegaba cargado de dudas. Sin embargo, su partido fue absolutamente decepcionante. Torpe, tomando malas decisiones y muy cansado, apenas si sumó nada en ataque. Y eso que en la primera mitad hubo espacios para hacer daño.

BANQUILLO:

Benzema: No logró entrar en juego.

Blanco: Con su salida, el equipo se ordenó de forma más lógica y natural, con Modric e Isco de volantes. Bien en defensa demostrando tablas, tímido con el balón sin tomar riesgos, sin duda Zidane debería pensar en él para no fundir aun más a Casemiro..

Arribas: Como Karim, apenas entró en juego.

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