El Éibar nunca es un equipo cómodo y menos tras un parón de selecciones. Sin embargo, esta vez, los armeros tardaron demasiado en asentarse en el campo. Con un sorprendente bloque medio-bajo y las tres líneas muy separadas, permitieron a los jugadores del Real Madrid dominar el partido desde una cómoda circulación del balón. Como viene siendo habitual, la falta de acierto en el remate y los fuera de juego (tres goles anulados por esta causa) evitaron que el Madrid resolviera pronto el partido. Veinte minutos de diluvio, cuando viento y lluvia se apoderaron del decorado, y el exiguo 1-0  dieron opciones a los de Mendilibar hasta que un gol de Karim dejó el partido visto para sentencia. El Madrid mantiene su persecución a Barça y Atleti, mientras que el Éibar se hunde en puestos de descenso. Mendilibar decidió plantear el partido que más se le atraganta a los de Chamartín, pero desnaturalizó a su equipo, que terminó siendo un híbrido de dos opciones que nunca mezclaron.

ALINEACIÓN: (3-5-2): Courtois; Militao, Nacho, Mendy; Lucas Vázquez,  Modric, Casemiro, Isco, Marcelo; Benzema, Asensio.

EL PLAN: Tres centrales, Modric en la base de la jugada e Isco y Marcelo pudiendo jugar muy cómodos. Así es como el Madrid obtuvo solidez y control ante un decepcionante Éibar, que no practicó su típica presión alta. Buena circulación del balón, con Modric marcando el ritmo del partido sin nadie que se lo discutiera.   

LO MEJOR: Los primeros 45 minutos del Real Madrid: todos sus futbolistas jugaron con mucha autoridad la pelota. A nivel individual, Asensio. Jugó en punta con mucha movilidad y dejó muestras de su potencial como chutador.

LO PEOR: La ausencia de desborde y rematadores. El ritmo de Isco y Marcelo. Pese a que jugaron bien, están lejos de ser opciones fiables en partidos de más enjundia.

LA CLAVE: El desconcierto defensivo del Éibar, sobre todo en la primera mitad. Y los 30 primeros minutos de Modric.

Uno por uno

Zidane: Los encuentros de selecciones y el cansancio que acumulaban varios de sus jugadores le obligó a hacer encaje de bolillos. Dio descanso a sus internacionales más castigados (Modic, Kroos y Varane) sin que el equipo se resintiese, algo que parecía imposible antes del partido si Militao, Isco y Marcelo entraban en la ecuación. Diseñó un 3-5-2, con tres centrales, Marcelo de carrilero izquierdo e Isco en mediocampo, con mucha libertad. El equipo se movió bien, circuló con calidad la pelota y supo encontrar posiciones de remate, si bien es cierto que el plan del Éibar también ayudó. Zidane movió mucho el banquillo para dar descansos y atento lo que le viene en tres días. Eso le motivó más que el desarrollo del partido.

Courtois: Sin estar apenas exigido, las tres veces que los armeros de buscaron encontraron al Courtois acertado e infalible. La jugada de mayor peligro fue una cesión de Lucas Vázquez, que el viento aceleró y casi acaba en gol.

Lucas Vázquez: Jugó como carrilero derecho, aprovechando el dibujo de tres centrales. Volvió a demostrar que físicamente anda como un tiro, y que no dosifica. La lesión de Bryan Gil le permitió jugar más desahogado en defensa. Ocupó en ataque posiciones de extremo y supo llegar con peligro hasta la línea de fondo. En defensa no pasó apuros, bien cubierta su espalda por un Militao muy concentrado.

Militao: Muy disciplinado posicionalmente como central derecho en la línea de tres. Intentó no complicarse la vida y jugó sin arriesgar, lo que en alguna ocasión resultó exagerado. Poderoso físicamente, en un par de duelos demostró su potencial por alto.

Nacho: Jugó en el eje de la defensa de tres asumiendo que era el líder en la salida del balón. Como siempre, jugó muy concentrado y sin florituras. Demostró veteranía en algún duelo en el que evitó anticipar ya que estaba a falta de una amarilla y se podía perder el Clásico. Menos activo en jugadas de ataque, se notó que jugó con el freno de mano echado.

Mendy: Como central izquierdo, se mostró muy disciplinado posicionalmente. Dio consistencia defensiva a ese plan de tres centrales, tan seguro como suele. Al tener a Marcelo por delante en ataque apenas participó.

Marcelo: La gran sorpresa en el once de Zidane. Actuó como carrilero izquierdo y dejó señales tanto positivas como negativas. Las positivas las conocemos de sobra: una relación de crack con el balón y una visión del juego ofensivo propia de un delantero de clase. Dejó tres o cuatro jugadas y pases de jugador top. Las negativas también son conocidas: Marcelo juega con un ritmo bajísimo. Gracias a que el Éibar no pareció el Éibar, el brasileño pudo jugar cómodo y sin gran desgaste físico. No obstante, le faltó velocidad para terminar muchas jugadas y fondo para ser competitivo durante 90 minutos.

Casemiro: Es imprescindible tanto en ataque como en defensa. Zidane hizo que Modric se colocase detrás de él para limpiar la salida del balón, lo que le llevó en muchas jugadas a ubicarse muy adelantado, algo que facilita sus devaneos ofensivos, cada día más necesarios en el ataque del Madrid. Serio en defensa y vencedor de casi todos los duelos que enfrentó. Su partido pasó de notable.

Isco: La otra sorpresa junto a Marcelo. Se movió bien entre líneas e intentó ser siempre una opción de pase. Quiso participar en la circulación del balón y se asoció mucho en banda izquierda con Marcelo y Karim. Aprovechó bien la espalda de los mediocentros granotas para recibir. Una pena que ni física ni técnicamente esté fino, porque su partido hubiera sido notable.

Modric: Zidane le colocó en la base de la jugada para que hiciese de Kroos. Como el talento le sobra, dibujó 45 minutos fantásticos. En la segunda parte, y en mitad del aguacero, Zizou decidió darle descanso. Modric firmó 60 minutos de buen juego y de inteligencia futbolística.

Asensio: Mantuvo ese romance que tiene con el gol desde hace unas semanas. Jugó como segunda punta con mucha libertad y el hecho de que el Eibar separase tanto las líneas le permitió recibir con cierta comodidad en zonas imposibles en otros partidos. Lució su gran golpeo de balón en un par de ocasiones. Hizo uno de esos partidos que hacen suspirar por lo que pudo ser y no fue.

Benzema: Su comienzo de partido no pudo ser más decepcionante, recordando al ariete que jugaba bien pero no marcaba. Falló un gol cantado en un 1×1 ante Dmitrovic y, momentos después, le anularon uno por fuera de juego, dos clásicos del francés. Poco a poco fue entrando en el partido y participando del circuito de pases donde suele brillar. Hizo el 2-0 con el que se sellaba el partido.

CAMBIOS:

Kroos: Salió en mitad del diluvio y apenas tuvo peso en la media hora que jugó.   

Rodrygo: No logró entrar en juego..

Arribas: Fue el suplente que mejor entró y el que más en contacto estuvo con el juego. Jugó de carrilero izquierdo, una posición extraña para él, pero lo hizo con naturalidad.

Vinicius: Solo hizo una jugada, pero en ella apareció el Vinicius que todo el mundo espera. Desbordó por velocidad y puso un buen centro para que Karim hiciera de cabeza el 2-0.

Mariano: Unos pocos minutos para sudar y poco más.

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