Una inoportuna lesión con 19 años impidió a Javier Clemente (Baracaldo, Vizcaya, 1950) desarrollar una prometedora carrera como futbolista. A cambio, triunfó en los banquillos. Guio al Athletic de Bilbao en su etapa de mayor esplendor: con él de entrenador, los leones ganaron dos Ligas, una Copa y una Supercopa de España. Luego pasó por el Espanyol, donde estuvo a una tanda de penaltis de levantar una UEFA. También entrenó a la Selección, donde sus resultados fueron menos notorios que sus enfrentamientos con la prensa. Ahora es seleccionador de Euskadi y desde diciembre analiza el fútbol en Radio Marca.

En pocos días el Athletic de Bilbao jugará otra final de Copa. ¿Qué sensaciones tiene?

—Cuantas más finales juegue, más posibilidades tendrá de ganar. Estamos deseando ganar un trofeo. Hemos perdido la primera y a ver si ganamos la segunda.

—De la final de 1984 se recuerdan los incidentes, pero el partido fue mucho más que eso. Fue un duelo entre dos formas de entender el fútbol, Menotti y usted. El Barcelona marcaba al hombre y ustedes en zona…

—Menotti venía de Argentina y tenía dos grandes estrellas, Schuster y Maradona. El Barcelona y el Athletic no teníamos nada que ver. Nosotros éramos un equipo de cantera. Les ganamos bien en el terreno de juego. En cuanto a los incidentes, Maradona se calentó y sus compañeros se metieron en la gresca.

¿Por qué no marcaron al hombre a Maradona?

—Cada uno hace lo que cree conveniente en función de los jugadores que tiene. Nunca he sido partidario del marcaje al hombre. Eso no quiere decir que esté mal. En ese partido nos fue bien con nuestra forma de jugar.

Su Athletic ya ejercía una presión similar a la que se practica ahora. Parece que en el fútbol no se ha inventado nada nuevo…

—Lo que hace el Athletic actual no se parece en nada a lo que hacíamos nosotros en 1984. Ahora no entreno yo al equipo y Marcelino hace lo que cree conveniente. Cada entrenador tiene una forma de ver el fútbol y de dirigir a sus equipos. El Athletic cambió de línea hace 15 o 20 años. Desde entonces no se parece en nada a lo que históricamente ha sido el Athletic.

—¿El Athletic de 1984 lucharía por el campeonato actual?

—Con aquellos jugadores sin lugar a duda. Los jugadores de ahora rendirían más de lo que están rindiendo con la forma de entrenar de antaño.

Bilardo decía de Menotti que era como un rabanito: rojo por fuera y blanco por dentro. ¿Qué opina de usted del menottismo?

—Menotti fue un entrenador argentino que no hizo mal papel en los equipos que estuvo. No me gustaba el tipo de juego que realizaba. Eso no quiere decir que no sea un buen entrenador. Bilardo conocía más a Menotti. Yo lo conocí en sus dos años en España. No fue campeón en ninguno de los años que estuvo.

—¿Ha sido usted el Bilardo del fútbol español?

—No me parezco en nada a Bilardo.

—¿En quién se inspiró como entrenador? Usted tuvo como técnicos a Gaínza e Iriondo

—En Miguel Muñoz. Me gustaban mucho Gaínza y Muñoz. Gainza e Iriondo eran de la escuela del Athletic.

—¿Se imagina todavía cómo hubiera sido su vida de no haberle lesionado a los 19 años?

—No. Como no pudo ser, no me lo puedo imaginar. Hubiera sido más bonito porque a mí me hubiera gustado más jugar que entrenar. Es más bonito participar en el juego que dar órdenes. A veces los jugadores no pueden realizar las órdenes que les das.

Javier Clemente, durante su etapa en el Sporting. CORDON PRESS

Apenas hay imágenes de su etapa como jugador. ¿A quién se parecía Javier Clemente, a Iniesta, Modric, Muniain…?

—A ninguno de esos. Sería más parecido al juego de Modric que a los otros que me has nombrado. Aunque era pequeño, yo era un jugador muy físico y trabajador. También era virtuoso con el balón.

—Entre las leyendas que circulan sobre usted, una de ellas es que renunció a los finos estilistas. Cosa extraña cuando usted fue un fino estilista…

—¿Quién dice que yo he renegado de ese tipo de jugadores?

Se puede comprobar en sus alineaciones y en la prensa de la época…

—Los periodistas que decían eso no tienen ni puta idea. Yo no he renegado de ningún jugador estilista, renegué de jugadores que decían que eran estilistas pero eran unos vagos.

«Renegué de jugadores que decían que eran estilistas pero eran unos vagos. Como Míchel»

¿Qué jugadores incluiría en esa categoría?

Míchel. Fue el único al que dejé de llevar a la Selección.

—También a Butragueño y a Sanchís.

—A Butragueño lo dejé de llevar porque con él no podíamos jugar a la contra. Él era un gran jugador en el Madrid, pero para jugar en ataque y para dominar los partidos. En aquella época, la Selección no dominaba los partidos porque había selecciones fuertes como Italia, Francia, Alemania… Si no dominábamos, tener a un jugador de área como Butragueño no nos servía.

—Acaba de hablar de los periodistas. ¿Cuándo se torció su relación con la prensa?

—¿Quién es la prensa? Nunca he tenido malas relaciones con la prensa.

—En su etapa en la Selección había periodistas que lo apoyaban (García) y otros que no (De la Morena)…

Tener muchas disputas con De la Morena no significa que yo tuviera problemas con el resto de la prensa. Yo me llevaba bien con Marca, con algunos periódicos catalanes, con Radio Nacional y con diarios vascos. En cambio, me llevaba muy mal con As y con la SER. Con El País sí tuve buena relación. El grupo PRISA pretendió que nos fuera mal en la Eurocopa de 1996. Daban las alineaciones cuando el entrenamiento era a puerta cerrada, nos provocaban en ruedas de prensa… Con el resto me he llevado bien porque ahora mismo a usted, que no lo conozco de nada, lo estoy atendiendo.

«La culpa de que prohibiera el acceso de los periodistas al hotel la tuvieron PRISA y De la Morena»

De modo que PRISA fue la culpable de que usted se blindara ante la prensa…

En 1990, Luis Suárez no dejaba entrar a los periodistas al hotel. En el Mundial de 1994, yo permití a la prensa que estuviera en el hotel con los jugadores. En la Eurocopa del 96 volví a permitirlo. Sin embargo, PRISA empezó a dar informaciones de lo que entrenábamos a puerta cerrada y nos bombardeaban en las ruedas de prensa. Ellos se subían a los árboles, copiaban las alineaciones y las publicaban. Eso era perjudicial para el equipo porque le dábamos pistas a los rivales. Tras aquellos incidentes con PRISA prohibí a la prensa el acceso a nuestro hotel. La culpa de todo la tuvieron De la Morena y PRISA. Nunca he tenido problema en atender a periodistas que opinaban de cosas que no eran molestas.

—¿Cuál fue el problema de su Selección, falta de talento o de confianza?

—Era una Selección muy buena, pero hubo otras que fueron mejores.

—Los arbitrajes también les perjudicaron…

No tuvimos suerte frente a Italia con el codazo a Luis Enrique ni contra Inglaterra en la Eurocopa. El árbitro hizo una chapuza contra Italia y no nos quiso pitar el penalti. Aquel equipo tenía mucho talento y condiciones. Era una Selección fantástica.

—De su Selección se habla siempre mal, pero usted ha sido junto a Del Bosque el único técnico que ha dirigido a España en dos Mundiales…

—Cada uno puede decir lo que quiera. Aquí donde estoy yo hace sol, pero podría publicar que está lloviendo. La Selección que yo tuve fue fantástica. De hecho, batió todos los récords. Uno de ellos fue el de imbatibilidad. Decían que éramos muy defensivos, pero fuimos máximos goleadores de Europa durante dos años. ¿Cómo un equipo defensivo puede meter tantos goles? Querían molestar.

«Menotti era un filósofo que la mayoría de las veces no había quién lo entendiera»

—Justo antes del Mundial de 1994, Menotti dijo que España tenía que decidir si quería ser toro o torero. ¿Qué cree que fue su Selección?

—No sé. Yo no entiendo de toros ni de cuernos. Habría que preguntarle a Menotti qué quiso decir. Él era un filósofo al que la mayoría de las veces no había quién lo entendiera.

Clemente saluda a Guardiola. CORDON PRESS

—¿Le ve parecido con Valdano?

—Valdano tiene otra jerga diferente. Es gente que a veces dicen cosas que no se entienden. Valdano sabe mucho del Madrid porque es seguidor del club. Sin embargo, no presto mucha atención a lo que comenta en los partidos.

—¿Cuál es el mejor futbolista con el que ha jugado y el mejor que ha entrenado?

—He entrenado a muy buenos futbolistas y he jugado con otros que eran fantásticos. Con uno no me puedo quedar, elegiría a 10 o 15. Todos los que llevé a la Selección me parecen fabulosos. Muchos de los jugadores que tuve en el Athletic y el Espanyol me parecieron buenísimos… En cada época ha habido un jugador estupendo. Entrené a grandes futbolistas como Hierro, Raúl, De la Peña

—Usted estuvo cerca de entrenar al Madrid. Cuesta imaginarle como madridista, pero también dirigió a la Real siendo un león de pura cepa…

—No tiene nada que ver. Estuve a punto de ir al Madrid y al Barcelona y estuve en la Real Sociedad siendo del Athletic. Yo he entrenado por toda Europa y en África. Una cosa es donde voy a trabajar y otra son las aficiones que tengo yo…

—También al Barcelona, pero finalmente eligieron a Cruyff

—Yo tenía muy buena relación con Núñez. Estuvimos hablando para ver si me fichaba y también hablamos de jugadores. Finalmente, con razón, eligieron a Cruyff, que había sido jugador de ellos.

¿Le gustaba el estilo de Cruyff?

—Claro. Su equipo fue el mejor durante varios años. De su equipo venían nueve a la Selección.

—Usted ya había vivido en Barcelona cuando entrenó al Espanyol. ¿Su derrota más dolorosa fue la final de la UEFA de 1988?

—Todas las derrotas me han sentado fatal. Aquella me molestó mucho porque para la afición del Espanyol hubiera sido muy importante aquel título.

—Entrevistamos a Losada y me dijo que usted le pidió que le metiera una buena hostia…

—Le dije que hiciera lo que pudiera, que le metiera una hostia y la metiera.

—Usted también pasó por el Atleti. Dígame algo bueno de Gil y algo peor…

—De peor no tengo nada que decir. Gil era mejor tío de lo que decían.

«Lopera no tenía ni idea de fútbol»

—En el Betis coincidió con Lopera. Hay pocas formas de ser más distintas que la de usted y don Manuel…

—Lopera me llamó porque iban los últimos. Finalmente, el equipo acabó en la mitad de la tabla. Cuando hablamos sobre la renovación, le dije lo que tenía que hacer. No quiso renovarme y fichó a otro entrenador. Ese técnico llevó a cinco jugadores nuevos y bajaron a Segunda por no hacerme caso. Lopera no tenía ni idea de fútbol.

Javier Clemente, durante su etapa en el Murcia. CORDON PRESS

—¿Qué diferencia a un vasco de un andaluz?

—Comemos cosas diferentes, hablamos un idioma diferente… Nuestro castellano es más abierto que el andaluz. Su tono es más peculiar que el nuestro. Cuando hablamos en castellano se nos entiende más fácil que a ellos. Nosotros tenemos frío en invierno y ellos no. En verano hace un calor tremendo en Sevilla, allí tienen jamón… Nuestro clima y forma de vivir son muy diferentes. Lo mismo le ocurre a los sevillanos y a los madrileños, que no se parecen en nada. Y si mete a los gallegos ni le cuento.

—Dígame tres entrenadores que hayan transformado el fútbol.

—Guardiola, Cruyff y Miguel Muñoz.

—¿Le apetece ver a España en San Mamés?

—Sí, pero con la pandemia no sé si se jugará.

Usted es vasco militante, pero ¿de verdad no se siente un poco español?

—Soy vasco, pero nada más. Soy vasco, español, europeo y mundialista.

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