El Real Madrid hizo un ejercicio de supervivencia en Anfield. Aunque el partido fue mediocre en el juego, tiene un grandísimo mérito lo conseguido por el equipo si tenemos en cuenta que viajó sin Carvajal, Lucas Vázquez, Ramos, Varane y Hazard, y con Valverde muy tocado. Tampoco pasemos por alto que Casemiro, Kroos, Modric y Benzema están físicamente fundidos. Además, el 3-1 de la ida era un resultado engañoso, ya que no obligaba a los de Klopp a una remontada imposible; les bastaba un 2-0. El objetivo les habría quedado muy cerca si Salah hubiera marcado a los dos minutos en una ocasión clarísima, un fallo que nos hizo recordar al jugador de la Roma y a su partido en el Bernabéu.

Al final, el Madrid sobrevivió gracias a un gran Courtois, a una solidaridad defensiva encomiable — con dos héroes inesperados, Nacho y Militao— y al acierto en la toma de decisiones de un Zidane inspiradísimo. El entrenador volvió a dejar patente que en fútbol, muchas veces, la simplicidad es la mejor respuesta a un problema.

ALINEACIÓN: Comenzó con un (4-3-3): Courtois; Valverde, Militao, Nacho, Mendy; Casemiro, Modric, Kroos; Benzema, Vinicius y Asensio.

EL PLAN: Al ubicar a Valverde como lateral derecho, Zidane apostó por no mover mucho al equipo, por lo natural antes que lo complicado. Y acertó. Con su once buscaba tener superioridad atrás con una defensa de cuatro. La idea era dominar/dormir el partido con el balón. No obstante, la presión del Liverpool, sustentada en un movimiento táctico de Klopp que forzaba un 4×4 delante, hizo que el partido de los blancos fuera básicamente un ejercicio defensivo.

LO MEJOR: En lo colectivo, lo mejor fue la actitud defensiva de los once futbolistas, todos muy solidarios y concentrados. A nivel individual, el partido de Courtois, un portero que gana eliminatorias.

LO PEOR: El partido de Kroos, muy superado físicamente.

LA CLAVE: En el resultado, la clave fue el gol que falló Salah a los dos minutos. En el juego, la sorprendente buena defensa de los blancos en bloque bajo.

Uno por uno

Zidane: Su equipo está en semifinales de Champions tras una eliminatoria en la que ha tenido que tomar muchas decisiones, tanto tácticas como técnicas. Y ha acertado en el 90% de ellas. Su apuesta por Valverde como lateral diestro descartando a Odriozola fue un éxito. Decía Einstein que “se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo”. Y eso hizo Zidane. El planteamiento, con ese bloque defensivo tan bajo, sorprendió por su ductilidad, con ayudas en todas las líneas. Es posible que el cansancio de muchas de sus piezas, como Kroos o Modric, marcara más sus decisiones que el propio devenir del partido. Su plan, con un sistema defensivo muy de equipo italiano de los 90, salió victorioso ante un Liverpool muy decepcionante, sobre todo atacando la defensa posicional blanca.

Courtois: El Madrid firmó a uno de los mejores porteros del mundo precisamente para esto. Sus intervenciones mantuvieron vivo al equipo. Su parada a los dos minutos a Salah (más más fallo del egipcio, que acierto del portero) es de las que deciden una eliminatoria. Seguro en todas sus acciones y muy fiable con los pies. Partido de portero top 5 del mundo.

Valverde: Fue la elección de Zidane para cubrir el lateral derecho. Mané le superó en los primeros minutos. Al uruguayo le costó interpretar las salidas por dentro del delantero. Poco a poco se fue templando, se asentó en su zona, se olvidó de su rol habitual de box to box y tomó mejores decisiones posicionales. Su segunda parte fue de notable, con buenas arrancadas en las que mostró zancada y determinación. Terminó jugando en mediocampo tras la sustitución de Kroos.

Militao: El partido tuvo el perfil soñado para él, con la defensa dentro de su área y defendiendo balones altos. Un decorado para lucir virtudes, especialmente en los duelos físicos. Muy rápido y agresivo en sus acciones, supo leer bien los movimientos hacia afuera de Firminio sin perder nunca su posición. No se complicó con el balón en la salida. Dejó un par de buenos desplazamientos, pero la realidad es que apenas tuvo peso con la pelota. Es uno de los jugadores que sale más reforzado anímicamente. De pronto, ha pasado de jugador residual a héroe inesperado.

Nacho: Otro partido de gran nivel del canterano. Como ante el Barça, Nacho tiró de veteranía. Sufrió para dominar su área cuando el Madrid pasó a defender muy atrás. Estuvo vivo en la anticipación y tomó buenas decisiones a la hora de saltar o no a los arrastres de Firminio y las diagonales de Salah. Sobrio con el balón aunque, como a Militao, le faltó jerarquía para dar peso a la salida del juego. Más no se le puede pedir a un futbolista que partía como cuarto central a comienzo de temporada.          

Mendy: Defensivamente, superó en casi todas las acciones a Salah. Muy centrado en defender y sin devaneos ofensivos, volvió a ser un seguro atrás, aunque cometió un par de errores por hacer ciertas frivolidades con balón impropias de un defensor como él. Cuando Alexander-Arnold se desató en ataque, y ante las pocas ayudas de Vinicius, tuvo momentos de debilidad. No obstante, hay que valorar cómo cerró su banda ante el acoso de dos futbolistas como Salah y Alexander-Arnold. Hay pocos laterales en el mundo a su altura.

Casemiro: Ha sido el hombre de la eliminatoria. Defensivamente volvió a ser determinante con una presencia gigantesca, por momentos abrumadora. Su forma de leer de la defensa solo es comparable a jugadores como Mauro Silva. Esta vez, además, estuvo bastante acertado con el balón, aunque el mal partido de Kroos impidió que el Madrid se defendiese más con la posesión. Durísimo y dominante en cada balón dividido. Su presencia y jerarquía en este Madrid es ahora incuestionable.

Kroos: El cansancio le pasó factura. Le costó muchísimo entrar en juego y cuando lo hizo falló acciones increíbles en él. Se le vio muy castigado físicamente. Aunque intentó dar serenidad al mediocampo, el ritmo de los ingleses le superó. Casi no conectó con Modric y defender tan cerca del área le penalizó, ya que ganar duelos físicos nunca ha sido su fuerte. Mal partido.

Modric: Muy de menos a más. Como a Kroos, la presión del mediocampo inglés le exigió un desgaste físico que le superó. En la primera media hora no entró en juego y solo lo hizo con un cierto peso cuando el Liverpool bajo su presión. Con problemas para activar el fútbol ofensivo, su mérito estuvo en defender. No se escondió (no suele hacerlo), pero el Madrid necesitó más del croata y del alemán.

Vinicius: Muy lejos del jugador que protagonizó la ida. Mal en ataque, sin apenas desbordes. Esta vez Arnold le ganó la partida con mucha diferencia. Aunque trabajó en defensa, no entendió qué perfil le podía dar al lateral inglés. Permitió diagonales y centros que llevaron mucho peligro. Disfrutó de dos acciones claras en las que pudo sentenciar el partido, pero en ambas le faltó lo de siempre, el último toque. Era un partido en el que pudo ser determinante y no lo fue.

Benzema: Una tremenda entrada de Milner nada más comenzar el partido lo dejó muy renqueante casi toda la primera parte. Poco a poco fue entrando en el partido e intentando manejar los tiempos con buenas acciones a la hora de dotar de pausa el juego y ayudas en medio campo. En ataque, y pese a dos jugadas de crack, apenas apareció. Se le notó muy cansado y en los minutos finales era un cambio claro, pero Zidane no contempló la opción Mariano.

Asensio: Su desgaste defensivo fue de apreciar. Muy disciplinado a la hora de tapar a Robertson y de dar ayudas a Valverde. Entendió a la perfección que era él quien debía tapar las diagonales por dentro tanto de Mané como del lateral. Dicho esto, en ataque no apareció y eso deja su partido muy corto. En un encuentro que viró a la pura supervivencia, sus noventa minutos (como los de Vinicius), no se pueden criticar, pero se espera más de un delantero del Real Madrid.

CAMBIOS:

Odriozola: El gran damnificado por la elección de Valverde como lateral y más a sabiendas que el uruguayo estaba en unas condiciones casi límite. Jugó los minutos finales y, sin hacer nada negativo digno de mención, quedó claro por qué no jugó de titular. Torpe con el balón, acelerado, atolondrado y con un juego confuso. Es el gran señalado de la eliminatoria.

Isco: Entró para dar oxigeno al mediocampo en los minutos finales y para intentar sujetar la pelota. Corrió mucho y se intentó asociar, pero el Madrid, como dicen los maratonianos, ya respiraba con los ojos y achicaba agua como podía.

Rodrygo: Suplió a un Vinicius muy cansado y casi no tocó el balón.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here