Noemí de Miguel (Autol, La Rioja, 1980) se aficionó al deporte viendo con su abuelo El día del fútbol de Canal +. Su sueño era ser jugadora de baloncesto profesional y periodista. Tras diez años en Canal +, en 2016 cambió el fútbol por la Fórmula 1. Actualmente, trabaja para DAZN y ofrece a los espectadores las primeras palabras de los pilotos tras las carreras.

—Ha trabajado muchos años en el fútbol y ahora en la Fórmula 1. Pero empezó jugando al baloncesto…

—Siempre me gustó competir y siempre me gustó hacer deporte. A mí la sensación de hacer algo en lo que te puedes superar cada día me gusta, tanto física como intelectualmente. Soy muy inquieta porque necesito saber en todo momento que estoy aprendiendo y para eso no hay nada mejor que el deporte. Elegí el baloncesto porque no había equipo de fútbol. Además era muy mala jugando al fútbol. El de baloncesto era el único equipo femenino que había entonces. Sin embargo, la actitud de mis amigas frente al deporte no era el mismo que tenía yo; ellas lo hacían por entrenarse, yo tenía el sueño de ser periodista y jugadora de baloncesto profesional.

—El periodismo fue una forma de acercarse al deporte profesional

—Con doce años, mi entrenador quiso llevarme a un colegio especializado en deporte de Zaragoza, pero mis padres no quisieron dejarme salir de casa hasta que no tuviera los dieciocho. Al no poder ser deportista profesional, creo que estudiar periodismo fue lo menos malo que les pude plantear a mis padres. Luego en el periodismo no me ha ido mal, la verdad. A veces bromeo con Amaya Valdemoro y le digo que si hubieran confiado un poquito más en mí, a lo mejor no hubiera tenido tantos anillos como ella, pero alguno sí (risas).

—Cuando estudiaba en la Universidad de Bilbao supo lo que es verse amenazada por una bomba de ETA…

—La coyuntura socio-política era la que era, pero yo no tuve miedo. Soy muy tolerante, pero no toleraré nunca la violencia. Un día fui a una tutoría y un ertzaintza me dijo que la zona estaba acordonada porque había una bomba… Mi padre me llamó cuando iba en el autobús de vuelta a casa y él estaba más asustado que yo, porque yo iba a seguir manifestando mi opinión. Yo tenía el mismo derecho a asistir a los minutos de silencio por las víctimas que ellos de hacer huelgas. Afortunadamente, esa época ya la hemos superado.

—¿Cómo fue la temporada pasada sin poder visitar a la famila tanto tiempo?

—Pasé 150 días fuera de casa a pesar de la pandemia. No fue nada fácil, los vuelos cambiaban constantemente y la vida no resultó fácil, hasta el punto de no tener cosas tan básicas como comida. De primeras fue un shock, pero la organización lo pudo sacar adelante de la mejor manera y se hizo lo posible por ofrecer un espectáculo lo más parecido al de otros años. La Fórmula 1 era de los pocos deportes que seguían disputándose y sentíamos que teníamos que ofrecer entretenimiento para que la gente se olvidara de la pandemia y se centrara en las carreras.

—Ahora comienza una nueva etapa en DAZN aunque parte del equipo sigue siendo el mismo…

—Sí, están Antonio Lobato, Pedro de la Rosa, Toni Cuquerella y Nira Juanco, que es una persona con la que no había trabajado, pero evidentemente nos conocíamos. En el circuito estaré con Albert Fábrega… pero sí que es cierto que el equipo cambia en parte.

—¿Volverá a tener público la Fórmula 1 esta temporada?

—No hay manera de saber si habrá público en las 23 carreras. Todo va a depender de las decisiones que tome cada país al respecto.

—¿Los cambios aerodinámicos van a modificar la estructura actual de la parrilla?

—No creo que se altere demasiado. Es cierto que todo va a depender de ciertos movimientos de los equipos para terminar con la hegemonía de Mercedes. De inicio los coches van a ser más lentos con la pérdida de downforces y en principio en eso van a trabajar. Más allá de los aspectos aerodinámicos sí que hay cambios importantes. Uno de ellos es Carlos Sainz, esperemos que el motor Ferrari tenga mejor rendimiento que la temporada pasada. También está McLaren, que cambia a motor Mercedes y que puede experimentar un salto cualitativo importante.

—¿Se marchará Hamilton si gana su octavo título?

—No lo creo.  ¿Cuántas veces hemos oído que se va tomar un año sabático? Muchas. Desde que llevo en Fórmula 1, e incluso antes, lo he escuchado. No he visto muchos pilotos tan ambiciosos como él. Además, Hamilton tiene muy claro que su posición es la ideal para dar a conocer ciertos mensajes con los que se siente comprometido y con los que es responsable.

—¿Los avances de McLaren y el motor Mercedes hicieron dudar a Carlos Sainz a la hora de irse a Ferrari?

—Por fuente directa, no tuvo ninguna duda. Hay muy pocos pilotos que hayan recibido una llamada de Ferrari. Si te llama Ferrari, vas a Ferrari. Es un proyecto a largo plazo, perfecto para edad que tiene Carlos (26). Es posible que McLaren tenga buenas perspectivas en 2021. ¿Y en 2022? Nadie lo sabe. Y otra cosa muy clara: se ha demostrado que las escuderías que son clientes de una fábrica de motores tienen más difícil ganar el título. En cambio, Ferrari es motorista, equipo, ex campeón y busca de forma muy vehemente volver a la élite.

—¿Qué puede aportar Carlos a Ferrari y viceversa?

—El trabajo, la competitividad… es una persona que crea y construye equipo, trabajador nato y muy sensible en la preparación técnica. Carlos es un pequeño ingeniero y para sus ingenieros es un poco un dolor de cabeza. Tom Stallard, su ingeniero de pista, bromeaba con eso. No le gustaba nada cuando empezaba a ser ingeniero. Y Carlos no es de ponerse expectativas, sino que las cumple cada día. Él llega a Ferrari con todo el respecto del mundo, pero también con toda la actitud del mundo para ganar al del box de al lado y a quien pueda. Ferrari ya no quiere un primero y segundo piloto, quiere dos pilotos jóvenes que puedan ganar.

—¿Un periodista puede tener una relación de amistad con los deportistas de los que habla?

—Sí. Yo tengo amigos futbolistas y siempre he podido hablar u opinar de ellos desde el respeto. Cuando respetas a alguien, te respetan. Y con los pilotos es exactamente lo mismo.

—¿En el paddock se teme la vuelta de Fernando Alonso?

—No, lo que se le tiene es respecto. Fernando es una persona con el trabajo, la competitividad, el currículo y el hambre para merecer el respecto del paddock. Hay un grupo de pilotos jóvenes que sienten respeto por los veteranos, pero aquí nadie tiene miedo.

—¿Por qué a las mujeres les está costando involucrarse en este deporte?

—Es una cuestión de educación, de lo que te dejan o no te dejan hacer cuando eres pequeña. Solo hay que mirar dónde están Laia Sanz, Cris Tortu o tantas otras. Ellas han llegado hasta ahí porque han tenido apoyo y porque se han rebelado muchas veces. Cuando educacionalmente ser mujer no sea una barrera, y cuando no se distinga entre competiciones de chicos o de chicas, la situación cambiará porque en el paddock cada vez hay más mujeres. Y no solo periodistas: en los equipos hay ingenieras y profesionales de todo tipo. Y esto está ocurriendo porque se están creando las estructuras para que hombres y mujeres puedan convivir en la Fórmula 1.

—¿La unión de algunas fechas de Fórmula 1 y de las W Series es un paso tardío?

—No creo mucho en lo que no se ha hecho hasta ahora, sino en lo que podemos hacer de ahora en adelante. La convivencia va a ser buena, también de cara a los medios de comunicación. Cuanto mejor nos lo pongan para dar voz a las mujeres y cuanto más acceso tengamos mejor.

—¿Se retransmitirá alguna carrera de las W Series?

—Sé que están en ello, pero no te puedo ofrecer los detalles porque no tengo la información exacta.

—Arabia Saudí es un país donde los derechos de las mujeres están amenazados o directamente prohibidos. ¿Cómo valoras que la penúltima prueba del campeonato sea en Arabia Saudí?

—Es algo que tengo en mi mente y que tengo que madurarlo porque me despierta muchas contradicciones. No puedo entender las condiciones que se viven allí y tengo que saber si desde el gran premio puedo hacer algo o no. Es un debate que tengo que pensar y que no tengo ninguna decisión tomada. El factor económico juega un papel muy importante en esta toma de decisiones, ya veremos si podemos estar en el circuito con hombres o si nos asignan un lugar acotado solo para mujeres.

—¿Cuál ha sido su mejor momento en el periodismo?

—No sabría decirte, tendría que hacer un ránking. He estado en el gol de Iniesta, he estado con Pepe Reina y Fernando Llorente de risas en la previa de la final, he estado una mañana escuchando a Johan Cruyff… He vivido cosas espectaculares y es muy difícil elegir una.

—¿El peor momento?

—El accidente de Grosjean fue lo más impactante y más duro de vivir. Los accidentes son una cosa muy compleja de asimilar aunque los pilotos saben que son una posibilidad.

—Aparte de la Fórmula 1, ahora estás compaginando tu pasión por el deporte con ayudar a personas en el inicio de su carrera profesional. Háblanos del University Soccer.

—University Soccer es una agencia para formar a chicos y chicas a tener unos estudios y compaginar a la vez una carrera profesional en el fútbol de Estados Unidos. Mi papel como periodista y fundadora es comunicar que es posible sin una gran inversión económica. El sistema académico de Estados Unidos es el ideal para formar a personas y hacer deporte en unas instalaciones profesionales. En el caso de las mujeres, es adentrarlas en la mejor liga del mundo.

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