El equipo de Mattia Binotto ha mostrado el nuevo SF21, un monoplaza que es considerablemente distinto al que terminó 2020. Ferrari ha decidido gastar sus dos opciones de desarrollo (tokens) en evolucionar el motor y toda la zona media y trasera cercana al propulsor. El chasis y las suspensiones delanteras siguen prácticamente la estructura del SF1000 y el alerón delantero sigue siendo de morro ancho aunque con una línea cambiada.

El nuevo bólido tendrá un motor superior entre 30 y 40 CV más que el de 2020, según descubrió Il Corriere della Sera. La escudería italiana ha mejorado los componentes del turbo y el MGU-H —motor híbrido de los monoplazas— para volver a ser uno de los equipos más rápidos en velocidad punta. También han decidido evolucionar el motor de combustión interna, lo que supondrá una “mejora en el tiempo por vuelta que estimamos en más de una décima de segundo”, según declaró Enrico Gualtieri, jefe de motores.

El alerón trasero está modificado con respecto al de 2020, ya que cuenta con algunos cortes menos en los endplates y las barreras del DRS son un poco más delgadas. Sin embargo, esta pieza irá cambiando a lo largo de la temporada, en función de los circuitos. Por reglamento, Ferrari ha acortado su fondo plano y ha convertido al SF21 en un coche “musculoso” con el empaquetamiento estrecho del motor. El voladizo que cubre la caja de cambios y el motor ha sido reducida al máximo e incluso han seguido la línea de Mercedes y Red Bull de crear un “pasillo” de canalización del aire hacia el difusor. La suspensión trasera ha sido cambiada y sigue la línea de ser muy corta y pegada a la trasera. Todas estas medidas tienen el fin de optimar la carga perdida por reglamento para crear un SF21 más estable en pista que el SF1000.

La zona media tiene un rediseño prácticamente al completo con nuevos bargeboards —elementos laterales de los monoplazas— y con unos nuevos pontones en los que se aprecia notablemente el cambio del radiador central. Las prioridades del departamento aerodinámico eran “mejorar la carga vertical y reducir la resistencia general del coche al avance”, ha afirmado Enrico Cardile, jefe de chasis.  Los bargeboards presentan un diseño muy sutil y bastante reformado con respecto al de 2020, cuando los avances aerodinámicos no funcionaron. Los pontones cuentan con un una especie de vía para canalizar el aire hacia el motor de manera súbita, algo que ya ha sido utilizado por Red Bull y Mercedes desde hace algunas temporadas. Asimismo, el área debajo del morro tiene gran trabajo.

En la parte delantera, sigue el morro grueso con terminación en forma de nariz ya que Ferrari no podía gastar más tokens —oportunidades de desarrollo— en esa zona. A cambio, Maranello ha decidido rediseñar en lo posible la nariz del ala, creando dos túneles laterales que recuerdan a los de Racing Point de 2019. A los lados del morro, Ferrari ha creado una especie de cucharas pequeñas para llevar el aire a la zona de los deflectores.

La zona del eje delantero deja ver unas suspensiones completamente carenadas en los triángulos y reposicionados, así como unas nuevas alas en cascada en la zona de la salida del ‘conducto S’, justo encima del número delantero, con unos aletines que recuerdan mucho a los de Red Bull en esa zona, aunque más sofisticados en el caso de Ferrari.

Otros detalles menos importantes como el halo, ligeramente más curvo, o la “chimenea” del motor pretenden sumar a la eficiencia aerodinámica una mejor refrigeración del motor.

Ferrari cambia un poco también sus colores con un rojo intenso en todo su monoplaza salvo la parte trasera que es de color granate. El negro y el blanco siguen el estilo habitual de los últimos años, aunque este año el verde predominará con el patrocinio de Mission Winnion en la aleta de tiburón.

Volver a ser competitivos

Ferrari tiene como objetivo primordial volver a la zona alta de la parrilla. El propio Binotto confirmó que “los datos del túnel del viento y las similaciones muestran que somos más eficientes que el año pasado” tanto en aerodinámica como en velocidad. Ferrari viene de la peor temporada de los últimos años, con un sexto puesto en constructores y con apenas tres podios en toda la temporada —dos de Leclerc y uno de Vettel—. Los italianos solo habían terminado sextos en las temporadas de 1962 y 1969 en toda su historia. 

Dupla de nivel

Pese a las evoluciones evidentes en el Ferrari, las esperanzas están puestas en sus pilotos. Los de Maranello cuentan con una de las mejores duplas del campeonato con Leclerc y Carlos Sainz. Tras la salida de Vettel, el jefe del equipo Mattia Binotto tiene toda la confianza en ambos para volver a llevar a Ferrari a lo más alto esta temporada.

El madrileño Carlos Sainz se convertirá en el tercer español en correr de manera oficial para los del Cavallino Rampante tras Alfonso de Portazgo y Fernando Alonso.

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