Tras su empate ante el Atleti, Eduardo Coudet, entrenador del Celta, dijo lo siguiente: ”Cuando cuentas con todos los jugadores, intentas jugar a lo que quieres; cuando te faltan muchos… juegas a lo que puedes”. Contra el Getafe, Zidane tenía nueve ausencias, algunas de las cuales —Carvajal, Ramos, Kroos y Hazard— afectaban directamente al once inicial. El cambio de dibujo —tres centrales con Marcelo y Marvin de presuntos carrileros— funcionó bien si miramos al resultado y algo menos si tenemos en cuenta el juego. Digamos también que el Real Madrid contó con un inesperado cómplice, el Getafe. El equipo de Bordalás estuvo absolutamente desconocido: ni un solo disparo entre los tres palos.

ALINEACIÓN. Comenzó con un (3-4-2-1): Courtois; Varane, Nacho, Mendy; Marvin, Casemiro, Modric, Marcelo; Asensio, Vinicius; Benzema.

EL PLAN: Zidane decidió jugar con tres centrales y dos carrileros, aunque Marcelo fue un verso libre en mediocampo y Marvin casi se movió como extremo. El equipo jugó a lo de siempre, tocar en corto y al pie, con un ritmo lento y con la intención de asentarse en campo contrario, lo que impidió que apenas hubiese jugadas de peligro si no eran a balón parado.

LO MEJOR: A nivel general, el resultado es lo más positivo, más aún si valoramos las bajas. A nivel individual lo mejor fue el buen partido de Marvin, que quizá sirva para que Zidane mire más al Castilla. Vista la plaga de lesiones y comprobado que hay jugadores en los que el entrenador no cree, la cantera se presenta como una opción a tener en cuenta.

LO PEOR: Marvin y Marcelo se retiraron con molestias y pueden sumarse a la lista de bajas.

LA CLAVE: El gol de Benzema desatascó a un Madrid que apenas llevaba peligro real. En cuanto al juego, el nuevo dibujo no parece que haya llegado para quedarse.

Uno por uno

Zidane: Zizou se disfrazó de Zenon de Citio y, como él, intentó hacer de la necesidad virtud. Planteó un dibujo con tres centrales (Nacho-Varane–Mendy) y con un diseño asimétrico. Marcelo, supuesto carrilero izquierdo, jugaba por dentro, libre en el mediocampo. Vinicius era el extremo por la izquierda y Asensio partía desde de la derecha para moverse por posiciones interiores y despejar el carril a Marvin. Volvió a resultar extraña la posición tan adelantada de Casemiro, lo que dejó a Modric en la base de la jugada. Sin hacer un buen partido, el Madrid mereció ganar, aunque volvió a dejar más dudas que certezas. La suerte también acompañó: Zidane tenía preparado el cambio de Vinicius pero la lesión de Marvin le obligó a modificar sus planes, lo que permitió que el brasileño asistiera a Benzema en el primer gol.

Courtois: Ni un solo disparo entre los tres palos de su portería. Se limitó a coger algunos balones bombeados sobre el área sin mucho peligro. Su partido más cómodo de lo que va de temporada.

Marcelo: Jugó de falso carrilero incrustado en mediocampo. Lució en algunas jugadas por su calidad técnica, sobre todo en la primera parte. El hecho de que él, Benzema y Modric se juntasen en la izquierda ahogó a Vinicius, que vio cómo su banda se llenaba de gente. Atrevido siempre con el balón, le falta velocidad y potencia para convertir sus jugadas en lo que eran antes, justo lo que le hacía un jugador diferencial. Ya hay optimistas que piensan que su nueva ubicación como carrilero con tres centrales podría significar su reinvención. Veremos. Se retiró cojeando.

Mendy: Jugó como central izquierdo en esa línea de tres, posición en la que brilló en algunas jugadas, en las que se le pedía velocidad y potencia, sus virtudes defensivas. No obstante, se le notó muy fuera de sitio, descolocado y falto de rigor con el balón en los pies. Mendy es un notable defensor, pero lo que le gusta es atacar, como demostró en el 2-0. Y en esta última faceta, pese al gol, resta más que suma.

Varane: Bordalás renunció a presionar alto, lo que volvió a dejar al francés ante un decorado perfecto para brillar. Sobrio y seguro en los pocos ataque azulones. En la primera parte apabulló con su físico a los puntas (Portillo, Ángel o el Cucho). Volvió a sumarse con mucha presencia en los balones parados.

Nacho: El tímido ataque del Getafe y la ausencia de presión alta le permitieron vivir cómodo. Se incorporó al ataque en alguna jugada y brilló en algún arrastre batiendo líneas para salir jugando. Como siempre, sobrio en sus obligaciones defensivas. Le costó entenderse con Marvin, al que negó el balón en alguna ocasión.

 Marvin: Fue la sorpresa en el once inicial. Aunque jugó en una posición poco habitual —en el Castilla actúa con un lateral detrás—, que el Getafe bajase tanto su bloque defensivo le permitió jugar muy arriba. Tardó en aparecer porque en la primera parte el peso del juego se volcó en la banda izquierda. Su partido fue correcto, atento a las marcas y a no perder su espalda. No pareció que le pesase la responsabilidad. Dejó dos centros de calidad cuando se sumó al ataque.

Casemiro: Sigue lejos de su mejor versión. Jugó junto a Modric en una especie de doble pivote, dejando al croata la responsabilidad de bajar a la base de la jugada y moviéndose él por zonas próximas a la media punta. Pasó totalmente desapercibido en muchas fases del partido y casi no tuvo peso en el juego, buscando más su faceta de llegador.

Modric: No se le vio cómodo jugando tan abajo y es evidente que extrañó mucho la ausencia de Kroos. Buscó en Marcelo a su socio para salir jugando, lo que lateralizó mucho su posición y el juego de los blancos al lado izquierdo. Con el paso de los minutos fue perdiendo presencia y peso. Por suerte para su equipo, el Madrid ya se había adelantado en el marcador y el Getafe se había desencuadernado con los cambios. Flojo partido.

Asensio: El sistema ideado por Zidane le hizo jugar por dentro. Buscó asociarse en corto con Modric, Marcelo y Benzema. Le costó tener presencia donde hace falta y le sobraron toques en zonas de nadie. Firmó un gran pase a Karim, pero el Madrid necesita más su perfil rematador que el de asistente, ya que los blancos viven huérfanos de gol.

Vinícius: El fútbol es así de caprichoso: Arribas le iba a sustituir a él y tres minutos después dio el pase del 1-0. Hay que reconocer que el dibujo no le ayudaba y menos con tanta gente cayendo a banda izquierda, lo contrario a los aclarados que necesita su juego. Cada partido que juega nos aleja más del futbolista que se pensó que podría ser. Se atropella y pierde balones sencillos. Tras la salida de Marvin jugó tanto de carrilero como de lateral, hasta que Zidane recompuso la defensa dando entrada a Chust. En esos minutos se le vio perdido y sin saber muy bien qué hacer y cómo colocarse.

Benzema: En la primera parte dio la razón a sus detractores y en la segunda a sus defensores. Al final, un gol suyo abrió la lata. Aunque estuvo muchos minutos ausente, se mostró a ratos como el fino estilista que es, con capacidad de creación y de gol.

Los cambios

Arribas: No se le vio incómodo y dejó claro su desparpajo, ¿suficiente?

Isco: Tocó tres balones y en dos se fue al suelo en la disputa.

Chust: Salió para asegurar la defensa en los últimos minutos. Apenas tocó el balón.

 

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