El Atlético de Madrid disputará hoy en el Nacional de Bucarest, y no en el Wanda Metropolitano, el partido de ida de los octavos de Champions frente al Chelsea. No es la primera vez que ejerce de anfitrión lejos de casa. De hecho, fue el primer club español que jugó un partido europeo como local lejos de su feudo. La misma experiencia han vivido Real Madrid, Real Sociedad y Zaragoza.

Ni iluminación, ni televisión

Los colchoneros se enfrentaron en el Bernabéu al CSKA de Sofía en 1958 (2-1), al Núremberg en 1963 (2-0) y a la Juventus en 1964 (1-2). El proyecto del nuevo estadio del Atleti estaba parado por falta de dinero y permisos. En el Metropolitano la iluminación no era apta para la televisión, ni para los partidos europeos que se jugaban entre semana por la noche. Javier Barroso, presidente del Atlético de Madrid, llegó a un acuerdo con Bernabéu gracias a la amistad que tenían. Al estadio madridista acudieron hasta 100.000 espectadores en aquellos encuentros, entre ellos muchos madridistas que apoyaron a los colchoneros. En aquella época era costumbre ir con el equipo español antes que con el extranjero.

El Atleti viajó más lejos en 1962. Hasta Malmoe se desplazó para jugar la Recopa de Europa frente al Carl Zeiss Jena alemán (4-0). España no mantenía relaciones diplomáticas con la República Democrática Alemana (RDA) y la UEFA había aceptado la presencia de los equipos de la RDA porque no entraba en cuestiones políticas. Así que los colchoneros tenían dos opciones: perder el partido o jugarlo en uno de los tres países occidentales que aceptaban la presencia de alemanes democráticos: Suiza, Austria y Suecia. El conjunto alemán llegó hasta semifinales sin disputar ningún partido en campo contrario. Ni con el Swansea, ni con el Dudelange, ni con Leixoes de Oporto.

El Loco del Bernabéu

El Madrid venció al Stal Mielec (1-0) en el Luis Casanova de Valencia en la Copa de Europa de 1976. El conjunto blanco tuvo que disputar todos los encuentros de aquella edición lejos del Bernabéu por una sanción de la UEFA. Un espectador, El loco del Bernabéu, había agredido al colegido Linemayer tras la conclusión de la ida de las semifinales del año anterior entre Madrid y Bayern de Múnich (1-1). El Madrid disputó la siguiente eliminatoria en La Rosaleda, donde fue eliminado por el Brujas.

Pfaff, portero del Bayern de Múnich, sufrió lanzamientos de objetos desde el fondo sur en la temporada 86/87. La sanción fue jugar a puerta cerrada frente al Nápoles (2-0). Tras aquel partido, Maradona afirmó que «jugar sin público es jugar dentro de un cementerio». Para la siguiente ronda, tuvieron que elegir una sede a 350 kilómetros de Madrid. El conjunto merengue se enfrentó al Oporto (2-1) en Mestalla en la gran noche de Paco Llorente, padre de Marcos.

Las obras de Atocha

San Mamés acogió el encuentro de ida de la primera ronda de la UEFA de 1980 entre la Real Sociedad y Ujpest de Budapest (1-0). El estadio de Atocha estaba en obras y el Athletic les ofreció su casa. La crónica de El Mundo Deportivo señaló que “San Mamés parecía Atocha cuando Zamora comenzó a pensar que el cero a cero era rentable y se hizo dueño y señor del centro del campo”. El mismo motivo obligó a los donostiarras a encomendarse a San Mamés en 1987, aunque en esta ocasión el partido fue de Recopa de Europa y ante el Slak Wroclaw (0-0).   

El monedazo en La Romareda

El Zaragoza fue el último equipo en jugar lejos de casa. Los maños nunca olvidarán la temporada 1994/95, cuando ganaron la Recopa. Aquel año disputaron las dos primeras rondas en el Luis Casanova, frente al Gloria Bistrita (4-0) y al Tatran Pesov (2-1). La Romareda fue clausurada tras impactar una moneda de 25 pesetas en Rubert Forstinger, árbitro del Zaragoza-Dortmund (2-1) disputado en diciembre de 1992.

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