Con cinco titulares fuera del equipo a causa del Covid, Simeone tuvo que cambiar de hombres en la primera parte y de sistema en la segunda. Con un Celta muy cómodo con la vuelta de Aspas y la seguridad de Tapia a la hora de recuperar balones, pronto se vio que las bajas sí pueden ser determinantes a pesar de la amplitud de plantilla que se empeñan en recalcar algunos. El gol de Santi Mina antes del primer cuarto de hora fue reflejo de ello. Muy buen centro, muy buen remate, pero pudo hacer más la defensa. El señalado de nuevo, Felipe, reincidente en los últimos partidos. El año pasado estuvo a un nivel excelso y fue uno de los mejores de la Liga en su puesto, pero esta temporada está siendo el central al que peor le ha sentado el cambio de sistema y ya acumula más de un despiste en la marca. Justo lo contrario le ocurre a Hermoso, indiscutible ahora mismo en el equipo titular. Él y el resto de la banda del Fiat Panda también andan fuera por el Covid-19 y la que se resiente es la banda izquierda que se compenetra de maravilla entre el mencionado Hermoso, Carrasco y Lemar, el último en dar positivo.

El gol de Suárez antes del descanso dejó claro que ante otra de las ausencias destacadas, Trippier, Llorente corre por sí mismo y por el inglés: asistió al uruguayo en un momento clave y en un lugar en que el delantero ha aparecido en la mitad de los goles que le hacen ser el actual pichichi con 16 goles. El multiusos de Simeone volvió a ejercer como carrilero derecho y entró menos en juego, como la mayoría, pero fue igual de decisivo, como Luis Suárez, a la hora de empatar el partido.

Simeone decidió en la segunda parte volver al clásico 4-4-2 en el que Lodi, Kondogbia o Torreira pueden sentirse más sueltos. Lo hizo movido por las bajas, por la afectación del nuevo sistema a la segunda unidad rojiblanca y por el buen posicionamiento del Celta. Especialmente buena fue la actuación de Kondogbia, que creció durante el partido y en el segundo acto sacó a relucir varias de las virtudes de su poderoso físico, algo que le puede convertir en una pieza muy útil para el conjunto rojiblanco de cara al último tramo de la temporada. El damnificado fue Felipe, sin sitio en esa defensa de tres.

El segundo gol de Suárez dejó ver que Kondogbia no es solo físico, que Lodi sigue siendo un buen lateral con recorrido y margen de mejora y que Luis Suárez puede y va a volver a estar en el sitio adecuado para rematar.

Menos fútbol, menos ocasiones, más efectivo. Fútbol. Pero con la misma medicina que había aplicado últimamente el Atlético a sus rivales y antes del descanso en el mismo partido, apareció Iago Aspas para poner el pase previo a la asistencia que está solo a la altura de los mejores jugadores del campeonato. Porque significó el empate final y le da al Celta un trabajado punto y porque deja la racha rojiblanca en ocho victorias consecutivas en Liga. Ocho puntos por encima de Barcelona y Real Madrid, con un partido menos. Con ventaja, sí. Pero con la incertidumbre del virus. Como todos.

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