Para muchos aficionados es el mejor fin de semana de la temporada. Los clubes de la Premier entran en la FA Cup y aun suele haber un nutrido grupo de clubes modestos que desean que el sorteo les haya deparado la visita de uno de los más grandes, o en su defecto un viaje a un estadio histórico. En la primera situación se vio el Marine AFC, un club de la región del Mersey (la de Liverpool) que juega en la octava categoría del futbol inglés y que se vio agraciado con la visita del Tottenham. Con un estadio diminuto y cercano a las casas que lo rodean, algunas gradas tienen marcado el número de la vivienda al otro lado del estadio para saber a qué puerta llamar si el balón ha caído en el jardín del vecino. 

Precisamente en los jardines encontramos a los aficionados que pudieron seguir el encuentro “en el campo” (también fue televisado por la BBC). Bien abrigados en el jardín o desde la ventana del dormitorio podían seguir el partido como si hubieran comprado entradas. Pese a su escaso aforo y la prohibición de abrir las puertas a los espectadores, el club fue capaz de vender varios miles de entradas virtuales para ayudar a su economía. Pero la magia de la FA Cup para el Marine se acabo allí, pues tras disfrutar de una ocasión de gol vio como el Tottenham hizo cinco goles, tres de ellos marcados en 17 minutos por Carlos Vinicius, que en ese espacio de tiempo ha marcado casi los mismos goles que su tocayo merengue. El quinto gol lo hizo Alfie Devine, un chico de 16 años. El tiempo dirá si su carrera hace honor al apellido. 

Quien sí tuvo su día de magia fue el Crawley Town, de la cuarta categoría, que recibía al Leeds United. Lo que para el equipo local fue un día de ensueño para Kiko Casilla y Marcelo Bielsa fue una pesadilla recurrente. El Leeds perdió 3-0, Bielsa sigue sin ganar un partido de la FA Cup y Casilla lleva un tiempo para olvidar. Para rematar la faena, debutó Mark Wright en el equipo local a sus 33 años. Tras ser liberado por el Tottenham a los 18, Wright hizo carrera en televisión en programas de telerrealidad. Destacó como futbolista en algunos partidos benéficos jugados entre profesionales retirados y famosos y las cámaras de la BBC han seguido su prueba y firma con el Crawley Town para una serie documental. Es difícil pensar que todo sea un buen truco publicitario, pero me siento incapaz de saber si un jugador debutante de 33 años da el nivel de la cuarta categoría inglesa, aunque sea como lateral suplente. El tiempo dirá.

Un resultado como el del Leeds United, una sorpresa, se suele catalogar de “upset” en la prensa; como ocurre en la FA Cup se habla de “cupset”. Otro de los “cupsets” tuvo como verdugo al Chorley, que juega en el fútbol semiprofesional. Recibía al Derby County de Wayne Rooney, sin Rooney y sin su primer equipo, todos en aislamiento por el Covid. Una mezcla del equipo sub-23 y sub-19, todos debutantes, fue incapaz de hacer frente al Chorley, que venció 2-0. La importancia de estos partidos para los clubes modestos es tal que el encargado del campo pasó la noche anterior durmiendo sobre el césped para asegurarse de que la calefacción que debía mantener el campo en aceptable estado seguía funcionando.

Tambien sufrió el efecto del virus el Aston Villa, que tuvo que jugar con su equipo juvenil, y perdió 1-4 frente al Liverpool. El gol local lo hizo Louie Barry, que pasó por el Barcelona una temporada. Curioso este enfrentamiento, que vivió la situación inversa la temporada pasada, cuando el Liverpool alineó a sus juveniles en la Copa de la Liga al ser el partido programado a la vez que la semifinal del Mundial de clubes. Entonces el Villa se impuso por 5-0.

Más equipos de la Premier cayeron: el Crystal Palace en su visita al Wolves (1-0), el West Brom en los penaltis contra el Blackpool, el Newcastle también de visitante ante un Arsenal fallón y que necesitó de la prórroga y de nuevo de sus jóvenes promesas (2-0). Destaquemos que, por fin, el Sheffield United ganó su primer partido de la temporada, con apuros y ante un tercera división, el Bristol Rovers, 2-3. Menos da una piedra y a los sables este año no les han dado nada. Evitaron otras cupsets el Burnley y el Brighton en tandas de penaltis y el Everton o el Fulham en prórrogas. 

Sorteadas las dos próximas eliminatorias, todo empezará el fin de semana del 23 de enero con un Manchester United-Liverpool, mientras el City (contra el Cheltenham) o el Chelsea (Luton, en casa) han recibido sorteos favorables. El premio del Chorley es la visita del Wolves, mientras el Crawley Town visitará al Bournemouth, ahora en segunda división, en un partido difícil y con poco atractivo para las televisiones.

Pasadas estas dos eliminatorias llegaremos a cuartos de final. El sorteo abre la oportunidad a un par de equipos inesperados, pero a estas alturas de la competición se pierde el romanticismo y los buenos deseos y volvemos a la competición pura y dura, que suele acabar con uno de los grandes levantando la copa en Wembley. Ya que todo indica que la final se jugará sin público, bueno seria llevarla al estadio del Marine. Al menos, algunos podrían verla desde el jardín trasero de su casa y con barbacoa si el tiempo acompaña. Habría más ambiente que en Wembley. 

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