Formar parte de la parrilla de lanzamiento de una nueva consola no debe ser nada sencillo, especialmente en una época en que las expectativas generadas por la industria y los propios jugadores pueden jugar una mala pasada al producto acabado, no hay que esforzarse mucho para encontrar ejemplos varios.

Cuando se anunció oficialmente que Counterplay Games sería la primera compañía que iba a desarrollar un título en exclusiva para la nueva máquina de Sony, junto a una serie de características que clamaban por la creación de un género nuevo como el looter slasher (una especie de spinoff de los looter shooter,) nuestro interés se puso de manifiesto. Queríamos seguir las andanzas de un juego que coincidió con la salida de la PS5 en una ventana que no le favoreció por tener que medirse a otras licencias de mayor enjundia. Procedemos a daros nuestras impresiones.

Mundo de fantasía

Godfall nos acerca la historia de dos hermanos —Macros y el protagonista Ori—, poderosos caballeros en el fabuloso mundo de Aperion. El equilibrio de poderes existente queda en entredicho tras la caída de este héroe, que tendrá que realizar una viaje iniciático para volver a enfrentarse a su némesis tras recorrer una serie de entornos que se corresponden a los símbolos de Tierra, Aire, Fuego y Agua.

En este sentido, hay que subrayar que la narrativa no es capaz de sacar todo el jugo posible al universo creado para este título, que podría haber dado de sí mucho más. No obstante, hay un intento de enriquecer el trasfondo por medio de determinadas entradas que nos iremos encontrando durante nuestra aventura.

Sí se debe destacar que Godfall nos presenta una jugabilidad que nos ha gustado y mucho. Gracias a un uso muy dinámico de un arma principal, que pueden ser la espada larga, las espadas gemelas, el piquete, el martillo de guerra y el espadón a dos manos, progresar con Orin es una delicia. Lo es por todas las variantes inherentes a cada hoja y los devastadores combos que podremos ir desbloqueando según avance nuestra aventura, sin olvidarnos de las características principales y secundarias de cada arma con lo que toca experimentar qué variantes nos convencen más y cuáles se ajustan mejor a cada momento.

Asimismo, todos los estilos de juego disponibles en Godfall cuentan con el apoyo de un escudo que se emplea tanto en movimientos defensivos como ofensivos. El escudo bloquea golpes, se puede lanzar para alcanzar a los enemigos a distancia y dispone de una serie de ataques para derribar rivales, detener ataques no interrumpibles y causar daño en área. También tiene un movimiento de acercamiento para posicionarse rápidamente cuerpo a cuerpo con el enemigo, con lo que las posibilidades en combate son amplias y refuerzan el mayor punto fuerte del juego.

Más allá del combate, que no deja de ser el santo y seña de un título como Godfall, la progresión se hace notar a la hora de ir recopilando el botín con el que mejorar nuestro equipo. Con especial atención a unas armaduras valorianas en las que emplear todos nuestros esfuerzos y que poseen características únicas entre el amplio abanico existente.

Por último, mencionar que una vez acabado el juego y como parte del ‘endgame’, nos encontramos con un evento que se llama Torre de las Pruebas y que puede llegar a ser un verdadero dolor de muelas por lo exigente que es. Sin obviar la dificultad que entraña y cuya recompensa no deja de ser mejorar nuestro equipamiento sin olvidarnos de nuestro afán de superación. Este elemento rogue-like que posee Godfall es más que notable aunque resulte algo escaso en el momento actual.

Un producto vistoso

Es de justicia alabar el trabajo de la desarrolladora en este título de lanzamiento para PS5, pero también para PC en lo que al aspecto gráfico se refiere. La potencia de la nueva máquina se nota en no pocos aspectos en el despliegue visual con una sólida tasa de refresco en nuestras pantallas y unos efectos de partículas que surgen a nuestro alrededor durante los combates. Esto nos ha agradado sobremanera, al igual que un diseño artístico que raya a gran altura a la hora de ofrecernos el vistoso universo de Aperion y los cuatro mundos que visitamos, cada uno con sus propias características. También cumple con creces la partitura que se ha compuesto para la banda sonora de este juego, con tintes épicos para el momento idóneo y que complementa la oferta que tenemos entre manos.

Conclusiones

La verdad es que hay que entender Godfall como un título que coincide con el lanzamiento de una nueva máquina como la PlayStation 5. Su exclusividad compartida con el ámbito del PC se convertía en uno de los mayores atractivos para este título que se postulaba como pionero en el looter-slasher siguiendo la estela de otros juegos que siguen la misma premisa, pero con diferente ejecución.

Si no perdemos de vista esa idea, lo cierto es que Godfall es una apuesta atractiva, con notables valores en su envoltura al igual que un desarrollo que aporta divertimento durante no pocas horas por su dinamismo en los combates, pero que no tiene el bagaje detrás que le permita dar el salto cualitativo tanto en materia narrativa como en posibilidades una vez completado.

Es verdad que la desarrolladora Counterplay Games ha sido capaz de formular un mundo interesante como el de Aperion. Pero no explota como se merece todas las opciones, con especial énfasis a la propia sustancia del título, aspecto que podría ser corregido en los prometidos contenidos posteriores a su lanzamiento y que se habrán visto afectados por la pandemia del COVID-19. Sin embargo, tendrá mucho terreno que recuperar y otros rivales tendrán el factor tiempo a su favor.

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