Eric Frattini ya no ejerce de periodista, quizá porque los periodistas cada vez se parecen menos a los detectives. Aunque es un reconocido escritor, es muy probable que su verdadera vocación sea la de aventurero, una especie de profesor Jones, cambien la arqueología por los lugares menos soleados de la historia. Su amor por la aventura le llevó a imaginar y a poner en marcha el Reto Pelayo Vida, un desafío que afrontan cada año cinco mujeres supervivientes del cáncer. No hace falta profundizar en la conversación para comprobar que mantiene intacta su condición de niño curioso. De su pasión por La Guerra de las Galaxias le viene su afán por combatir el lado oscuro del poder. Sus raíces explican que el mundo le parezca un pañuelo: nacido en Perú, de origen genovés, español de corazón y ciudadano de Jerusalén. Acaba de publicar Los científicos de Hitler, historia de la Ahnenerbe.

—¿Todavía hay algo nuevo que contar sobre los nazis?

—En 2015 publiqué un libro titulado ¿Murió Hitler en el búnker?, uno de los primeros que escribí sobre el nacionalsocialismo. Recuerdo que me hicieron esta misma pregunta, que si el tema nazi no estaba agotado. Pues bien, en esa misma época en Europa se publicaron 9.000 libros relacionados con el Tercer Reich, batallas, personajes… De aquel libro vendí 70.000 ejemplares, lo que vienen a ser nueve o diez ediciones. Siempre hay algo más que se puede contar. También he escrito La ruta de las ratas, sobre cómo doce criminales de guerra de diferente tamaño, desde Eichmann a otros menos importantes, consiguieron huir de la justicia aliada. De ese libro también sacamos tres o cuatro ediciones y ya sabes que en España, donde no se lee mucho, si vendes más de cinco mil ejemplares ya es un éxito. 

—¿Por qué atrae todo lo que tiene que ver lo nazis?

—Porque representa el mal. Y sentimos curiosidad por el mal. El mal nos atrae y también el mal generado por el estado. En pocos años un país democrático se transformó en un gobierno del mal que aprovechó la efectividad industrial de Alemania para industrializar de la muerte. Y eso provoca cierta curiosidad en la gente, también entre las generaciones más jóvenes, que se preguntan cómo los abuelos de Europa pudieron hacer algo así. No olvidemos que detrás de esa brutalidad hubo intelectuales. La solución final no fue llevada a cabo por personas incultas, sino por académicos, genetistas, científicos que llegaron a convencer a la gente de la necesidad del exterminio. En el propósito de Hitler de liquidar a los judíos, una “raza subhumana” en su opinión, era importante la aceptación del pueblo alemán. Mi libro explica cómo gente intelectual, catedráticos y decanos de grandes universidades fueron capaces de poner sus conocimientos al servicio de un régimen del terror que pretendía explicar al pueblo por qué era necesario matar a seis millones de personas.

—Los nazis se fueron hasta el Himalaya en busca del origen de la raza aria…

—La historia de mi libro es la historia de la división científica creada por Himmler, la Ahnenerbe. Al principio se dedicó a estas estupideces, a buscar la lanza de Longinos o a investigar el origen de la raza aria, que supuestamente venía del Tíbet, aunque también se pensaba que podía tener sus raíces en Canarias… Sin embargo, llegó un momento en que Hitler se cansó de las tonterías de Himmler. En un discurso del partido en Nuremberg, el Fuhrer cargó contra esos científicos locos que intentaban manipular la ciencia para encontrar el origen del pueblo alemán. A partir de entonces, algo tan inocente como irse de exploración al Tíbet se convirtió en la división de estudios científicos militares, lo que dio pie a los experimentos en los campos de exterminio. Allí se cometieron todo tipo de atrocidades. Metían a prisioneros en agua helada para saber en cuánto tiempo morían de hipotermia. Así averiguaban el margen de rescate para los pilotos de la Luftwaffe que caían en el Canal de la Mancha. También se hacían terribles experimentos de genética, llevados a cabo por los doctores Mengele y Klaus. Se llegó a unir a hermanos a través de la espina dorsal para descubrir cuál moría primero. La Ahnenerbe empezó siendo una cosa estúpida y terminó con su líder ahorcado después de la guerra.

Los científicos de Hitler, la historia de la Ahnenerbe
Los científicos de Hitler, la historia de la Ahnenerbe

—¿Por qué no hay tanta literatura sobre los crímenes de Stalin?

—Porque los soviéticos ganaron la guerra y la historia la escriben los vencedores. Y eso que Stalin mató a más gente que Hitler… La Unión Soviética se convirtió en una potencia ganadora y muchos países temieron una invasión, incluido el Vaticano, donde había verdadero pánico. Digamos que no convenía calentar mucho el tema. Yo también he escrito sobre la historia de la KGB…

—Y sobre Putin, supongo…

—Él también… se acaba de confirmar que el servicio de seguridad envenenó a Navalny, un crítico muy importante contra Putin…

—Parece que el comunismo tiene mejor prensa que el fascismo…

—No se entiende que en España todavía se disculpe el comunismo a pesar de que la ONU tiene una resolución en la que condena los totalitarismos, entre los que incluye el nacionalsocialismo y el comunismo. Pese a todo, aquí seguimos viendo banderas con la hoz y el martillo. Es como si alguien acudiera a una manifestación con una bandera nazi.

—¿La pandemia es una gran conspiración?

—Soy poco dado a las conspiraciones, siempre se lo recuerdo a Iker Jiménez cuando me llama. Es cierto que hubo muchos movimientos raros en relación con la Covid. El Wall Street Journal sacó a la luz lo que se llamó la Operación Jaque Mate. La prensa francesa fue la primera en descubrir que algo estaba ocurriendo en China que amenazaba a la salud de la población. Esto afectó a la Bolsa de Pekín, donde cotizan las empresas chinas y también las que están participadas por capital extranjero. La Bolsa bajó en picado y muchos grupos foráneos con participaciones las vendieron a toda velocidad. Esos paquetes fueron comprados por los propios chinos, lo que hizo que las grandes corporaciones volvieran a ser solamente chinas. En este caso sí podemos hablar de conspiración porque hay datos que lo demuestran. De ahí a decir que los chinos atacaron al mundo con un virus… No tendría sentido que los chinos fueran en contra de los intereses económicos de sus clientes. 

—Pero el virus salió de Wuhan, donde hay un centro de investigaciones biológicas…

—Ese es un laboratorio conjunto con Francia, un país que ha tenido muchos muertos, así que no creo en una conspiración desde ahí… Lo que sí resulta sorprendente es que Shanghai, la capital financiera de China, no haya sido afectada y no haya registrado ningún muerto… ¿Pero qué pruebas hay de una conspiración? Yo siempre me baso en documentos y he escrito libros más complicados que esto. Ahora acabo de actualizar un libro con todas las operaciones encubiertas del Mosad. Operaciones para matar gente…

—¿Le dejan entrar en Israel?

—Sigo siendo residente en Jerusalén, y voy mucho por allí…

—Hablando de Israel, ¿cómo explica el acuerdo de paz anunciado por Trump entre Israel y Marruecos a cambio de reconocer la autoridad marroquí sobre el Sáhara Occidental?

—La diplomacia internacional es un juego de ajedrez: no tienes que perder de vista la táctica de ataque que se prepara tras el movimiento de los peones. Mohamed VI es el máximo líder de un grupo importante del Islam y protector de los Santos Lugares… Negociar un pacto de paz entre Marruecos e Israel es muy importante para ellos y para Estados Unidos, que no tenía entrada en el Mediterráneo. Ahora los americanos cuentan en Marruecos con una importantísima estación de satélites… Israel tocó a Trump para que propiciara un acuerdo tácito y Marruecos pidió a cambio el Sahara Occidental. Entre que Trump no sabía dónde estaba el Sahara Occidental y que la diplomacia española está muerta… Mira, nos llega a pasar ahora lo de Perejil y nos damos por jodidos. Dicho esto, el tema del Sáhara no lo ha querido abordar nadie, ni la UCD, ni el PSOE, ni el PP, ni por supuesto los de ahora. Tenemos un gobierno que está diciendo que habría que estudiar la situación de Ceuta y Melilla porque la mayoría de la población es musulmana… Espero que la comunidad china de Madrid no crezca mucho….

—¿Es inquietante la proximidad de Pablo Iglesias a los servicios secretos?

—Sigo creyendo, aunque cada vez menos, en los resortes que tiene la democracia española. Contamos con un Tribunal Supremo y un Tribunal Constitucional, y cuando les han querido meter mano se han encontrado con Bruselas… Soy un gran creyente y defensor de las instituciones democráticas. Franco hacía lo que le salía de los cojones, pero ahora ya no se puede.

—¿Qué me dice del blanqueo que están haciendo los países árabes del Golfo a través del fútbol?

—Es un blanqueo de imagen, porque no les hace falta blanquear el dinero. Siguen siendo países no democráticos. Los Emiratos tienen cierta libertad y quieren atraer gente, hacer ver que son países donde los extranjeros son bien recibidos, salvo en Arabia Saudí, donde sólo te quieren si vas a hacer negocios. Dubai, por ejemplo, es un país maravilloso para organizar una aventura y te lo ponen todo a tu disposición para que la lleves a cabo….

—¿No estamos siendo un poco hipócritas en Europa con todo esto?

—No nos engañemos, todavía somos esclavos de la política energética del Golfo. Rusia lo entendió y también se ha convertido en una potencia energética.

—Murió Maradona y se volvió a hablar de sus relaciones con la Mafia en Nápoles, usted también ha escrito sobre la Mafia…

—Nápoles es la ciudad de Europa donde más coches se roban. Maradona conducía por la ciudad un Ferrari Testarossa que dejaba abierto y nadie se lo tocaba. Estaba protegido por la Mafia. Cuentan que allí comienzan sus problemas con la droga… ¿Por qué en Nápoles no hay atracos a extranjeros? Me lo contó un miembro de la Camorra: ‘Si tú tienes un problema grave, tu gobierno dirá a los españoles que no vengan a Nápoles, y entonces no podremos cobrar el pizzo (la mordida) a hoteles y restaurantes’. Todavía ocurre. Está en el ADN de la sociedad italiana, conviven con la mafia como nosotros convivíamos con ETA. Ahora tengo un pleito con el director de los hospitales vaticanos, al que relacioné con la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, la más importante en estos momentos. Dice que he violado su honor, pero mucho honor no tiene cuando ya ha sido condenado. 

—Si a JFK lo mató Oswald, ¿por qué hay tantos papeles por desclasificar?

—Se dice que hay 87.000 páginas que jamás verán la luz. Antes que Trump, Obama prometió desclasificarlos, pero imagina lo que deben haber encontrado ahí… JFK es un mito porque lo mataron joven, pero he estudiado mucho sobre él y su hermano Bobby para mi libro CIA, Joyas de Familia. Cuando cayó Nixon, Gerarld Ford, que era un inocente, pidió que se recopilaran todas las operaciones de la CIA que violaban la Constitución por haber tenido lugar en territorio de Estados Unidos, donde sólo puede actuar el FBI. Bien, pues se recopilaron 807 páginas, que fueron entregadas a Ford con este frase: «Estas son nuestras joyas de familia». De las 807, 500 estaban relacionadas con los Kennedy. Desde su gobierno se autorizaron operaciones para coger a vagabundos en diferentes ciudades y hacerles probar sustancias psicotrópicas para comprobar su efecto… Por no hablar de Bahía Cochinos… Lo que hicieron los Kennedy fue muy sucio: John fue presidente con el apoyo de la Mafia y ahora se está estudiando si se manipularon los colegios electorales… Claro que no me creo lo de Oswald, todo el mundo se quería cepillar a JFK… Johnson iba a enviar más tropas al sudeste asiático y los militares ya se frotaban las manos… La mafia se sentía traicionada y humillada por los interrogatorios de Bobby… No es tan extraño que la historia acabara con John y Robert muertos…

—El Rey Emérito también daría para un buen libro…

—Pedro Jota me ofreció escribir la historia oficial del CNI… pero es que yo antes escribía para los lectores españoles y ahora mis libros se publican en 42 países y en 16 idiomas… Así que ahora me dedico a temas de interés internacional y no sé si un libro sobre Juan Carlos sería atractivo, quizá sí a los ingleses…

—¿Ya trabaja en su próximo libro?

—Por contrato me queda un libro con Planeta. Les he ofrecido uno sobre la política de asesinatos de Putin y me han dicho que mejor no…

—¿No se ha sentido nunca amenazado?

—Procuro no tomar comida japonesa donde van los rusos… Tuve problemas durante la investigación del 11-M. En la casa de Jamal Amida, El Chino, encontraron un papel con mi nombre, nunca supe si porque le gustaban mis libros o porque era un objetivo. Me generó cierto estrés al principio. Me aconsejaron que no repitiera trayectos y hasta me concedieron un permiso de armas. Pero es más fácil cambiar de ruta que llevar pistola… Te diré algo que sí daría para un libro: la actuación de este gobierno con la Covid. En este sentido soy muy crítico con vosotros los periodistas, porque yo ya no me considero periodista. Y también soy crítico con la Asociación de la Prensa, que no ha cumplido con su papel de vigilante de los vigilantes. Se está pidiendo a la gente joven que sea consecuente y no se ha visto en los medios ningún cadáver. No se ha sacado toda la mierda que ha habido. Somos una sociedad dormida, la profesión no ha hecho su trabajo, no habéis hecho vuestro trabajo, y luego os quejáis de que la profesión de periodista es la menos reconocida. Y algunos todavía se tienen por guardianes de la democracia, ¡los cojones! Los guardianes son los ciudadanos en las redes sociales, aunque ahora el señor Sánchez pretenda que no podamos hablar en las redes. Ya están vigilando mi cuenta de Twitter porque doy muchos palos y eso no mola, por eso se empiezan a censurar ciertas cuentas. Somos molestos…

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