Enrique Gago (Sevilla, 1993) y Rafael Flores (Sevilla, 1993) fueron compañeros en el colegio. Gago era el bueno de la clase, mientras que Flores se pasaba más tiempo fuera que dentro del aula. Ambos crearon hace cuatro años Capitán Adobo, el superhéroe de Sevilla inspirado en Capitán América. La cuenta tiene en Twitter 49.000 seguidores, 15.000 en Instagram y 85.000 en Facebook. Y es una de la más influyentes de la ciudad. A LA CONTRA conversa con Flores para conocer a fondo al guardián de Sevilla.

¿Cómo surgió el Capitán Adobo?

—Cuando Twitter se puso de moda, un amigo y yo nos hicimos una cuenta con un pseudónimo. Aquello evolucionó en una cuenta de humor. Al principio no éramos Capitán Adobo, pero finalmente creamos ese personaje. Es un superhéroe de Sevilla y de sus costumbres.

Supongo que ya pocos le conocerán como Rafa Flores…

—El apellido Flores, sumado a Capitán Adobo, está siempre presente. Ya no sé qué pone en mi DNI. Dentro del mundo periodístico, eso tiene pros y contras. Si soy Rafa Flores, me identifican con la seriedad; si soy Capitán Adobo, con el humor. Yo prefiero que sea un híbrido. Tengo mi profesión y mi forma de trabajar, pero también me gusta pasármelo bien.

“El superpoder del Capitán Adobo es enfriar la cerveza, lo que más nos gusta aquí”

¿En quién se inspiró Capitán Adobo?

—Capitán Adobo empezó en la época en la que Marvel estrenó muchas películas: Iron Man, Capitán América… Estados Unidos tiene a un protector como Capitán América y pensé que por qué Sevilla iba a ser menos. Sevilla, en cambio, no tiene a un superhéroe que tenga escudo y corte cabezas. Su superpoder es enfriar la cerveza, lo que más nos gusta aquí. Nuestra inspiración fueron Los Compadres, Rancio, que es una cuenta parecida… Ese tipo de humor que consiste en llevar a Sevilla por bandera. Y reírnos de nosotros mismos y de nuestras costumbres. Eso me parece muy importante en nuestra ciudad.

¿Qué le parece la cuenta de Mr. Lopera?

—Es una cuenta de la vieja escuela de Twitter. Prácticamente son de los que empezaron. Estaban Zuckerberg y Mr. Lopera. Me llevo muy bien con quien la lleva. Es un bético con clase, que se ríe del Sevilla y del Betis. Nunca se le olvida que, aunque su cuenta esté destinada al fútbol, es una cuenta para gente de Sevilla. Es una de las cuentas top.

“El humor bien hecho es sinónimo de clase”

Habla de que es un bético con clase. ¿Los béticos no suelen tener clase?

—Ni los béticos, ni los sevillistas. Si uno entra en Twitter, encuentra béticos y sevillistas que viven en una guerra porque se amenazan. Se levantan por la mañana y quieren amargar a los aficionados rivales. Cuando usas el Twitter para eso, mejor no entrar. El humor bien hecho es sinónimo de clase. Dos ejemplos son Mr. Lopera y Cazón Palangana, su antagonista.

¿Los andaluces son los únicos que saben reírse de ellos mismos?

—Aquí nos atrevemos a reírnos públicamente. Cuando hablo con alguien de Extremadura, ellos son los primeros que, en privado, se ríen de su desgracia relacionada con el tren; los catalanes se llaman peseteros a ellos mismos. Públicamente, el andaluz sí tiene la valentía de confesar sus defectos y reírse de ellos. Es una forma de ponerse una tirita con alegría. Los andaluces tienen la virtud de ser los únicos que aplican el humor a sus costumbres.

¿A Capitán Adobo le viene el humor desde pequeño?

—Sí, desde siempre. Me he criado con cómics de Mortadelo y Filemón, el Chavo del 8… Yo era fanático de cosas relacionadas con el humor. Asimismo, me gusta mucho el Carnaval de Cádiz, sobre todo las chirigotas. Si vives desde pequeño con humor, acabas creando un anticuerpo a las desgracias.

¿La relación entre Cádiz y Sevilla es amor-odio?

—Sí, porque Cádiz tiene cosas que Sevilla no y viceversa. Eso siempre puede generar envidia, en ambos lados. Sin embargo, creo que hay más amor que odio, aunque el odio hace más ruido que el amor. Yo voy mucho a Cádiz. De hecho, es como si fuera mi segunda casa.

Rafa Flores, disfrazado de capitán para su chirigota en el Old Trafford del adobo, el Blanco Cerrillo.

¿Al Capitán Adobo le gustaba el jaleo en clase?

—Sí, por desgracia para mis padres, que solían tener citas con el jefe de estudios. Yo pasaba más tiempo fuera que dentro del aula. Era otra edad.

Supongo que Rafa Flores intentó ser un periodista serio

—Tengo 27 años y no sé qué será de mí en dos o tres años. Me considero un periodista serio. Sin embargo, lo que se ve en redes sociales es el programa de humor que tengo en la Ser, algún artículo de humor que escribo… Yo formo parte del departamento de comunicación de una federación de empresarios y ahí no puedo gastar bromas constantemente. Ni tomarme una cerveza mientras trabajo. El periodismo es una profesión muy bonita que tiene varias facetas. Me defino como un periodista polifacético.

“Una editorial nos dijo que lo importante del libro era la portada”

El Capitán Adobo ha escrito ya tres libros…

—Una editorial se puso en contacto con nosotros. Le gustaron nuestros contenidos y nos preguntaron si éramos capaces de escribir un libro. Me senté con mi compañero, que era el bueno de la clase, para ver si estábamos preparados. Ambos tenemos nuestras virtudes y nos vimos preparados. No sabíamos de qué hacerlo y le preguntamos a la editorial. Nos dijeron que daba igual, que lo importante era el producto. Eso no nos gustó porque les daba igual lo que escribiéramos. Entonces empecé una novela y nos pusimos en contacto con más editoriales. Rechazamos a la que se puso en contacto con nosotros porque decía que lo importante era la portada. Empezamos una relación de amor con la editorial Samarcanda, compuesta por buenos empresarios y por mi padrino, Dani Pinilla. El que no haya leído la novela y la juzgue, le invito a que se lea un par de páginas y me diga si es lo que se esperaba. Porque mucha gente cree que el libro es una recopilación de tuits.

¿Es posible que esos libros lleguen a la gran pantalla?

—Me encantaría porque me gusta todo lo que está relacionado con el guion de cine y series. Es algo que me han ofrecido. Sin embargo, creo que, para sobreexplotar un producto, si no estás muy seguro de darle una vertiente más, es mejor esperar. Actualmente, estoy escribiendo una serie que no tiene nada que ver con el Capitán Adobo. Porque no creo que haya llegado todavía el momento de que se produzca audiovisualmente.

¿Qué diferencia a un sevillano de un malagueño?

—Que ellos tienen playa y nosotros no. Realmente, no hay tantas. Son más las costumbres. Es como un trianero y uno de Nervión: no se parecen en nada, pero al final se parecen en todo. Con Málaga y Sevilla pasa lo mismo: somos iguales, pero cada uno tenemos nuestra identidad. Es cierto que Málaga ha estado bajo la presión de la guasa sevillana y parece que nos tienen una inquina especial… Sin embargo, no dejamos de ser provincias andaluzas y no somos tan diferentes.

“Un sevillano tiene un amor por su ciudad y una identidad apegada a Sevilla que no tiene un madrileño”

¿Y de un madrileño?

—Hay muchísima diferencia. Un sevillano tiene un amor por su ciudad y una identidad apegada a Sevilla que no tiene un madrileño. No digo que un madrileño sea peor profesional, menos gracioso o se emocione menos que un sevillano… El amor que le tiene un sevillano a Sevilla no se lo tiene un madrileño a Madrid. Ahí está la diferencia. También cuando a nosotros se nos llena la boca de hablar de Sevilla, mientras que Madrid es una ciudad muy impersonal porque hay de todo menos madrileños. El madrileño no tiene una identidad tan fuerte como el sevillano.

¿Madrid es de todos y Sevilla de los sevillanos?

—Sevilla tiene una identidad y Madrid no. Sevilla también es de todos. Una frase que lo define perfecto la dijo Silvio: “Sevilla es España, pero España no es Sevilla”. Es la frase que define la ciudad.

Ha hablado de las diferencias entre Triana y Nervión. ¿Cuántas Sevillas hay dentro de Sevilla?

—Muchísimas y eso es lo bonito. Trianeros, macarenos, de Domingo de Ramos, de Madrugá, del Sevilla, del Betis… Hay incluso enemistades. Por ejemplo, durante un derbi yo le puedo hacer una peineta a un amigo que está en el sector de la afición rival. Sin embargo, después del partido quedamos para tomarnos una cerveza. Eso es Sevilla. Soy independentista sevillano sin querer independizarme.

“Los mayores enemigos de Sevilla están dentro de Sevilla”

¿Qué hubiera sido de Sevilla si se hubieran celebrado los Juegos Olímpicos?

—Habría sido una excelente noticia, económicamente hablando. Aquí tenemos mucho miedo a que Sevilla se desarrolle económica y empresarialmente. Mientras no se nos vaya la cabeza como está pasando ahora… Parece que es muy complicado andar por el centro y encontrar un edificio con casas donde vivan sevillanos. Ese es un problema más grave. Parecía que la EXPO iba a ser un empujón muy grande y es una pena que no se aprovechara. Todo lo que sea promocionar la marca Sevilla en el mundo me parece beneficioso. Los mayores enemigos de Sevilla están dentro de Sevilla.

¿Qué diferencia hay entre el cachondeo y la guasa?

—La guasa siempre tiene el beneplácito del que la recibe. Sin embargo, cachondearse de alguien o de algo es más hiriente. La guasa tiene un trato vinculante porque hoy te puede tocar a ti, pero mañana a mí. Esa es la peculiaridad de la guasa, mientras que el cachondeo es humor sin importar las consecuencias.

¿Y entre la risa y la guasa?

—La risa te la puede provocar muchas cosas. Si te quieres reír, que te hagan cosquillas… Después está la calidad de la risa. La guasa es un término maravilloso para definir ciertos tipos de hacer reír.

¿Es cierto que los sevillanos son reacios a la gente de fuera? El ejemplo que siempre se pone es la Feria…

—Al revés. No hay nada que le guste más a un sevillano que enseñarle su ciudad y sus costumbres a alguien de fuera. Incluso invitarlo. En la Feria yo tampoco puedo entrar en la caseta de Pineda… Los de fuera creen que los sevillanos tenemos un carné para entrar en todas las casetas. Yo me he visto muchas veces tirado en plena calle en la Feria.

Rafa Flores, en la cadena Ser.

¿Cuál es la diferencia entre tener arte y ser gracioso?

—El que tiene arte es el que te hace reír sin quererlo. En cambio, el gracioso tiene una cualidad para hacer que te rías y lo consigue. El arte es algo inherente a la persona, y no sólo en el humor. El arte es una cualidad y ser gracioso una profesión.

¿Por qué cree que una Cruzcampo, como dice en su biografía de Twitter, conlleva una gran responsabilidad?

—Porque defendemos una cerveza que, aunque nosotros sabemos que no es la mejor de España, vamos a seguir llevándola por bandera. No me digas que otra es mejor que Cruzcampo porque estás insultando a los valores y las raíces de Sevilla. Esa es la ironía de los sevillanos. Si entramos en un bar y no hay tirador de Cruzcampo, nos vamos a otro que sí lo tenga.

Dicen que la Cruzcampo es como Susana Díaz, que nadie la traga fuera de Andalucía…

—No entro en el ejemplo que me has puesto, pero es cierto que fuera de Andalucía se consume muy poco. Cruzcampo juega mucho con el paladar, como todas las cervezas. La inquina que hay en Sevilla a la Mahou es real. Nosotros asociamos la cerveza a la Cruzcampo. Las marcas de cerveza no han hecho más que adaptarse a la idiosincrasia de cada región.

¿Está de luto el Capitán Adobo por la cancelación de la Feria y la Semana Santa?

—Era de esperar y hay que asumirlo. Lo mejor es no pensarlo mucho. Ni pensar cuánto queda para la Feria de 2022.

¿Ocho Apellidos Vascos da una imagen positiva de los sevillanos?

—No, no da una imagen positiva, ni negativa. Simplemente, no retrata al perfil del sevillano. Quizá retrate algunas características de algunos sevillanos. Igual que no retrata el perfil medio del vasco. El sevillano que trabaja de camarero en un bar no para una cena para contar chistes, ni recoge a su mujer con Los del Río… No dejan de ser estereotipos. Es una película que me hace muchísima gracia. El espectador sabe que ni la representación del sevillano es real, ni la del vasco…

Para terminar, por favor, defíname a los siguientes personajes. Empezamos por Manuel Ruiz de Lopera….

—Ejemplo de personaje sevillano.

El Loco de la Colina.

—Cómo un sevillano puede ser parte de las familias de toda España. De los mejores periodistas que ha habido en nuestro país.

Los del Río.

—Cómo se puede ser sevillano sin renegar de tu forma de hacer música, de tus raíces… Y que tu canción la baile hasta el presidente de Estados Unidos. Son modelo de lo que es la identidad sevillana: no me cierro a triunfar en el mundo, pero Sevilla la llevo por bandera.

Los Compadres.

—Los grandes infravalorados del cine español. Son unos auténticos genios que han llevado Sevilla por bandera. Sin embargo, aún no se les ha dado el valor creativo que tienen más allá de sus personajes: Los Compadres, El Culebra y El Cabeza. Alberto es un pedazo de actor y Alfonso un director estupendo. Están infravalorados por no haber salido del humor sevillano.

Los Morancos.

—Clásicos de humor español sin cambiar el acento.

Carlos Herrera.

—Se puede ser sevillano sin ser de Sevilla.

Maestro Araújo.

—Un sevillista que es imposible que le caiga mal a un bético.

Gordillo.

—Cómo triunfar a nivel nacional, e incluso internacional, sin olvidar de dónde vienes.

Kiko Rivera.

—No tiene ningún valor sevillano, aunque hay sevillanos como él. No deja de ser un personaje mediático que nunca ha llevado Sevilla por bandera.

Eva González.

—Una gran profesional y otra muestra de que se puede triunfar sin poner la ese al final de las palabras.

Roberto Leal.

—Ejemplo de que en Andalucía se trabaja y hay unos pedazos de profesionales.

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