Supongo que no es un crimen decir que las películas de miedo de serie B (o incluso Z) suele ser uno de esos vicios confesables de una parte significativa de la población. Lo son gracias a esos personajes incalificables a los que te dan ganas de darles (como mínimo) un par de soplamocos para ver si espabilan de una vez siempre que el asesino en serie o presencia sobrenatural no se nos adelante a la hora de impartir esa pseudo-justicia divina… o nuestra en este caso.

En este sentido y gracias al gran trabajo de la desarrolladora Supermassive Games, nos llega esta segunda entrega de la antología del horror que viene acompañada del título Little Hope y que, siguiendo la excelente línea mostrada por el muy disfrutable Until Dawn y más recientemente por su antecesor como fue Man of Medan, se ha convertido en un complemento diferente a este Halloween que acabamos de superar en esta época tan incierta. A continuación, procedemos a contaros a la experiencia.

Continuismo

Tal como mencionábamos anteriormente, este The Dark Pictures Anthology: Little Hope se engloba en esa colección de narrativas interactivas que la desarrolladora inició con el citado Man of Medan y que, aunque forma parte de la misma, no deja de ser una trama totalmente independiente pese a algunos guiños que aquellos que disfrutaron del título estrenado hace un año podrán apreciar por su sutileza.

Dicho lo cual, la premisa que se seguía en Man of Medan sigue presente en este Little Hope porque es en el pueblo perdido en mitad de la nada en pleno Medio-Este de Estados Unidos donde tendrán lugar los sucesos de esta segunda parte. Eso sí, con saltos temporales incluidos, puesto que esta historia de brujas y fantasmas presentada por el enigmático Conservador toma su inspiración en los funestos Juicios de Salem acaecidos en 1692, cuando el puritanismo reinante en la época provocó que el miedo y la delación sacase lo peor que hay en cada ser humano, con acusaciones de brujería y con la muerte de decenas de personas en el cadalso.

Por supuesto, y como es marca de la casa, vamos a asumir los actos de una serie de personajes que componen ese atípico quinteto y que se ven obligados a explorar un misterioso Little Hope en busca del conductor del autobús que ha sufrido un accidente, momento en que todo se enlazará con ese componente sobrenatural tan propio de la desarrolladora.

Como es lógico, no vamos a destriparos absolutamente nada de la trama salvo esas pinceladas iniciales. Pero sí podemos confirmaros que esos sustos fáciles, momentos de tensión y los diálogos absurdos tan propios del género que le dan su toque de encanto están más que presentes durante cerca de seis horas que duró nuestra exploración espacio-temporal de Little Hope, con el extra añadido de la rejugabilidad puesto que nuestras acciones o falta de ellas por medio de los clásicos QTE (Quick Time Events) tendrán como consecuencia que sobrevivan todos, alguno o ninguno de los protagonistas. La trama se encuentra más que inspirada en algunos de los títulos más granados del género y os invitamos a buscar esas referencias como si se tratase de un huevo de pascua cualquiera.

Por si todo lo anterior fuera poco, este Little Hope no sólo nos invita a revisitar el juego para variar nuestro comportamiento y ver los resultados, sino que resulta mucho más disfrutable si usamos el componente online que ya estaba presente en Man of Medan. Podremos compartir nuestra angustia con un amigo, con lo que la riqueza del juego se incrementa ante la imprevisibilidad de nuestras acciones en este formato cooperativo.

Por otro lado, hay un modo que recibe el nombre Noche de Pelis que toma el espíritu de pasar el mando al que esté a nuestro lado y es que está pensado para cinco jugadores, exactamente el mismo número que en la historia, lo que no deja de ser una alternativa interesante aunque las circunstancias actuales no inviten a ello, por desgracia.

Fiel a la propia realidad

The Dark Pictures Anthology: Little Hope no deja de asombrarnos por el extraordinario trabajo que se ha hecho por parte de Supermassive Games a la hora de captar ese fotorrealismo tan propio de la saga y que alcanza unos niveles que rivalizan con la vida real.

No es sólo que los modelados de los personajes sean sobresalientes, sino que sus reacciones antes las cosas que suceden en el juego son sensacionales gracias a la atención por el detalle de la desarrolladora. También se ha mejorado de forma significativa temas tan cruciales como son la iluminación y las sombras, más si cabe en un título de este corte.

Desafortunadamente, todo lo anterior queda algo deslucido por la animación de los personajes a la hora de moverse por estos escenarios tan cuidados. Queda claro que este debería ser el próximo campo a mejorar por parte del estudio, al igual que ciertos pequeños fallos que hemos encontrado en la sincronización de video y audio en nuestro doblaje, aspecto que seguro que serán corregido en posteriores parches.

Conclusiones

Supermassive Games ha vuelto a dar en la diana a la hora de ofrecernos una segunda entrega de esa antología del terror que se estrenó el año pasado con Man of Medan y que con Little Hope ha cambiado de trama que no de espíritu, recurriendo a brujas y fantasmas para darnos justo lo que buscábamos.

Más allá de las bondades de la trama en relación con su antecesor, hay que decir que la desarrolladora ha dado un paso al frente a la hora de mejorar en aspectos como la iluminación y las sombras tan necesarias en el género. Complementan el fotorrealismo de forma extraordinaria aunque la lástima es que las animaciones no estén a la altura.

Como episodio independiente muy disfrutable y especialmente en compañía, este Little Hope nos ha atrapado de principio a fin con esa mezcla adorable de suspense, intriga, personajes inseguros de sí mismos y con unos comportamientos inclasificables tan propios del género y cuya próxima entrega, House of Ashes, ya anunciada para 2021, esperamos con impaciencia.

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