Veintisiete jugadores han vestido las camisetas del Real Betis y el Fútbol Club Barcelona, seis de ellos forman parte de las actuales plantillas de ambos clubes: Bartra, Tello, Miranda, Bravo, Aleñá y Montoya.

El primero fue Pedro Areso (1911-2002), natural de Ordizia (Guipúzcoa). Fue defensa en el Betis que ganó la única Liga en la historia del club en 1935. Areso es el protagonista de una novela vasca Ed dadila eguzkia sartu (Que no se ponga el sol) publicada en 2006 y que narra la gira del Euskadi en el exilio, escrita por los hermanos Martín y Xabier Etxeberria.

Juan Rocasolano (1913-1953) jugó una sola temporada en el Betis y fichó por el Barcelona en 1939. Fue delantero y su hermano Blas también fue futbolista. Era tío-abuelo de la reina Letizia.

Hasta los años 50 no volvió a haber jugadores que vistieran de verdiblanco y azulgrana. Jordi Vila (1929-2011) fichó por el Betis en 1957 procedente del Valencia. Era delantero y así se definía: «Remataba muy bien con los pies y sobre todo con la cabeza. Aprovechaba la cabeza e iba a por todas».

Andrés Bosch (1931-2004) fue un centrocampista que llegó al Betis procedente del Barcelona en 1958. Tuvo un accidente automovilístico que le llevó a la UVI y le dejó secuelas que se complicaron tras padecer una afección renal.

Esteban Areta (1933-2007) fue un defensa que fichó por el Barcelona en 1935 procedente del Oviedo. Anotó el primer gol de los culés en competición europea. Fue en 1955 frente a la selección de Copenhague en un partido de Copa de Ferias (6-2).

José Manuel Pesudo (1936-2003), al igual que Jordi Vila, fichó por el Valencia antes de llegar al conjunto verdiblanco en 1971. Fue Zamora de la Liga en 1966 y el único jugador que pasó de Barcelona al Betis en los 70; mientras que en los 80 hubo dos incorporaciones, Enrique Morán y Canito.

Enrique Morán (1953) llegó al Barcelona en 1981 tras dos años en el Betis. Marcó 30 goles como verdiblanco. Canito (1956-2000) se marchó del Barcelona en 1981. Al Betis llegó un año después y es recordado por aplaudir un gol rival y hacer un caño en su propia área. Kubala dijo que “podía haber sido el mejor líbero de la historia del fútbol español” y fue comparado con Beckenbauer.

Calderé (1959) fichó por el Betis 1988. Disputó un único Mundial, aunque su gran experiencia con la Selección fue el Europeo sub-21 que ganó España en 1986. Calderé coincidió en aquel equipo con Manolo Sanchís, Martín Vázquez, Quique Sánchez Flores y José Mari Bakero.

Ángel Cuéllar (1972) se convirtió en uno de los estandartes del beticismo tras su irrupción en la temporada 1990/91. Con 22 años explotó en Primera, en la temporada 1994/95, y el Barcelona abonó los 500 millones de pesetas (tres millones de euros) de su cláusula. Se lesionó de gravedad la rodilla en su primer partido con los azulgrana.

Cuéllar, defendido por Míchel Salgado. CORDON PRESS

José Mari García (1971) no tuvo éxito ni en el Betis, ni en Bel arcelona, y sólo militó una temporada en cada equipo. Fue incluido en la venta de Cuéllar para sofocar el enfado de Manuel Ruiz de Lopera que dijo que «le estaban engañando».

Alfonso (1972) abandonó el Madrid ante la falta de oportunidades y se convirtió en uno de los ídolos del beticismo. “Qué bonitos, qué bonitos, son los goles de Alfonsito”, cantaban en el Benito Villamarín. Tras el descenso del conjunto sevillano en el 2000, se marchó al Barcelona. Sin embargo, dos años después regresó y formó parte del equipo que fue campeón de Copa en 2005, el último título del club.

Alfonso, durante su etapa en el Barcelona. CORDON PRESS

Óscar Arpón (1975) llegó al Betis en 1995 como moneda de cambio en el traspaso de Cuéllar. Fue convocado en todas las categorías de la Selección, pero nunca llegó a la Absoluta.

Sánchez Jara (1969) fichó por el Betis en 1995 y sólo se quedó un año. Tras su retiro, montó una tienda de muebles en Lleida que cerró ante el auge de la venta por internet. «Yo me adapto a todo: si tengo que entrenar a un equipo, si tengo que vender vasos… lo hago», dijo en una entrevista en Sport.

Pinto (1975) sólo disputó un partido con el Betis y fue traspasado al Celta, donde consiguió el Zamora en la temporada 2005/06. Aprendió a tocar el piano en Sevilla y en Vigo, la guitarra.

Óscar López (1980) se formó en La Masía y llegó al Betis en 2005. En Sevilla no cuajó y apenas lo recuerdan. Su nombre volvió a salir a escena cuando Lopera habló con un aficionado en la calle y este grabó la conversación.

Lopera, preguntado por Óscar López.

Sergio García, Damià y Xavi Torres son tres jugadores que han vestido ambas camisetas y que han descendido con el Betis. Torres lo hizo en la temporada 2013/14 cuando el equipo regresó a Europa ocho años después y tuvo tres entrenadores, Mel, Garrido y Calderón. En cambio, García, que llegó en 2008 procedente del Zaragoza, y Damià lo hicieron en la temporada 2008/09. El Betis fue dirigido por Paco Chaparro y José María Nogués y en su plantilla destacaban Edú, Mark González, Oliveira, Emaná, Mehmet Aurelio, Juanito…

Damià celebra un gol junto a Sergio García y otros compañeros. CORDON PRESS

Mario fue uno de los artífices del regreso del Betis a Europa en 2013. Aquel año, las lesiones lo respetaron más de que de costumbre y se convirtió en el líder de la defensa. Ahora milita en el filial del Atleti en México, el Atlético de San Luis.

Montoya ya militó en el Betis en la temporada 2015/16 y regresó este verano. En su primer etapa, tuvo que adaptarse al lateral izquierdo, ya que el rendimiento del peruano Vargas no fue el esperado.

Cristian Tello disfruta de su mejor momento en el Betis desde su incorporación en 2017. Irrumpió en el Barcelona en la temporada 2011/2012 y fue titular en dos encuentros decisivios, frente al Chelsea y al Real Madrid. Aquella decisión no le gustó a Messi y se lo recriminó a Guardiola.

Bartra se convirtió en uno de los grandes fichajes del Betis en la temporada 2017/18. Lo más recordado de su etapa como verdiblanco es el dardo que Setién le lanzó: «Algo no estará haciendo bien para estar en el Betis».

Júnior Firpo pasó en tres años de jugar en campos de césped artificial (lo vi jugar en mi pueblo) a compartir vestuario con Messi. Cuando era pequeño, no le gustaba el fútbol y lloraba tras los entrenamientos, a los que acudía por obligación de sus padres.

Carles Aleñà ha vuelto a coincidir con Júnior tras su cesión al Betis el pasado mercado invernal. El centrocampista se marchó al Betis para ganar experiencia, aunque la dinámica del equipo y la confianza de Rubí no fue la esperada.

Este año se han incorporado al Betis Miranda y Bravo. Al lateral, oriundo de Olivares (Sevilla), lo incorporó el Barcelona procedente del Betis tras acabar la etapa infantil. De hecho, sus hermanas predijeron en su comunión que ficharía por el Barça, aunque no se hubieran interesado todavía.

Bravo llegó al Barcelona en 2015. Logró el segundo triplete del club y su salida derivó en una tensa rueda de prensa de Luis Enrique. Esto dijo el técnico acerca de los rumores. «¿Su último partido? No sé, dímelo tú».

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