Para empezar, el resumen: las flechas plateadas de Mercedes han conseguido su séptimo campeonato mundial de constructores en la Fórmula 1 igualando a Lotus. Hamilton venció (de nuevo) y consiguió la número 93 de su carrera. Bottas quedó en segunda posición en un día poco afortunado para él. Ricciardo completó el podio y aviva la lucha por la tercera plaza del mundial de constructores. Sainz terminó séptimo. 

Y a continuación, el relato…

Se apagaron las luces del GP de Emilia-Romaña. Hamilton salió mal y fue adelantado por Verstappen y todo parecía que iba a ser un fin de semana plácido para Valteri Bottas ya que el trazado de Imola es complejo para conseguir adelantamientos. Pero la carrera pasó de aburrida a muy emocionante en las últimas vueltas con los accidentes de los Red-Bull.

La carrera se destinaba para el finlandés o el holandés debido a que ambos habían hecho la misma estrategia de medios a duros, pero quedaba Hamilton, que decidió esperar con sus medios a ver si pasaba algo. Y pasó. A mitad de carrera, Estaban Ocón se retiraba y la salida del Virtual Safety Car posibilitó que Hamilton cambiase de neumáticos y se pusiera líder con un chasquido de dedos. Al pobre de Bottas le vino la segunda maldición de Imola cuando su ingeniero le señalaba que tenía problemas en su coche. 

Max Verstappen al ver que Bottas estaba débil comenzó a hacer a sacar el hammer time de su Red Bull para intentar adelantar a Bottas. Ante la falta de ritmo, Mad Max siguió presionando y Valteri cometió un error de principiante que aprovechó Max para ponerse en segundo lugar. Max tiene un potencial tan grande que es capaz de lo mejor y de lo peor. Pero ésta es su mejor arma, el límite. Después de haber hecho la machada, su neumático trasero derecho dijo basta y el holandés se quedó en la grava. 

Carrera al sprint

Salió el Safety Car. Imola tenía doce vueltas de infarto para ver una carrera al sprint con muchos coches en la pelea. Sainz, que llevaba una carrera atravesada porque su ritmo no era suficiente para llegar a más del noveno octavo puesto, cambió sus neumáticos medios a los blandos para intentar la remontada. También lo hicieron Pérez, Kvyat. Esto permitió que Ricciardo y Leclerc se pelearan el podio. 

George Russell tuvo un accidente con su Williams y alargó la presencia del Safety Car. Las opciones se acortaban para todos y ello daba más oportunidades a Ricciardo. Al relanzarse la carrera, Kvyat con el Alpha Tauri voló para ponerse cuarto y pelear con Ricciardo, pero no pudo con el australiano, que logró el segundo podio en lo personal y para su escudería ante la presencia de Fernando Alonso en el paddock. Sainz sufrió el adelantamiento fallido de Albon a Checo, en el que el tailandés trompeó y casi se lleva puesto Carlos Sainz. Kvyat fue cuarto, seguido de Charles Leclerc y un grandísimo Checo Pérez que pide a gritos un puesto en Red Bull. Carlos terminó séptimo y gracias. El McLaren tuvo un ritmo decente, pero está un poco por detrás de Racing Point y Renault para luchar por un tercer puesto del mundial de constructores que va a estar muy caro. 

La vuelta de Imola al gran circo tras catorce años selló el campeonato de Mercedes como en Le Mans con una imagen para la historia: dos coches y siete campeonatos consecutivos. Los alemanes igualan a Lotus e inician el camino para ser el mejor coche de la historia el próximo año. El retorno de Imola sirvió para rememorar las muertes de Senna y Ratzenberger. Un circuito histórico que siempre tendrá presente uno de los momentos más negros de la historia de la Fórmula 1.  

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