No todo fueron alegrías el martes en La Cartuja. El 6-0 ante la todopoderosa Alemania también fue un puñetazo de realidad para muchas secretarías técnicas de este país, sobre todo para las de Real Madrid y Fútbol Club Barcelona. Del Barça, que hasta hace bien poco se vanagloriaba de ser un club de cantera —presumiendo ante el mundo de su trabajo con Piqué, Xavi, Iniesta, Busquets, Pedro y Messi—, sólo había un jugador sobre el campo, Sergi Roberto. Y es probable que, de no haber sido por las lesiones de Navas y Carvajal, no hubiese jugado. El Real Madrid, tres cuartos de lo mismo: sólo el eterno Ramos estuvo en el once inicial y si jugó otro madridista fue por la más que cuestionable convocatoria de Asensio.

Ese escenario, que ya es dramático de por sí, resulta todavía más lamentable si analizas la ceguera de ambas secretarías técnicas a la hora de fichar. Mientras Juni Calafat campa por Brasil a golpe de talonario, fichando o intentando fichar al nuevo Neymar —lo que llena el club de jóvenes talentos con más futuro que presente—, en La Roja se convierten en titulares jugadores como Dani Olmo o Ferrán Torres.

Olmo, hoy en el Leipzig, salió de La Masía y debutó con 17 años en el Dinamo de Zagreb. Nombrado mejor jugador de la liga croata, fue traspasado hace dos temporadas por 35 millones de euros. Ni una fantástica Eurocopa Sub 21 en el 2019 le valió para que un equipo español apostase por él. Rodrygo, ese mismo año, fue fichado por el Real Madrid por 45 millones.

Si lo de Olmo tiene mala explicación, lo de Ferrán clama al cielo. El valenciano fue posiblemente la aparición más interesante de la temporada pasada. Con apenas 19 años, el extremo se echó el ataque del Valencia a la espalda. Fuerte, rápido, hábil, trabajador y con instinto de gol —como demostró ante Alemania con su hat-trick—, Guardiola se lo llevó este verano al City por la ridícula cifra de 20 millones de euros, ¡¡20 millones!! Mientras Ferrán hacía estragos en la Liga española con Guedes de espectador, el Barca pagaba 18 millones por Braithwaite y el Madrid 35 por Reinier.   

Ahora cuentan que el Madrid está buscando un central; unos hablan de Alaba y otros de Upamecano. Si Calafat anda por Brasil, es probable que no haya visto que España goleó a los alemanes con Pau Torres de central zurdo (23 años), o que tras la lesión de Ramos saltó al campo Eric García (19). Werner, Sané y Gnabry podrían hablar de cómo les fue con ellos atrás.

Olmo, Ferrán, Pau o Eric son sólo cuatro ejemplos de la ceguera de las secretarías técnicas de los dos grandes, errores que pocas veces resultan tan evidentes como en el España-Alemania. El 6-0 dejó al descubierto el trabajo que se hace en este aspecto en los dos equipos más grandes de España.

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