La frase se atribuye a Einstein, pero vaya usted a saber: “No se puede hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes». Zidane no se aplica el cuento: Marcelo titular, Asensio titular, Casemiro y Hazard, en un pésimo estado de forma, también titulares. Demasiada ventaja contra cualquier equipo mínimamente serio. El Cádiz y el Shakhtar ya habían avisado.

ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Lucas Vázquez, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric; Asensio. Mariano, Hazard.

EL PLAN: El Madrid salió de la caseta al tran-tran, con ese ritmo infame habitual en sus derrotas. A los cuatro minutos ya perdía 0-1 y desde ese momento todo fue desorden y arreones individuales, casi siempre comandados por Modric.

LO MEJOR: Modric con diferencia. El único jugador, junto a Kroos —esta vez bastante más flojo que en Milán— en un estado de forma acorde a su calidad.

LO PEOR: La reincidencia de Zidane en alinear a jugadores fuera de forma.

LA CLAVE: Si a un once imposible le sumas una cadena de errores individuales, perder es lo más lógico.

Uno por uno

ZIDANE: Su cabezonería al insistir en un once que no tiene un estado de forma competitivo. Una plantilla tan justita de talento diferencial no se puede permitir este lastre. Pero él, erre que erre. Colocar a Marcelo, Asensio, Hazard y Casemiro de titulares penalizó muchísimo al equipo. Lo del delantero belga y el centrocampista brasileño puede ser discutible. Pero lo de Marcelo y Asensio no se puede defender. En comparación con el perjuicio que genera alinear a cuatro futbolistas fuera de forma, que se cambie de dibujo en cada partido o que a un futbolista un buen partido para ganarse la titularidad, ya casi carece de importancia.

COURTOIS: Jekyll y Hyde. Salvó al equipo de encajar una mayor goleada con cuatro grandes paradas, pero cometió dos errores imperdonables en la salida del balón; uno provocó el 0-2. El juego de este Madrid no necesita que el portero tome tantos riesgos a la hora de jugar el balón con el pie.

LUCAS VÁZQUEZ: Junto a Modric, el mejor jugador del Madrid. Serio y concentrado en defensa, trabajó en ataque muchísimo. Se excedió en colgar balones buscando la cabeza de Mariano. Mezcló buenos centros con auténticas sandías al área.

VARANE: Tras su buen partido en Milán, volvió el Varane dudoso y sin jerarquía. Su irregularidad cuando no juega con Ramos a su lado es muy preocupante. Cuando algo se repite tanto, no es casualidad, es un síntoma.

NACHO: Como le pasó a Varane, su partido dejó muchísimo que desear. Acelerado con el balón y muy descolocado sin él, fue incapaz de entender los movimientos de Lucas y Joselu, que les separaban una y otra vez para crear una autopista por el carril central.

MARCELO: Que no está para ser titular en el Madrid es una evidencia. Además, penaliza al equipo con sus errores. Todo el mundo le señala con el dedo, pero el entrenador cuenta con él aunque parece un exfutbolista.

CASEMIRO: El Madrid le necesita en un buen estado de forma, pero no es el caso y su presencia ha roto un mediocampo con Kroos-Modric en el doble pivote y Odegaard en la mediapunta que parecía que empezaba a consolidarse. Casemiro le puso ganas y coraje, pero estuvo como últimamente, peleado con el balón y pesado en el balance defensivo.

KROOS: El alemán necesita de un Madrid que esté activado. Sin eso, Kroos es uno más. Tuvo momentos de buen fútbol y de dominio junto a Modric, pero con esta versión tan torpe de Casemiro, y con Hazard y Asensio tan fuera de forma, crear cadenas de pases le resultó imposible. Poco a poco, se fue apagando.

MODRIC: Durante más de media hora fue el mejor del Madrid. Supo dónde hacer daño actuando como mediapunta, pero al final el partido le superó. El partido y sus 35 años, aunque el mundo se empeñe en no querer verlo.

HAZARD: Ni está por fútbol, ni se le espera por las lesiones. El belga no aporta lo que se suponía. Jugó treinta minutos en los que apenas dejó tres detalles.

MARIANO: Es el ariete que es, peleón y valiente en el área. Le sacaron un balón de la raya y creó peligro en algún remate más de cabeza. Que él fuese el más punzante de los blancos, habla, y mucho, de cómo anda este equipo en ataque.  

ASENSIO: Cada día parece más claro que el tren del Madrid se le ha escapado y que puede ser un magnifico jugador para un equipo de media tabla. Volvió a ser el futbolista sin atrevimiento al que nos tiene acostumbrados desde hace años. Un par de buenos centros donde lució su golpeo de balón y poco más.

CAMBIOS:

RODRYGO: Cuando Valdano dijo aquello de que el fútbol es un estado de ánimo, Zidane tenía apagada la radio. El brasileño ya sabe que cada vez que tiene un momento de euforia su entrenador se va a encargar de apagar esa llama. Nada de lo que haga o deje de hacer le va a poner en el once del partido siguiente, ni hacer un golazo en Milán. Salió alegre y dinámico, robó algún balón y se atrevió. Solo eso le debería poner en el once de este equipo.

VINICIUS: Que no le gusta a Zidane es una evidencia; también está claro que el chico tampoco mejora como para hacerle cambiar de opinión. Salió como siempre, atropellado, y eso que el perfil de partido parecía ideal para él. Todo se quedó en medias jugadas, en un parece que sí, pero no.

MENDY: Entró por un Marcelo desastroso. El partido del Madrid ya era un correcalles sin orden ni concierto, así que su anarquía táctica ni se notó.

ISCO: Sus minutos fueron buenos y jugó la pelota con inteligencia en medio de una verbena que era lo que Zidane colocó sobre el campo para remontar el partido.

ODEGAARD: El entrenador francés parece empeñado en que ningún jugador se sienta titular si no se llama Karim, Modric o similar. En Milán le quitó cuando el cambio era Modric y ante el Alavés volvió a preferir a los de siempre. El rato que jugó dejó muestras de calidad.

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