El Real Madrid salvó su primer match ball de la temporada con su meritoria victoria ante el Inter, que sumada a la obtenida por los alemanes del Gladbach ante el Shakhtar prácticamente le asegura la clasificación para la siguiente ronda. Es muy posible que los blancos jugaran su partido más completo de toda la temporada. Aunque la expulsión de Vidal en el minuto 33 les allanó el camino, la realidad es que con el chileno en el campo el Madrid dominó y tuvo tres ocasiones clarísimas de gol.

ALINEACIÓN: (4-2-3-1) Courtois; Carvajal, Varane, Nacho, Mendy; Kroos, Modric; Lucas Vázquez, Odegaard, Hazard; Mariano

EL PLAN: La  idea fue muy similar a la que los blancos practicaron en el estadio de La Cerámica ante el Villarreal. Es decir, apoyos cortos y control del juego con sus tres centrocampistas —Kroos, Modric y Odegaard,— con la ayuda de Hazard, que se movía entre líneas y ofrecía junto al noruego una línea de pase permanente.

LO MEJOR: A nivel individual el partido de Kroos, —para guardar y mostrar en las escuelas de fútbol— con más de 120 toques y por encima del 95% de acierto en el pase. En cuanto al equipo, la circulación rápida y segura de la pelota, clave ante la presión del Inter y la actitud defensiva de todos cuando se perdía la posesión.

LO PEOR: Al igual que ante el Villarreal, cierto conformismo en la segunda parte con el 0-1 y jugando ante 10.

LA CLAVE: La expulsión de Vidal hizo que el Inter jugase 60 minutos con uno menos. A pesar de lo que decía Helenio Herrera (que fue entrenador del Inter), con once no se juega mejor que con diez, menos aún si tu fútbol se basa en la presión.

Uno por uno

Zidane: Acertó en la pizarra corrigiendo alguno de los errores que cometió en el partido de ida. Colocó a su equipo en un bloque medio bajo en fase defensiva, posición en la que el conjunto se encuentra más cómodo y los centrales más arropados. No mandó ir a la presión en salida del Inter, sino que esperó a 3/4 de campo, lo que hizo que tanto Lukaku como Lautaro apenas si conectasen con el juego. Esta vez no se durmió con los cambios y supo refrescar el equipo, sobre todo dando entrada a Casemiro, si bien fue Rodrygo quien hizo el 0-2 en el primer balón que tocó.

Courtois: Apenas tuvo trabajo, tan solo un par de disparos en la segunda parte que controló sin problemas.

Carvajal: Partido muy serio y concentrado sobre todo en defensa, donde supo leer a la perfección tanto las llegadas de Young —siempre con la ayuda de Lucas Vázquez— y las caídas a banda de Lautaro para atraer a Varane. En ataque estuvo muy dinámico, aunque le volvió a faltar sensibilidad en los últimos toques. Seguro en la circulación del balón en la salida de la jugada.

Varane: Posiblemente hizo el mejor partido en mucho tiempo. Infranqueable en defensa, donde devoró a Lautaro, rápido siempre al corte, dominante por alto. Esta vez se mostró muy seguro con el balón y muy atento a ganar altura para ayudar a Kroos.

Nacho: Le tocó bailar con la más fea, Lukaku, y el canterano, aunque con 30 años ya deberíamos de dejar de llamarle así, hizo un partidazo. Como siempre estuvo serio y concentrado en defensa, rápido y muy intuitivo en la anticipación. Volvió a ser el central notable que es. Para guinda, le hicieron el penalti que supuso el 0-1.

Mendy: En defensa volvió a mostrar su fortaleza, sobre todo cuando cuerpea a los rivales, le da igual que sea Lukaku o Achraf. Rápido y muy potente, en cada una de sus acciones. Con el balón fue un autentico desastre.

Kroos: Jugando como medio centro, dio un autentico recital. Infalible y lúcido en el pase y con un temple y una pausa de auténtico crack. Jugó un partido para enmarcar. Posiblemente su mejor encuentro en mucho tiempo y eso hablando de Kroos es hablar de un partido al alcance de muy pocos jugadores en el mundo. Podríamos decir que la presión del Inter se difuminó con cada toque que Kroos daba moviendo el balón de lado a lado o conectando con Modric, Hazard y Odegaard.

Modric: Sin duda el mejor socio de Kroos sobre el campo. El croata se movió y movió el balón con la sabiduría de un veterano. Interpretó la posición de doble pivote-volante-media punta según hacía falta para salir jugando. Se le notó cansado en la última media hora, pero es que Modric no se dosifica en el campo. Creo que el cambio era él y no Odegaard, pero solo por el físico.

Lucas Vázquez: El extremo hizo uno de esos partidos por los que uno entiende que Zidane quiera tenerle en plantilla. Trabajó a destajo en su banda tanto en ataque, dando opciones de pase, como en defensa, tapando a Young y ayudando a Carvajal para evitar los 2×1 que tanto daño le hicieron en el partido de ida. Además, lanzó un tiro al palo y dio la asistencia en el gol de Rodrygo. Gran partido.

Odegaard: Volvió a jugar por delante de Kroos y Modric, aunque esta vez balancease un poco su posición cuando el Madrid tenía la posesión. Jugó sus mejores minutos como futbolista del Madrid siendo “el amigo de todos” en mediocampo, labor antes destinada a Isco. Lucido con el balón cuando juega de cara, cuando recibe de espaldas sigue aportando soluciones insustanciales; eso sí, no pierde la pelota. Su buen partido no merecía una sustitución .

Hazard: Entro muchísimo más en juego que en partidos anteriores, pero aun así anda muy lejos del jugador que necesita este equipo. Buscó más asociarse en la media punta que el desborde por banda, y aunque con ello contribuyó al dominio blanco, también dejó el ataque muy cojo. El Madrid no le necesita tocando a 40 metros de la portería sino haciendo daño al borde del área, zona que apenas pisó.

Mariano: Corrió muchísimo más que jugó, y aunque en algunos momentos ese desgaste le viniera bien al equipo, el juego necesitaba más de su presencia en el área. El más flojito junto a Mendy.

CAMBIOS:

Casemiro: Entró en el 58’ por Odegaard. La idea era sujetar el mediocampo ante un Inter que se estaba creciendo, pero en cuanto entraron él y Rodrygo, el joven delantero marcó el 0-2.

Rodrygo: Entró en el 58’ por Mariano. Segundos después y en el primer balón que tocó hizo el 0-2 (con la ayuda de Achraf), al incrustar una volea en la portería del Inter.

Vinicius: Entró en el 77’ por Hazard. Dinamizó un poco el ataque blanco ante un Inter desencuadernado. Hizo un par de buenas jugadas, pero falló un pase sencillo en un contragolpe que habría dejado solo a Rodrygo ante la portería, un fallo sin importancia por el resultado, pero que no se puede permitir un jugador de élite.

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