En la trastienda del fútbol todos los caminos llevan a Jorge Mendes. Pocos, por no decir ninguno, habrán ganado más dinero con el balón que este agente de futbolistas que hoy es mucho más que eso. Las últimas dos décadas del fútbol se entienden mejor a través de su figura, un facilitador de operaciones capaz de engatusar a las principales fortunas asiáticas o lidiar con los egos más desbordados. Seguir su rastro es destapar una parte de la cara B del fútbol, la del negocio más salvaje y despiadado. En esa aventura se embarcaron hace tiempo en la productora The Story Lab, que ha producido en exclusiva para Audible, la nueva plataforma de podcast y audiolibros de Amazon, esta serie de cinco capítulos con las luces y las sombras del Rey Midas del fútbol. Con Gonzalo Cabeza (Madrid, 1986), periodista y guionista de El Móvil de Mendes nos adentramos en la trastienda del fútbol.

—Por cierto, ¿usted tiene el móvil de Mendes?

—Como sabéis tiene varios, va siempre con tres móviles.

— ¿Consiguió hablar con él para que participara en este proyecto?

—Nosotros hablamos con su secretaria y nos dijeron que llevaba dos años sin hacer una entrevista y que no tenían pensado hacer ninguna. Hay mucha gente en este negocio que no habla y lo entendí perfectamente. Les di la oportunidad de hablar pero tampoco era algo que me obsesionara. Obviamente me hubiera gustado hablar con él y quizá algunas cosas hubieran sido diferentes en el podcast si él estuviera presente, pero tampoco echo de menos la voz de Mendes en el producto final. Este era un proyecto que iba a salir con él o sin él.

—¿Por qué un podcast y por qué de Mendes?

—Estaban buscando alguien para hacer este proyecto. En mi anterior etapa en El Confidencial hice bastante investigación, centrada además en la administración y las cloacas del fútbol. Con ese perfil me llamaron y nos pusimos de acuerdo. El proyecto me pareció fascinante, me hizo mucha ilusión. Creo que era un tema poco contado y que merecía la pena adentrarse o profundizar en esa historia que tenía tantas aristas. Lo de hacerlo en formato podcast es una apuesta de la productora The Story Lab, en la que trabajo. Vio que tenía sentido abrir la veda de los podcast con un producto que quizá en otros países está más desarrollado y en España no tanto. Se decidió hacer algo periodístico, documental, solo con audio porque ya se habían hecho otros podcast en esa línea. Y así nos pusimos a ello.

—¿Cuánto tiempo han invertido para realizar El móvil de Mendes?

— Han sido seis o siete meses desde que nos pusimos a trabajar en este tema. Es una satisfacción haber participado en una producción así y estoy muy contento con esta visión del periodismo, lo que no quiere decir que todos los periodistas tengamos que estar seis meses con un tema. El periodismo es una profesión con variados oficios y todos son respetables si se intentan hacer con ética y lo mejor posible. Lo que está claro que es que en el deporte de este país falta investigación y yo es algo que echo de menos en los grandes periódicos, sobre todo los de información general. Están muy dispuestos a sacar el gran escándalo en política o en economía, pero no tanto en deporte. Parece que el deporte es la parte bonita y lúdica de la vida, así que mejor publicar reportajes bonitos, mejor la nostalgia, mejor la entrevista… todos son géneros que yo valoro, pero le estamos haciendo un flaco favor al periodismo si no preguntamos cómo funciona la realidad y qué está pasando. En ese sentido este podcast ayuda a dar un paso más.

—¿El podcast es la mejor opción para profundizar en la realidad?

—Creo que es un formato buenísimo para hacerlo. Antes se publicaban libros después de años de investigación. El podcast, ahora mismo, te puede llevar a más público y proporciona un formato en el que puedes ser profundo y entretenido, fácil de escuchar cuando vas al trabajo o cuando estás cocinando, con la capacidad de contar muchas cosas y entrar en profundidad en ellas. Es un gran formato para contar historias. Y por fin en España se ha abierto la veda para contar muchas más historias.

—¿El fútbol que vivimos hoy es imposible de entender sin la figura de Jorge Mendes?

—Mendes es un gran protagonista del mundo del fútbol, pero no está en el escenario principal, el terreno de juego. Mendes es el protagonista, por supuesto, pero Mendes es también una excusa para entender y explicar el mundo del fútbol. Y esa era la idea principal. Había algún documento hecho, algunas historias que se habían recopilado en algún momento, esa era la línea desde la que empezar pero a partir de ahí quedaba mucho por indagar. Teníamos algunas ideas muy claras y otras muchas se han ido cayendo por el camino.

—¿Se ha encontrado mucha gente que no quiere hablar de Mendes?

—Sí. Me he encontrado a mucha gente que no quiere de hablar de Mendes y me he encontrado a mucha gente que quiere hablar de Mendes pero no quiere salir. Mendes es una persona muy poderosa y está muy presente, y hay gente cuya carrera tiene mucho que ver con llevarse bien con Mendes. Yo también daba por hecho que me iba a encontrar con muchos noes. En el periodismo deportivo de hoy vemos todos los días lo difícil que es hablar con gente en general, si el tema encima no es siempre agradable, todavía más. A la gente no le gusta hablar de la parte conflictiva laboralmente, de la vertiente económica y social del fútbol. Y no le gusta hablar de una persona tan poderosa, creo que pasaría en cualquier ámbito de la vida.

—Y entonces, ¿cuáles son los primeros pasos para perfilar al personaje?

—Se llama a todo el mundo, se buscan todos los teléfonos y se intenta contactar con clubes o personas que hayan tenido trato con él. Una de las primeras cosas que hicimos fue hablar con amigos suyos de la infancia en Portugal. Hemos leído prácticamente todo lo que se ha publicado de él tanto en castellano como en inglés, y he encontrado algún que otro periodista que lo ha investigado muy profundamente. Hay un sociólogo florentino que se llama Pipo Russo y que lleva años investigándole y que tiene un libro que se llama Una orgía de poder que solo está publicado en italiano y portugués. En ese libro aparecen un montón de nombres y yo iba apuntando todos los que iban saliendo ahí. Muchas veces cuando dabas con ellos te decían, muy amablemente, que no iban a hablar conmigo. En mi caso, lo primero que hice fue leer mucho, porque cuando te sientes cómodo con el personaje es mucho más fácil abordarlo y tener las ideas muy claras. Ese fue el primer paso y luego llamar, llamar, llamar y llamar. Hablas con uno y ese te da un nombre, y luego otro, y de ahí otro y así hasta el final.

—Suena a investigación policial, ¿estamos ante una historia de cine negro?

—Nuestra intención no era necesariamente hablar mal de Jorge Mendes. Nosotros no planteamos nunca este proyecto diciendo vamos a matar a Mendes. Nuestro deseo y ambición fue desde el principio contar a Mendes y eso implica hablar de muchas cosas que están en la sombra del fútbol. Fondos de inversión, contratos… de haber convertido un mercado de seres humanos en algo muy inhumano… eso lo sabíamos y sabíamos que iba a aparecer y no podíamos dejar de contarlo. Pero nosotros también contamos a Mendes como ser humano y como persona y tiene alguna facetas muy admirables. Por ejemplo, él viene de un estrato social muy bajo y su crecimiento es por esfuerzo, por una capacidad excepcional para negociar. Él es muy buen psicólogo. Hemos conversado con personas muy cercanas a Mendes, como el director general del Mónaco o Lendoiro, que nos hablan muy bien de él. Y eso por supuesto aparece reflejado en el podcast.

— ¿En qué sentido es Mendes un psicólogo?

—Mendes tiene una gran capacidad psicológica para haber conseguido domar en su momento a gente como Mourinho o como Cristiano, incluso para haber tenido una buena relación con el Real Madrid, lo que no es nada sencillo con Florentino de por medio. La idea era contar el conjunto de todo eso. Viendo el resultado final puede que aparezcan más sombras que luces pero eso también es el reflejo del negocio en que se ha convertido el fútbol. Una de las obsesiones era contar cómo es este negocio y eso tiene mucho que ver con Mendes. La idea no era criticarlo, era contarlo. Lo que pasa es que cuando te metes en estos temas la gente se pone un poco de uñas porque también se cruzan los sentimientos de cada uno hacia su club.

Florentino Pérez y Jorge Mendes charlan durante la entrega del Marca Leyenda a Cristiano Ronaldo, uno de los representados por Mendes. CordonPress.

—Todos queremos que se destapen los trapos sucios del fútbol hasta que salpican a nuestro escudo…

—Sí, esa idea siempre está ahí. Y nosotros explicamos por qué se va Falcao del Atlético de Madrid cuando el jugador se quería quedar. O cómo Football Leaks también ha revelado algunas de las acciones y las formas de proceder de Jorge Mendes, aunque es cierto que al principio no salieron muchas cosas de él y poco a poco han ido saliendo más. Al final te sale un mosaico en el que no hemos quitado las luces ni hemos puesto más el foco en las sombras.

—¿Cuándo deja Jorge Mendes de ser agente de futbolistas para ser algo más?

—Entre las diez mil cosas que le definen está la de ser un avanzado a su tiempo. Por ponerte un ejemplo, cuando llega a Inglaterra comienza una relación muy cercana con Peter Kenyon, el entonces director general del Chelsea, que además es la mano derecha de Abramovich. Mendes tiene, sorprendentemente o no, una enorme capacidad para llevarse a su lado a los grandes oligarcas ruso o a las grandes fortunas asiáticas, y eso es un talento porque no es fácil hablar en su idioma. En aquel Chelsea el club lo tenía casi en nómina para tapar unas comisiones de un traspaso. En realidad ahí ya estaba trabajando no solo para los jugadores, sino también para los equipos. Una de las enseñanzas que nos deja este podcast es que Mendes se ha convertido en una especie de mediador entre clubes y jugadores, nunca sabes porqué lado de la cuerda está tirando. Ahí deja de ser agente y eso supone también un conflicto de intereses, para todos menos para él, claro está. De hecho la FIFA está intentando cambiar la normativa y una de sus ideas es que una persona no pueda negociar en nombre de tres personas dentro de una negociación.

— Pero hasta que eso suceda…

—Por el camino el poder de Mendes va in crescendo. Por ejemplo, en el Atlético de Madrid, hay un momento en el que no tiene capacidad para financiarse de manera normal. Los clubes de fútbol son empresas enormes y siempre necesitan financiación porque con el día a día no pueden funcionar. Ningún equipo lo puede hacer. Todos los clubes de fútbol tienen créditos, todas las empresas necesitan créditos. Lo que ocurrió en el Atlético de Madrid es que llegó un punto en el que no existía capacidad crediticia en ningún sitio, era una empresa prácticamente quebrada, económicamente muy inestable. Hay testimonios que aseguran que intentaron ir al fondo de pensiones de Canadá para financiarse. Si llegas hasta ahí es que has agotado todas las vías anteriores. Y en ese punto es en el que entra Mendes, porque aparte de vender jugadores, ha encontrado un sistema por el que ayuda a financiar a estos equipos. Les vende jugadores por un precio de mercado por debajo para que los revalorice. Y este tipo de proceder al Atlético de Madrid le ha venido bien. Es probable que sin Mendes y sin ese interés de Mendes de mover jugadores nunca hubiese estado Falcao en el Atlético de Madrid, por ejemplo. Pero por otro lado, es un crecimiento bastante artificial y al final no dejan de ser trampas y más trampas. De repente te despiertas un día y ves que Carrasco y Gaitán se han ido a China. Y piensas que deportivamente no tiene sentido ninguno. ¿Por qué ha pasado todo esto? Porque hay un círculo vicioso para que todo esto pase y el Atleti no puede ganar siempre. Esto está pasando ahora con el Valencia, pasó con el Mónaco y lo estamos viendo también con el Wolverhampton, que parece la selección portuguesa.

—¿El Wolverhampton es el sueño de Mendes hecho realidad?

—Es otro caso curioso. Sus socios en Gestifute son unos empresarios chinos (le compraron un 20% de la empresa de representación) que son los dueños del Wolwerhampton por medio de otra empresa. Imagina el conflicto de intereses…. Es que ahí podría ser considerado un empresario del fútbol, no el propietario como tal, otra cosa… pero es evidente que tiene unos intereses comunes en ese club con sus socios. Con Guo Guangchang, que es el propietario del Wolverhampton, había un proyecto más grande, porque se han dado cuenta de que tener un club no es rentable, lo rentable es mover jugadores. La rentabilidad en el fútbol no está en los clubes. De hecho, un periodista inglés nos contó que cuando Roman Abramovich compró el Chelsea había una frase muy habitual esos días: «La mejor manera de hacerse rico con un club de fútbol es ser inmensamente rico para perder el dinero suficiente como para quedarte solo en rico». La FIFA prohibió los fondos de inversión y eso complicó el mercado de futbolistas, y por eso terminaron comprando el Wolverhampton. Jorge Mendes es su director general y asesor futbolístico. No figura en ningún papel, pero Jorge Mendes está en todas partes.

—¿Ese modelo puede estar replicándose en Valencia?

—En Valencia he llamado a mucha gente pero no he logrado encontrar la gran historia que hay detrás del club. Por eso sale poco en el podcast. Es obvio que Mendes tiene allí una gran presencia, es obvio que el Valencia para entrar en el mercado de traspasos accede siempre por la misma vía y eso es por algo. Y también es bien conocida la relación de amistad y cercanía de Jorge Mendes y Peter Lim. Ahí se ve la capacidad que tiene para engatusar a las grandes fortunas. Si lo piensas son gente tan ajena al fútbol que al final se entregan al primero que les da un par de consejos. Pero ya te digo que en el Valencia nos quedan cosas por saber. Desde fuera da la sensación de un club con una gestión pésima, prácticamente en la quiebra, que depende completamente de ese mercado de fichajes que te puede dar un balón de oxigeno, aunque que cada vez son menos las opciones. Porque cuando tú dejas de generar ingresos por tu cuenta, cuando dejas de entrar en Champions, tus opciones de supervivencia son menores. A mí me da miedo de verdad que el Valencia pueda desaparecer. Suena casi imposible porque hay un componente político también en todo esto. Si el Valencia fuera una empresa normal su supervivencia estaría más que en duda. Lo que ocurre es que es un club de fútbol y ahí entra en juego un tipo de folclore que no tiene nada que ver con lo que estamos hablando.

—Antes comentaba que la FIFA ha tenido que tomar cartas en el asunto para limitar el asunto de los traspasos o incluso prohibir los fondos de inversión. ¿Pero no tiene la sensación de que Mendes va por delante la ley?

—Hace unos años la FIFA, que ha sido una casa de locos durante mucho tiempo, decidió prohibir los fondos de inversión de jugadores. Todavía estaba Blatter como presidente. Sabemos poco de estas cosas pero algo se ha ido sabiendo y entre ellas la existencia de un fondo que se llamaba Quality Sports, que lo dirigía Peter Kenyon. Mendes era su asesor futbolístico y tenía porcentaje sobre traspasos de futbolistas como Saúl o Koke. Eso era un artilugio económico complicadísimo y que se vendía en Asia a grandes millonarios que, por supuesto, no tenían ni idea de qué era ese fondo ni de qué iba esa inversión… ni siquiera sabían de qué color va vestido el Atlético de Madrid. El peligro era evidente para el fútbol y la FIFA lo detectó hace años y lo prohibió. Esto se parecía mucho, de alguna manera, a las hipotecas subprime, con un montón de hipotecas metidas en un mismo cajón sin que nadie conozca su valor real. Quizá Koke y Saúl sí tenían un valor real, pero 26 jugadores del Boavista igual se estaban vendiendo por cuatro millones de euros e igual no valían ni 100.000. Es lo que se llamaba económicamente una burbuja. ¿Ha estallado? Solo a medias. Hubo una normativa que hizo eso más difícil, pero sigue haciéndose de otros modos. Por eso compraron el Wolverhampton.

Jorge Mendes, móvil en mano, junto al Vicepresidente del AS Mónaco, Vadim Vasilyev y una de sus grandes operaciones con el club monegasco, Radamel Falcao. CordonPress.

—Infantino parecía que iba a abrir las ventanas y desterrar las malas praxis, ¿ha hecho algo en este aspecto?

—Desde hace año y medio, la FIFA, ya con Infantino a la cabeza, ha ideado un plan que limita todavía más el mundo de los agentes. Les parece demasiado que Mendes tenga unas comisiones del 25% en uno de los últimos fichajes del Wolverhampton, Fabio Silva. Los wolves pagaron 40 millones por él al Oporto y Mendes se quedó 10. La FIFA quiere limitarlo a un 3%, pero aún están muy lejos. El problema es que ese dinero que se va a las comisiones está saliendo del mundo del fútbol, porque no se reinvierte en el fútbol, ni en canteranos, ni en mejorar las condiciones del estadio… por lo tanto el propio negocio está perdiendo dinero por el camino. También se pretende limitar la capacidad de los grandes equipos a la hora de ceder jugadores, porque si el Chelsea cede a 46 jugadores la competición se verá condicionada….

—¿Cree que puede haber marcha atrás en esta deriva del fútbol mundial?

—En algún momento las autoridades tienen que tomar cartas en el asunto. Pero no es solo Mendes, ni es solo el fútbol. La globalización ha llegado y el fútbol va a ser ya siempre una cuestión mundial. No vamos a volver a un fútbol de barrio, al fútbol de antes, eso no va a pasar. Por eso las agencias tributarias y los países van a tener que coordinarse y globalizarse para seguir determinadas actitudes y comportamientos.

—En la pirámide del fútbol, ¿dónde colocarías a Mendes?

—Si nos imaginamos algo así como un consejo de administración de esto que es el fútbol, situado en lo más alto de la pirámide, ahí estaría Mendes por ser el principal conseguidor, por ser una de las máquinas que más han generado dentro del fútbol. Pero Mendes no estaría solo. Junto a él aparecerían las grandes fortunas internacionales que han llegado al fútbol, tipo el jeque del Manchester City, Mansour bin Zayed o el jeque del París Saint Germain, Nasser Al-Khelaïfi. Ahí también falta otra gran investigación que diga por qué han llegado al fútbol y cómo han llegado al fútbol. Y además está el dinero de la televisión, sin el que es imposible concebir el fútbol hoy. La televisión también estaría en ese consejo de administración, representada por Jaume Roures, por ejemplo. Roures es una de esas personas que ha mandado mucho y no solo en el fútbol español, sino mundial. Pero está claro que Mendes estaría muy alto en esa pirámide porque ha reinventado la figura del representante y creado partes del negocio que antes de él no existían.

—Este sí que se sienta en la mesa de Messi y Cristiano, se podría decir…

—Igual en esa mesa los que no se pueden sentar son Messi y Cristiano. Es muy difícil calcular la fortuna de Mendes, pero no sería descabellado pensar que es más rico que Cristiano.

—Después de este trabajo, ¿se ha dado la vuelta al iceberg de Mendes?

—Hemos contado muchas cosas de Mendes, pero nos queda muchísimo por saber. Te encuentras mucho silencio y muchas sombras en este tipo de investigaciones. Hay mucho campo de investigación en las cifras que mueven este tipo de personas. Creo que aún estamos muy lejos de conocerlas.

—¿Habrá segunda parte?

—De momento no, pero Mendes sigue haciendo contratos y moviendo jugadores, así que no es descartable que pueda haber más información que contar. Igual queda contar su caída, aunque también hay gente que se retira en la cumbre y se marcha a jugar al golf hasta los 80 años.

—¿Mendes tiene alguna aspiración política o se conformaría con ser presidente de algún club?

—No, es muy listo como para meterse en sitios que tienen tanta exposición mediática y al final dan tantos sinsabores. Para qué va a ser el presidente del Oporto o del Benfica si ya los controla en la sombra. La gente más inteligente es la que sabe controlar esa vanidad y es el caso de Mendes. Hay lugares que pueden resultar muy llamativos pero queman mucho. Por lo que le conozco a estas alturas no creo que la vanidad sea su pecado. Filippo Ricci, el corresponsal de La Gazzetta dello Sport en España, nos dijo que lo que más le impresionaba era su capacidad para equilibrar el ego de Mourinho, el ego de Cristiano y el ego y el poder de Florentino Pérez… Ahí estaba Mendes apagando fuegos y como consejero de todas las partes. Si tuvieras mucho ego no aguantabas en medio de ese triángulo.

—¿Se podría hacer un podcast sobre Florentino Pérez?

—Se podría hacer, sí. No sé si con el mismo nivel de profundidad, aunque eso hasta que no te metes de lleno a trabajar con el tema nunca lo sabes. Mendes es una persona muy poderosa que en varios momentos ha sabido o era consciente de que este proyecto estaba en marcha y no ha pasado nada. Está claro que hacer algo así de Florentino Pérez sería difícil, obviamente, los noes que yo me he encontrado con Mendes serían muy parecidos a los que te puedes encontrar si preguntas por Florentino. Pero está claro que ahí hay una historia que contar. Para bien y para mal Florentino es una de las grandes presencias en el mundo del deporte y en el de la empresa. Nosotros también hecho un podcast del Rey, que era intocable, es verdad que ahora menos, y sale mucha gente y se cuentan muchas cosas y se recuentan muchas de otro modo a como se contaron en su día. Tienes que tenerlo todo muy atado a la hora de publicar cualquier cosa sobre este tipo de protagonistas. Y antes hablábamos de Roures, también él merecería un podcast, un libro o una investigación periodística….

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