Una licencia como la de Star Wars puede llegar a ser una bendición y una maldición simultáneamente puesto que las expectativas que genera cualquier producto que salga bajo el paraguas de dicha marca despierta unas expectativas que pueden llegar a convertirse en tu peor enemigo… especialmente si el trabajo que hay detrás no está a la altura de las circunstancias.

Gracias al notable éxito de ventas y crítica del Star Wars: Jedi Fallen Order que nos encantó el año pasado, nuestro interés se incrementó de forma exponencial cuando se anunció durante el verano que EA Motive, el estudio desarrollador tras la campaña del Battlefront 2, iba a publicar un título que llenaba un hueco más que significativo a lo largo de los años como era un juego de naves espaciales. Algo por lo que suspirábamos desde antaño y un producto sobre el que vamos a daros nuestras impresiones.

Una sombra muy alargada

Lo cierto es que ha llovido mucho desde la última vez nos pusimos a los mandos de X-Wing en un título de la saga ya que de la entrega más reciente de Rogue Squadron han transcurrido varios lustros y el origen de todo ello son los míticos títulos X-Wing, Tie Fighter, X-Wing vs Tie Fighter y X-Wing Alliance que entretuvieron durante infinitas horas a todos aquellos jugadores de PC que soñábamos con manejar las míticas naves espaciales de la franquicia galáctica y con unas posibilidades que se nos antojaban casi infinitas por entonces para luego caer en el más absoluto de los olvidos, por desgracia.

Y decimos bien porque las refriegas que hemos podido disfrutar en las dos entregas previas Battlefront calmaban brevemente nuestros apetitos por un título exclusivo de este género, que quizás no vaya a ser el más popular en este mundo, pero que si se hacían bien las cosas y con la marca en el bolsillo, los éxitos no iban a tardar en llegar tal como ocurriera con Star Wars: Jedi Fallen Order salvando las distancias que hay entre ambos.

En ese sentido, Star Wars Squadron se beneficia de la potencial riqueza que hay tras los sucesos del Retorno del Jedi hasta la nueva trilogía que se inicia con el Episodio VII. Al contrario de lo que ocurriera con los míticos juegos de los años 90 que comentábamos con anterioridad que beben de las películas clásicas, aquí hay un terreno fértil que explorar.

Ofreciéndonos una perspectiva dual tras la caída del Imperio Galáctico, la antigua Alianza Rebelde busca instaurar el orden mientras se inicia la transición a la Nueva República, pero los vestigios restantes del Imperio no se van a rendir sin más y se perfilan como un rival al que no sería inteligente menospreciar mientras ponen rumbo al sector Bormea.

A lo largo de una campaña que nos puede ofrecer entre las 8 y 10 horas dependiendo de la dificultad que escojamos entre las cuatro que se nos presentan, una historia más que interesante nos situará en ambos lados de la refriega, como un piloto anónimo del Vanguard Squadron de la Nueva República o uno del Titán Squadron del Imperio Galáctico.

Alternando ambos puntos de vista, vamos a presenciar como el Imperio se enfrenta a las luchas internas y a las deserciones tras la Batalla de Endor mientas que la República se enfrenta a los desafíos de una vuelta a la normalidad mientras batalla contra los remanentes que siguen los preceptos imperiales.

Gracias a este inteligente uso de la narrativa, vamos a ser capaces de conocer a una serie de personajes muy peculiares y con un carisma especial, sirviéndonos todo ello como aperitivo del verdadero plato de Star Wars Squadrons que es el multijugador.

Lo mejor de cada casa

De esta manera, vamos a manejar ocho tipos de naves distintas como son el X-Wing, A-Wing, Y-Wing y U-Wing en el bando de la Nueva República mientras que el Tie-Fighter, el Tie-Interceptor, el Tie-Bomber y el caza de apoyo imperial de cara a aprender los entresijos del comportamiento de unas naves que responden de forma muy intuitiva y en la que la estrategia a la hora de redistribuir la potencia entre los láseres, los escudos y los motores va a ser capital en una serie de escenarios espaciales que son una delicia por su variedad y su riqueza.

No se puede negar que EA Motive ha hecho un trabajo formidable a la hora de ofrecernos una calidad sensacional en cualquiera de las tres plataformas en las que se ha publicado el juego y Star Wars Squadrons se maneja con mucha solvencia en los 60 fps. Esto resulta clave para un título de estas características y en el que los modelados de las naves son una verdadera maravilla, tanto en su aspecto externo como en el propio cockpit, marcando diferencias entre la sobriedad imperial en un Tie-Fighter estándar o un mayor colorido en los X-Wing, mientras suena de fondo la inolvidable partitura de John Williams y otros temas que forman parte de la banda sonora del propio juego.

Mención aparte se merece el componente de la realidad virtual y es que Star Wars Squadrons se puede disfrutar con los sistemas más populares tanto para PC como para PS4, dando un resultado maravilloso tanto en la inmersión como en la espectacularidad e infinitos detalles que tiene este juego. Como decíamos lo hemos probado en PS4 Pro y obviando las limitaciones del visor, las sensaciones son inmejorables y va más allá de aquella excelente demo del Battlefront que apuntaba muy buenas maneras, generando unas expectativas que han sido superadas en este título y que esperamos que sólo sea un primer paso para aprovechar tanto esta tecnología como la propia licencia.

Una fórmula incompleta

El gran valor añadido que tiene Star Wars Squadron se centra en el componente multijugador, siendo el modo historia un entrante en lo que todo lo que hemos aprendido lo tendremos que poner en práctica en los dos modos que trae el juego y que, sin restarle su mérito que lo posee, se nos antojan algo escasos.

El primero de ellos es el clásico Refriega en un furioso 5 contra 5 que nos resulta tremendamente ágil en su desarrollo porque las partidas no suelen ser excesivamente largas y el gran objetivo es superar en el número de bajas al equipo rival, con el clásico tiempo de espera cada vez que seamos destruidos y en el que el dinamismo se impone por encima de cualquier otro aspecto y es muy de agradecer.

Por otro lado, la Batalla de Flotas es el gran alma del multijugador puesto que seremos desplegados en uno de los dos bandos y nuestro objetivo será ir cumpliendo distintos objetivos a la hora de ir minando la moral en forma de bajas de los adversarios humanos y/o manejados por la IA a la hora de ir dando pasos para terminar atacando la nave capital.

A pesar de lo limitado de los mapas que están a nuestra disposición, este modo nos parece muy atractivo a la vez que espectacular mientras estratégicamente vamos desaborlando la armada enemiga y los enfrentamientos suelen ser duraderos con las típicas idas y venidas para ofrecernos un divertimento excelente.

Por desgracia, EA Motive ha declarado que no tienen pensado aumentar la oferta de contenido de Star Wars Squadron ya sea en forma de pase de temporada u otras modalidades con lo que nos queda un sabor agridulce desde el punto de vista de una escasez de opciones que puede terminar pasándole factura en un plazo no excesivamente largo.

Conclusiones

Una vez superada la sorpresa inicial del anuncio de Star Wars Squadron, lo cierto es que los antecedentes en la figura de los venerables juegos de simulación de naves espaciales de la saga galáctica no resulta un problema sino un buen trampolín respecto al trabajo formidable que ha hecho la desarrolladora para que regresemos al pasado de la mejor manera posible. El título consigue impactarnos casi de la misma manera que aquellos que salieron en la década de los 90 con las lógicas diferencias existentes entre todos ellos.

Sin embargo, el contenido que ofrece este juego se nos antoja corto en sus modalidades multijugador y parece una oportunidad desaprovechada cuando se trata de atraer y retener a los fanáticos de la franquicia, que van a disfrutar como nunca a la hora de cumplir su sueño de pilotar las naves emblemáticas aunque el abanico de opciones resulta demasiado limitado.

Es obvio que tiene toda la pinta de ser el primer paso introductorio a una nueva generación de gamer’, que se llevarán una experiencia única en el terreno de la realidad virtual porque sólo se puede catalogar de esa manera, pero cuyo mayor hándicap va a ser unas modalidades algo limitadas y divertidísimas al mismo tiempo que no alcanzan todo su potencial pese a sus indudables cualidades, más si cabe con su precio reducido que lo hace irresistible para los fans de Star Wars y también para los que no lo son.

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