La colonización estadounidense sigue imparable. Y también alcanza al soccer, que es nuestro fútbol. El talento de las barras y estrellas se extiende ya por alguno de los estadios más míticos de Europa con una camada de jóvenes que pretenden elevar el listón de un deporte emergente en los Estados Unidos pero todavía lejos de las cuatro grandes ligas del país. Pulisic en el Chelsea, Gio Reyna en el Borussia Dortmund, el reciente fichaje de la Juventus Weston McKennie o el hijo de la leyenda del Milan, Timothy Weah, son la avanzadilla de una generación que mira a Qatar 2022 como el torneo con el que enganchar definitivamente a su afición. A ellos se suma ahora la llegada de Sergiño Dest al Barça, un tulipán que se decantó por el sueño americano.

Sergiño Gianni Dest nació hace 19 años en Almere apenas a 30 kilómetros del Amsterdam Arena y no pisó los Estados Unidos hasta 2014. Nueva York fue su puerta de embarque con la cultura yankee y así es más fácil entender su flechazo. Aunque no todo fue tan rápido. Dest es hijo de militar estadounidense y madre neerlandesa, y creció viendo los partidos de la Eredivisie, no los de la NBA o la NFL. Por no hablar de la MLS. Con el influjo de un gigante como el Ajax tan cerca, Sergiño se hizo desde muy pequeño seguidor ajacied. A los 12 años pudo cumplir el sueño de entrar en De Toekomst (el futuro, en neerlandés) y formar parte de las categorías inferiores del club de Ámsterdam. “De niño sólo pensaba en jugar para el Ajax y la selección holandesa. Nunca para Estados Unidos, pero Países Bajos nunca se acercó a mí”, confesó Dest en una entrevista reciente.

A EE UU vía Ámsterdam

Todo cambió a raíz de aquel viaje familiar a Estados Unidos, allí conoció el Nueva York natal de su padre y se empezó a interesar por la cultura y la historia del país, mientras seguía ascendiendo en las categorías inferiores del Ajax. Poco después llegó la llamada que cambió el rumbo de Sergiño. Dave van den Bergh fue un jugador del montón formado en el Ajax en la década de los 90. Ascendió al primer equipo poco después de que los de Ámsterdam levantaran la Orejona y de ahí dio el salto a España, donde jugó dos temporadas en el Rayo Vallecano. El siguiente salto supuso cruzar un océano para marcharse al fútbol estadounidense. Allí se retiró a finales del 2010. Tiempo después se enroló en la United States Soccer Federation (USSF) y como asistente del entrenador sub-20 telefoneó a su antiguo club: “¿Tenéis algún jugador en vuestras categorías inferiores que tenga pasaporte estadounidense?”, pregunto Van den Bergh. Y la respuesta tras rebuscar en las fichas de su cantera fue afirmativa. “Es un menor de 17 años que tiene la doble nacionalidad, ¿le gustaría echarle un vistazo?”, le respondieron desde el Ajax a Van den Bergh, tal y como contó en The Guardian.

Lo que el exasistente estadounidense descubrió en aquellos vídeos fue una grata sorpresa. A pesar de su juventud ya se podía apreciar el potencial de Dest. Alternaba por igual todas las posiciones del carril derecho desde el extremo hasta el lateral pasando por el centro del campo. Incluso había defendido en alguna ocasión a la Selección de los Países Bajos en categorías inferiores, pero cuando Estados Unidos le llamó la Oranje había dejado de contar con él. “En cuanto se le presentó la oportunidad se mostró muy honrado, muy en sintonía con Estados Unidos, con su herencia”, dijo Van den Bergh, quien tras una primera toma de contacto ya había pasado los informes a Tab Ramos, el entonces seleccionador Sub-20 estadounidense.

“Viajé muchas veces a Ámsterdam para verle entrenar, para verle jugar, a cenar, a conocer a sus padres… Esta relación directa es importante para los jugadores”, explicaba Tab Ramos en el programa Tot Costa de Catalunya Ràdio. “No tiene miedo de hacer jugadas que corresponderían a un jugador más adelantado, ni de meterse en el área. Tiene el mismo regate que haría un extremo”. Así que este lateral ofensivo y muy técnico no se lo pensó dos veces y dio el sí a Estados Unidos. Su debut con las barras y estrellas fue en el Mundial sub-17 celebrado en India en 2017. Sergiño tenía 16 años y su recuerdo a pesar de alcanzar los cuartos de final es doloroso; se partió dos dientes en un choque.

Un año después, el 15 de octubre de 2018 debutaba con los reservas del Ajax en un derbi frente al Feyenoord, en el que los ajacied perdieron por 2-1. Su siguiente convocatoria con Estados Unidos fue para disputar el Campeonato Sub-20 de la Concacaf, en noviembre de 2018 y su participación fue clave para imponerse a México en la final. Dest fue nombrado el mejor lateral derecho del torneo. Seis meses después participó con Estados Unidos en el Mundial Sub-20 y ayudó a los norteamericanos a superar a Francia, una de las favoritos en octavos. Sin embargo, su andadura terminó en cuartos tras perder frente a Ecuador (1-2).

El primer no a Koeman

Las alarmas se encendieron entonces en la Oranje. Hasta los despachos de la Federación de fútbol neerlandesa (KNVB) llegaron cantos de sirena sobre una joven perla del Ajax de Ámsterdam que había elegido defender a la selección estadounidense. Fue otra patata caliente para Ronald Koeman que tan solo llevaba unos meses en el cargo. Después de dar carpetazo a la última gran generación y rejuvenecer a la selección, llamó a Segiño Dest para convencerle de que volviera al jardín de infancia que estaba montando, cuyo potencial con los Van Dijk, De Ligt, De Jong y compañía es muy superior al de Estados Unidos. Koeman no consiguió seducirle y Dest continuó su progresión debutando con el Ajax de Ámsterdam en julio de 2019.

Media temporada en el filial fue suficiente para asaltar el primer equipo. Su debut fue como lateral izquierdo en la Supercopa de Holanda. Jugó en lugar de Nicolás Tagliafico que estaba participando con Argentina en la Copa América. El Ajax se impuso por 2-0 al PSV Eindhoven. En esos primeros meses alternaba ambas bandas porque también se defiende bien con la pierna izquierda, pero la temporada 2019/20 terminó asentado como lateral derecho del equipo. Tanto que fue reconocido con 19 primaveras como el talento del año en el Ajax. Un premio que antes que él habían ganado jugadores como Christian Eriksen, Mathijs de Ligt, Toby Alderweireld o Jan Vertonghen. Dest se convirtió así en el primer estadounidense que recibe este galardón, otra apuesta por la juventud que le salía bien a Erik Ten Hag: “Sabe defender, pero también puede marcar las diferencias en ataque”.

Los 21 millones+5 en variables que paga el Barça por el lateral estadounidense resultan una inversión apropiada teniendo en cuenta la progresión del chico y lo pagado por Nelson Semedo hace unos años (30+10 millones en variables). El ex del Ajax viene a restañar una herida abierta en Can Barça desde la marcha de Dani Alves (fichado en 2008 por 37,5 millones contando variables) con la idea de que la banda derecha vuelva a pesar en el juego ofensivo azulgrana. Parte de ese espíritu brasileño se puede apreciar en Dest, que sigue la estela de los laterales modernos para ser diferencial desde una posición en otras épocas tan anodinas como el puesto de 2. Además, de sus cualidades futbolísticas, el Barça también se asegura la entrada en un mercado tan apetecible como el norteamericano, algo nada desdeñable en tiempos de recesión económica a todos los niveles. El internacional estadounidense (debutó en noviembre de 2019 frente a la Canadá de Alphonso Davies) ha dado en esta ocasión el sí quiero a Koeman, dejando atrás otras ofertas tan importantes como las del Bayern de Múnich. Y es que Sergiño ya había puesto ojitos al Barça en reiteradas ocasiones, apareciendo en redes sociales con camisetas del Barça. El sueño americano continúa ahora el Camp Nou.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here